LAS BOMBAS INFORMATIVAS DE JULIAN ASSANGE

WikiLeaks y Julian Assange

LAS BOMBAS INFORMATIVAS DE JULIAN ASSANGE

El editor de Wikileaks, Julian Assange, ganó celebridad al exhibir en su sitio web documentos clasificados. Defendió el derecho del público a conocerlos.

Julian Assange es un personaje que levanta polémica. Sus simpatizantes lo presentan como un activista de la transparencia informativa.

Sus detractores lo exhiben como un hacker irresponsable por difundir información clasificada. Con lo que puso en riesgo la vida de los involucrados, así como las relaciones diplomáticas de EU con otras naciones.

“Unos y otros tienen algo de razón”, sostiene Hero or Villian The Prosecution of Julian Assange. Se trata de un documental de la tv australiana que aborda la trayectoria del especialista en informática y periodista empírico.

“Al final, el editor del sitio web Wikileaks es pionero en el uso de redes sociales para difundir datos que los gobiernos no quieren revelar. Pesan motivos de seguridad nacional, pero también encubrimientos y abusos de autoridad”, sostiene el programa.

El asunto adquiere relevancia para México por la decisión del gobierno de nuestro país de abogar por indultarlo. Además de ofrecerle públicamente asilo.

Hazañas informativas

Assange cobró fama hace once años cuando publicó desde Wikileaks un video que exhibió la brutalidad de los operativos del ejército estadounidense en Irak.

Con ayuda de Bradley Edward Manning, militar norteamericano asignado a un Centro de Inteligencia en el Golfo Pérsico, reunió información muy delicada.

En el verano de 2010 difundió datos sobre la guerra de Afganistán para aplastar a los guerrilleros talibanes. Incluyó el verdadero número de civiles inocentes muertos durante los operativos.

Al mismo tiempo, presentó una lista con los nombres de cientos de informantes, a quienes expuso a represalias. No le importó porque «se lo merecían», comentó a sus colaboradores.

Y solo unas semanas después publicó miles de cables diplomáticos que abordan negociaciones secretas entre gobiernos. Entre ellas las que tuvo el gobierno de Pakistán para involucrarse en el combate a los talibanes.

Poco después, las autoridades estadounidenses giraron orden de captura para enjuiciarlo por conspiración para robar información clasificada.

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Alianzas peligrosas

Las revelaciones de Julian Assange transcurrieron en el periodo en que Hillary Clinton dirigió la política exterior de EU, como secretaria de Estado (2009-2013).

De ahí que se vio como algo natural la existencia de mutua animadversión entre la política y el activista.

Así las cosas, cuando Clinton se convirtió en candidata presidencial, Wikileaks se ofreció literalmente como vehículo para exponer información que la perjudicara.

Para cumplir su objetivo, Assange entró en tratos con asesores cercanos del rival de la mujer en las elecciones estadounidenses. El aspirante republicano Donald Trump.

Mal amigo

Finalmente, Clinton perdió la contienda, pero el activista no recibió trato indulgente de parte de la administración Trump.

Al contrario, el Departamento de Justicia lo acusó formalmente de 17 cargos de espionaje, cada uno con penalidad de 10 años de cárcel.

Además, reinició el proceso para extraditarlo y someterlo a juicio.

Después de varios años de estar bajo asilo en la embajada ecuatoriana en Londres, Assange fue expulsado. Lo que facilitó su detención.

Ganar tiempo

Desde su confinamiento, Assange anunció que guarda un archivo cifrado con “documentos secretos mucho más incendiarios y comprometedores que los ya filtrados”.

Acto seguido, advirtió que será abierto si él muere en condiciones sospechosas.

Ese torpedo sigue guardado meticulosamente.

La decisión de las autoridades británicas de no enviarlo a EU, representó una bocanada de aire fresco para el editor de Wikileaks. Pero su proceso legal no acabó.

Por el momento, permanece en el Penal de Alta Seguridad de Belmarsh, al sur de Londres. No hay fecha definida, pero las autoridades estadounidenses volverán a pedir su extradición.

De ser hallado culpable, Julian Assange permanecería el resto de su vida en prisión.

Julian Assange ha cimbrado a la Comunidad Internacional exhibiendo info clasificada.

Por Pedro C. Baca