Historia del cubrebocas

Historia del cubrebocas

Esta es la historia de cómo esta pieza saltó de los quirófanos para convertirse en una barrera de protección para evitar contagios, principalmente en pandemias. Conoce los grandes momentos del cubrebocas.

En las actuales circunstancias nadie duda de su utilidad para prevenir contagios, sumado a las medidas de higiene y de sana distancia. ¿Cómo fue la historia del cubrebocas’.

Por ello, es interesante que recuerdes este trecho histórico por el que pasó este aditamento, también llamado barbijo, máscara, tapabocas, nasobuco, cubierta facial de tela, máscara o mascarilla.

En entrevista para Contenido Jorge Valdez García, profesor de Historia de la Medicina, investigador y decano de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud (EMCS) del Tecnológico de Monterrey detalla el camino del cubrebocas en el tiempo.

Durante la Edad Media, la concepción de la enfermedad todavía estaba muy ligada a la concepción hipocrática de los humores del mismo individuo y apenas se empezaba a pensar en cuestiones externas.

Fue cando e Europa aparecieron las máscaras, con una especie de pico de aves, y en cuyo interior había hierbas, florescencias para que el individuo no pudiera respirar el “aire podrido”, comenta Valdez García.

Hasta el siglo XIX se volvió a hablar nuevamente del cubrebocas a raíz del concepto de asepsia y antisepsia que Pasteur introdujo. Destaca principalmente el médico Ignaz Semmelweis quien que había encontrado cierta relación entre las infecciones y la fiebre,

Semmelweis notó que había más muertes en los partos que atendían los médicos que aquellos atendidos por las comadronas, pues los galenos llegaban de la calle o de los anfiteatros sin un proceso de higiene, por ello obligó a todos a lavarse las manos.

Uso en quirófanos

A fines del ese siglo (1897) el médico higienista Carl Friedrich Flügge empieza a hablar de alguna protección en boca y nariz y guardar cierta distancia porque las gotitas que se emiten al toser o al hablar podrían se responsables de la trasmisión de enfermedades. “Lo que ahora todos conocemos como gotitas de Flügge”.

Casi a la par, Johannes von Miculicz publica un trabajo que tiene que ver con el cubrebocas, habla de “un vendaje bucal” o de una máscara hecha con varias capas. Él mismo había desarrollado ya los guantes estériles, pues los médicos estaban muy preocupados de proteger al paciente, conceptos no fácilmente entendidos”, rememora el entrevistado.

Con el tiempo los médicos fueron incorporándolos a los quirófanos, incluso en 1910, un cirujano británico de apellido Moynihan describe un cubrebocas multicapas como los que se usan actualmente.

Ya a partir de las primeras décadas del siglo XX las mascarillas empezaron a tomarse en cuenta en los quirófanos alemanes y estadounidenses como medios para combatir contagios.

Ya en nuestro país, después de la Primera Guerra Mundial el uso de las máscaras quirúrgicas empieza a aparecer en los quirófanos y pronto esta medida se generaliza, detalla el decano del Tec de Monterrey.

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Utilidad en pandemias

El objetivo de la máscara quirúrgica “tiene un gran valor, su sentido es tanto proteger al cirujano sino proteger al paciente. Usualmente hicimos esa gran diferencia: el cubrebocas y el lavado de manos, los cirujanos lo hemos usado desde hace más de 100 años”.

En la historia del cubrebocas, ¿cuándo se empieza a utilizar para prevenir pandemias? Inicia en los países asiáticos que ya conocían el concepto de contagio porque varios  de sus médicos habían sido educados en el concepto de contagio.

Así la primera ocasión para popularizar su uso se presenta en 1910, en la zona noroeste de China, concretamente en Manchuria –de ahí que se llamara la Gran Plaga de Manchuria, con una letalidad cercana al 100%–, la gente moría 24 o 48 horas después de contagiarse.

Con el fin de proteger al personal de salud y evitar que se contagiaran más personas, el médico Wu Li-Teh intentó convencer a la población de que usara cubrebocas, un concepto innovador para ese tiempo, detalla Valdez García.

Al cabo, el médico oriental que había estudiado en Londres terminó convenciendo a la comunidad después que un colega francés murió luego de visitar sin protección un hospital. Tal acontecimiento persuadió a sus colegas que ahí trabajaban sobre los beneficios del cubrebocas y esto disparó pronto la aceptación de la sociedad

Otro episodio memorable por el uso masivo del cubrebocas se dio en la mal llamada Fiebre española, en 1918 donde las personas usaron este pedazo de pela para protegerse de los contagios.

Ahora que ya conoces la historia del cubrebocas, descubre también qué hacer cuando ya no lo utilizas.

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