Elecciones en EU 2020: Inicia cuenta regresiva

Las elecciones en EU ya suman 47 millones de votos antes del día formal de los comicios.

Elecciones en EU 2020: Inicia cuenta regresiva

Las elecciones presidenciales en EU se encaminan a su momento decisivo, envueltas por el ambiente enrarecido y la amenaza de conflictos.

“Un país enfermo, confrontado y sin ánimo de reconciliación” es el término que los analistas ocupan en estos días para referirse al Estados Unidos que se prepara para las elecciones de presidente y vicepresidente.

El proceso arrancó en enero pasado con las primarias de los dos grandes partidos. Culmina este próximo 3 de noviembre con una jornada de votación marcada por una serie de restricciones impuestas por la COVID-19.

“La superpotencia enfrenta graves problemas para controlar la expansión de la pandemia. Tiene más de ocho millones de infectados y 223,000 defunciones, las cifras más altas en el mundo” explica Eduardo Rosales, académico de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM.

Rosales subraya los efectos de la crisis sanitaria en la economía estadounidense, sobre todo porque destruyó la tendencia positiva que registró en el lustro anterior.

“A la caída del PIB, el cierre de uno de cada cinco pequeños y medianos negocios y el desempleo se suman protestas y disturbios. Todos tienen que ver con expresiones de racismo aparentemente superadas, pero que hoy justifica una parte importante de la sociedad norteamericana”, señala.

Más agravantes

Foto: PxHere

“En vísperas de las elecciones, el ambiente se ha enrarecido por las advertencias de fraude electoral lanzadas, sin ofrecer pruebas, por el presidente Donald Trump. El candidato a la reelección, no se cansa de sembrar dudas sobre el voto anticipado por correo”, expone Dámaso Morales, profesor de la FCPyS de la UNAM.

“Las acusaciones podrían cuestionar la validez de 47 millones de votos que ya se emitieron en todo el territorio estadounidense.

Estos sufragios pueden decidir las elecciones. Representan más de la tercera parte del total que se espera recibir por cualquier medio, incluyendo las urnas”, advierte Morales.

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Fuerza y debilidad

“La contienda por la presidencia estadounidense tiene como protagonistas a dos aspirantes, Donald Trump y Joe Biden, con más debilidades que virtudes”, señala Rosales.

A continuación, exhibe la escasa civilidad del primero y la falta de atractivo y vigor del segundo.

Sin embargo, el académico de la FES Acatlán atribuye a Biden la habilidad conciliar los intereses encontrados de los distintos sectores de su partido. Además, cumplió la promesa de abrir espacios a nuevas generaciones de políticos demócratas, la que acompañan a su candidata a la vicepresidencia Kamala Harris.

Podría decirse que Biden representa lo políticamente correcto, pero existen estadounidenses muy asustados con sus propuestas de aumentar impuestos, reforzar los derechos de los trabajadores y poner restrcciones a la industria petrolera.

En su contra pesan también los vínculos con activistas sociales a quienes ven como promotores de la violencia y el desorden.

Palabra cumplida

En cuanto a Trump, Morales pide tener en cuenta que gran parte de su base electoral está satisfecha.

El mandatario le cumplió en tres aspectos: reducir impuestos, frenar la migración latinoamericana y musulmana y reforzar el perfil conservador de la Suprema Corte de Justicia.

Para el profesor de la FCPyS la mayor debilidad del actual presidente es su incapacidad para incrementar su clientela. Es un hecho que su mal manejo de la pandemia lo alejó de la población de 60 años y más, muy acostumbrada a votar, a diferencia de otros segmentos del electorado.

Esa situación se refleja en los promedios de encuestas más próximos al día de la elección, como los que presenta el portal RealClearPolitics, en los que Joe Biden lo supera en más de siete puntos en la votación nacional y mantiene ligera pero importantísima ventaja en 10 de los 12 estados estratégicos en esta elección.

Debates e imagen

Foto: PxHere

La campaña de Trump fue golpeada por el desempeño del mandatario en los dos debates que sostuvo con su oponente demócrata. En el primero se mostró exageradamente rudo y descortés.

En el segundo logró reivindicar su condición de outsider de la política estadounidense (algo por lo que su base lo adora).

Pero no consiguió revertir la imagen de tramposo al evadir impuestos, y de indolente ante el sufrimiento de niños migrantes indocumentados, quienes luego de su detención fueron separados de sus padres. Ahora no se logra reunirlos.

Por su parte, Joe Biden logró consolidar la imagen de hombre prudente y sensato que puede conducir la recuperación económica del país que pasa necesariamente por la contención de la pandemia de COVID-19.

Incertidumbre y peligro

A pesar de la leve ventaja de Biden, ni Eduardo Rosales, ni Dámaso Morales se atreven a pronosticar el resultado final de las elecciones.

Ambos creen que puede pesar el voto oculto, es decir, el de las personas que no revelan su decisión o mienten para escapar de la presión social. Así ocurrió hace cuatro años cuando Donald Trump ganó inesperadamente.

Por otra parte, los analistas reconocen que, dadas las características del sistema electoral estadounidense, podría ocurrir que un candidato gane la votación nacional y otro se imponga en el Colegio Electoral.

Esta situación puede sorprender al mundo pero la avala el sistema jurídico estadounidense. Se ha materializado el cinco ocasiones en la historia de ese país, la más reciente ocurrió en 2016.

Al mismo tiempo, tanto Rosales como Morales contemplan un escenario peligroso: el del conflicto poselectoral.

Se dará si Donald Trump pierde y no reconoce el resultado. Podría señalar “graves irregularidades” y llevar el asunto a tribunales.

Y si su reacción genera disturbios, el mandatario podría declarar el estado de emergencia, al tiempo que sus simpatizantes más radicales, como los grupos supremacistas, enfrentan a los inconformes.

Tal vez lo único que puede frenar a Trump es que su partido, el Republicano, pierda la mayoría en la Cámara de Senadores que el 3 de noviembre renovará 35 senadurías estratégicas.

De confirmarse esa derrota, el presidente se quedaría sin ningún apoyo para entorpecer la victoria de su oponente Biden.

A menos de dos semanas para las elecciones, la moneda sigue en el aire.

Ten presente: ¿Qué se elige el 3 de noviembre en EU?

El proceso electoral estadounidense servirá para definir:

Presidente y vicepresidente

35 de 100 senadurías

Las 435 curules de la Cámara de Representantes

11 de 50 gubernaturas

Fuente: Gobierno de los Estados Unidos.

Lee también: Elecciones en EU 2020: ¿Puede Biden derrotar a Trump?

Por Pedro C. Baca

Fotos PxHere

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