¡CHECA TU PRESIÓN ARTERIAL!

¡CHECA TU PRESIÓN ARTERIAL!

Las personas con presión arterial alta tiene mayor riesgo de padecer un ataque al corazón que aquella cuya presión sanguínea puede controlarse, o que la gente que no tiene alta presión sanguínea.

En entrevista para Contenido, el cardiólogo Gustavo Solache Ortiz, certificado por el Consejo Mexicano de Cardiología explicó que la hipertensión resistente es una condición en la que la presión sanguínea se mantiene alta a pesar de los esfuerzos para bajarla incluso con tres medicamentos, incluido un diurético y que sólo se puede controlar con el uso de cuatro medicamentos o más.

¿Cuál es la presión normal?

El experto de la Clínica de Factores de Riesgo de Cardiovascular del Hospital General de San Juan del Río, Querétaro dice: «La realidad no hay una presión normal, lo que  se debe mantener es una presión óptima. La elevación en la cifra de la presión arterial, que es la fuerza que ejerce la sangre sobre la pared de las arterias se toma de la presión sistólica (alta) y la diastólica (baja), eso significa que mi corazón solamente puede bombear la sangre cuando hay una contracción cardíaca. Si ambas se incrementan es mayor el  riesgo de un infarto al corazón o derrame cerebral o embolia.  El reto es bajar la presión con los medicamentos».

En segundo lugar, la hipertensión que también daña las arterias que conectan a los riñones, piernas e intestinos no se siente. «La gente piensa que se sube la presión porque le duele la cabeza, está mareada, tiene zumbidos de oídos o ve lucecitas, esto no se ha demostrado nunca. La hipertensión arterial es una enfermedad que no da ninguna molestia y, la única forma de diagnosticarla es con la medición».

Hipertensión de difícil control

Para tratar a la persona con hipertensión existen dos vías: ejercicio, una dieta adecuada, bajar de peso,  disminuir el consumo de sal y evitar los conservadores. Si esas medidas no logran bajar la tensión arterial menos de 140/90 mm Hg entonces existe un grupo de medicamentos para tratarla.  «El tratamiento es para toda la vida, porque es una enfermedad crónica degenerativa. La hipertensión no tiene cura.  Una medida efectiva es bajar de peso. Si bajas, se modifica la dosis del medicamento», señala  el especialista de la Unidad Cardiometabólica de San Juan del Río, Querétaro.