¡Quiero ser turista!

A algunos no les pasa por la cabeza, pero otros harán todo lo necesario para romper el encierro y viajar. ¿qué destinos se reactivarán y qué normas regirán a los paseantes? ¿Cómo ser turista luego de la pandemia?

“¿Qué es primero… el huevo o la gallina?”, pregunta retóricamente Rodrigo Constandse, director general de Delphinus, una compañía con siete hábitats o parques acuáticos en Quintana Roo. “Ya sabemos que no tendremos mucho turista al principio, pero si no abrimos, y si tampoco lo hacen los restaurantes y hoteles, los viajeros menos vendrán”.

Esa era la reflexión que él y cientos de colegas suyos se hacían desde la primera quincena de junio, cuando tímidamente inició la reapertura de la zona conocida como Riviera Maya. “Dependemos de las regulaciones internacionales, de que los vuelos despeguen”, dice Constandse a Contenido, quien reconoce que no obstante el terrible momento para el turismo de todo el planeta, él y sus colegas quintanarroenses gozan de una rara ventaja: el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) le extendió a Cancún y a otros cuatro destinos –Arabia Saudita, Barcelona, Portugal y Sevilla– el sello Safe Travel de seguridad e higiene.

Y vaya que en estos momentos, en los que el cuidado a la salud rige todas las actividades humanas, un sello así cuenta, y mucho. Pero ahí no acaba la ventaja de este lugar. Es tan poderosa la fuerza de atracción que tiene Cancún (y puntos vecinos como Isla Mujeres, Cozumel, Puerto Morelos) que a su aeropuerto llegan, en efecto, vuelos de importantes ciudades.

“Por su cercanía con Estados y Canadá y su papel de puente aéreo, el turismo internacional, a diferencia de casi todo el mundo, aquí pudiera activarse antes que el local. Como la gente no está queriendo tomar vuelos de más de cuatro horas, eso posiciona a Cancún muy bien con el mercado norteamericano y el de Centro y Sudamérica”, dice el director de Delphinus.

Este punto del Caribe mexicano no es la única región con expectativas de una pronta reactivación de la actividad turística. En la otra punta, la occidental del lado del Pacífico, otro destino de playa atrae a viajeros con un perfil económico importante: Los Cabos, en Baja California Sur.

“Hay que entender que este destino se reactivó primero por los tiempos compartidos, para esos viajeros que llegan a su segunda casa, con mucho cuidado, un turismo de lujo de gente que incluso viaja en su avión privado, llega a las grandes suites y no tiene

problema, ahí vive y come. Además está toda la hotelería de alto nivel: One&Only, Rosewood…”, explica Rafael Hernández, el chairperson de ICCA, la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones.

Este destino durante la peor época de la pandemia no dejó de tener conexión aérea. Líneas nacionales como Aeroméxico o Volaris y otras internacionales conectaron al destino y hubs en Estados Unidos como Chicago, Atlanta, Dallas o Houston tuvieron vuelos hacia allá. No por nada Hernández, quien también es el inspirador desde hace años del World Meetings Forum, un evento que explora las oportunidades para el turismo de reuniones, lo programó para el 31 de agosto justamente en Los Cabos.

UNIDOS SON MÁS

Como cada destino del país tiene su propia realidad, para salir adelante del desastre que provocó la COVID-19 tendrán que luchar con armas propias y, por qué no, con alianzas y fortalezas de los vecinos.

Eso es lo que está sucediendo en el caso de la alianza estratégica entre Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, Jalisco, San Luis Potosí y Zacatecas, que se unen en un ánimo de promoción, entendiendo que su recuperación viene de un turismo regional, principalmente carretero, como dicen los expertos que ocurrirá en todo el mundo: primero el de la localidad, luego el estatal, el de la región, el nacional y finalmente el que viene del extranjero.

Así, esta región que reúne a 22 millones de habitantes quiere acaparar a sus propios vacacionistas. “Los viajeros no van a estados, sino a regiones y destinos”, dice a Contenido Eduardo Yarto, secretario de Turismo de Zacatecas.

Otro caso parecido en lo de aprovechar los beneficios regionales ocurre con Yucatán. Ahí la responsable del turismo estatal, Michelle Fridman, confirma que “cada estado tiene una particularidad, estamos alejados del centro del país y es muy difícil acceder a un turismo carretero (salvo que nos aboquemos a Campeche, Tabasco, Chiapas, pero son viajes largos). Tenemos, sin embargo, una importante conectividad doméstica, vuelos cortos con el centro del país y además la cercanía de Quintana Roo, cuya estrategia considera al turismo internacional precisamente porque no hay mucho doméstico, y así nosotros pretendemos nutrirnos de esa diversidad”.

VIAJEROS PARA OTROS DESTINOS

El director del Clúster de Turismo de Nuevo León, Mauricio Magdaleno, se enfrenta hoy más que nunca a un reto enorme. Si antes de la pandemia ya era evidente que en la capital Monterrey había sectores más robustos –claramente, la manufactura industrial– “el turismo no figuraba en el imaginario popular, pero desde hace algunos años empieza a tener relevancia”.

“El visitante que viene no es porque elija al nuestro destino sino porque tiene que venir, por negocios”, admite Magdaleno a Contenido. Añade, sin embargo, que hay “muchos destinos que sí tienen competencia porque son de elección, así nuestro objetivo es que ya estando aquí el visitante consuma más experiencias locales”.

En ese sentido Monterrey y otras urbes como Guadalajara, León, Puebla y, desde luego, la Ciudad de México, que no sólo tienen atractivo para negocios sino culturales, apuestan por una reactivación más temprana apenas lo permitan las condiciones sanitarias de la pandemia. La conectividad terrestre y aérea les deja permite seducir a visitantes de medio y largo rango de distancia.

EN LA TRINCHERA

No cabe duda que quienes están día a día con el pulso de los viajeros, la disponibilidad de los destinos y la conectividad posible son las agencias de viaje. Rubén Mora es director corporativo comercial e internacional de Mundo Joven, una de esas firmas.

Confirma a Contenido varios aspectos: que en México el turismo nacional será el primero que se reactive. “Ya empieza, y será el foco de quienes estamos en este ecosistema”; además “será un buen momento para retomar lo que cierta comunidad de viajeros no considera una primera alternativa: México. Tiene una gran inquietud y preferencia por los viajes internacionales, por los grandes viajes, pero nuestro país es impresionante y su oferta es brutal”.

El directivo de Mundo Joven distingue que los destinos que se podrán recuperar antes son las playas o estados con gran trayectoria de atención a turistas como Chiapas, Oaxaca, Puebla, Guanajuato y muchos más.

Para él, la actual situación ocasionará que la ‘tipología del viajero mexicano’ se modifique y se segmente. “Además de tener a México como prioridad, habrá segmentación por edades; el turista joven será el que active el turismo, y no por irresponsable o falto de previsión, sino porque hemos visto que ante muchas de estas incertidumbres (ataques terroristas, Torres Gemelas, catástrofes naturales), ha sido el viajero que reacciona antes que otros”.

MOTOR ECONÓMICO

Nadie pretende tapar el sol con un dedo. Lo sucedido al turismo en el mundo fue devastador y sus efectos son negativamente multiplicadores. En México, la disminución en los grupos aeroportuarios –OMA, ASUR y GAP– registró una baja de casi 8.5 millones de pasajeros, es decir -93% menos comparado con 2019 y una disminución de 98% en los viajantes internacionales.

Un consenso entre los entrevistados por esta revista es que el secretario de Turismo, Miguel Torruco Marqués, un experto conocedor del sector, aún no ha conseguido con sus gestiones que los recursos financieros y de promoción antes y durante la crisis permeen a donde hace falta.

Lo cierto es el peso indiscutible de este sector: derrama 24,500 millones de dólares al año tan sólo por concepto de turismo internacional.

Yarto, el responsable de Turismo en Zacatecas, menciona que esta industria le otorga 8.7 puntos porcentuales al PIB y millones de empleos. Su peso es superior al de la actividad bancaria financiera, a la minera, ¡incluso está arriba de la construcción! En el momento en que el turismo recupere su inercia, será un gran impulso de las economías regionales. Ojalá, pronto, se logre entender esa importancia”.

Por José Ramón Huerta

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