Primer astronauta mexicano habla sobre la llegada del humano a la Luna

Primer astronauta mexicano habla sobre la llegada del humano a la Luna

Hace 51 años el ser humano posó su huella por primera vez su huella en la Luna, cuando la nave Apolo XI descendió en territorio lunar. El primer astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela en entrevista para Contenido hace un balance de este acontecimiento.

Rodolfo Neri Vela/NASA

¿Qué papel jugaron los viajes al espacio y a la Luna en su vocación?

Para comprender los efectos de aquellos hechos históricos del inicio de la carrera espacial en los jóvenes de mi época, y en mí particularmente, es necesario señalar que los únicos que en esa época podían ir al espacio eran representantes de los Estados Unidos y de la entonces Unión Soviética.

Ningún niño del mundo que no fuese norteamericano o soviético podía soñar con realismo o alguna posibilidad remota en ir al espacio. Sin embargo, aquellas primeras proezas de las dos antagónicas superpotencias no dejaban de asombrarnos y admirábamos sin duda los avances tecnológicos, cimentados en la imaginación y determinación de la humanidad por conquistar nuevas fronteras.

Cuando Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre que orbitó la Tierra, yo tenía nueve años de edad.

Rodolfo Neri Vela

Para mí fue una noticia relativamente fugaz, pues mis preocupaciones e intereses infantiles eran hacer la tarea y jugar. No tenía idea de qué era el comunismo, por qué había competencia, etc. Pero cuando ya estaba en la preparatoria, a los 17 años, sí influyó en mí la Misión Apolo 11 y ser testigo de las primeras caminatas lunares. Me pregunté cómo era posible observar esas cosas que ocurrían en un lugar tan lejano, y entonces decidí que yo sería ingeniero en telecomunicaciones. Por supuesto, tampoco pensaba todavía en ir al espacio. Mi interés y vocación eran ser un buen ingeniero y el tiempo diría después qué me depararía el futuro. Creo que el haberme especializado en satélites fue un factor clave para ganar años después en el concurso de selección y representar a México en el espacio.

Viaje a la Luna
foto: pxhere

¿Cuál sería el balance de la astronáutica en estos más de 50 años desde que el ser humano pisó por vez primera la Luna?

Lamentablemente, Neil Armstrong falleció hace unos ocho años, ya siendo octogenario; habría sido interesante conocer su opinión al respecto en estos momentos. Sin embargo, he visto algunas declaraciones de Buzz Aldrin en la televisión sobre que no se ha avanzado gran cosa desde que él y Neil Armstrong estuvieron en la Luna. Por su parte, Michael Collins ha dicho que no tiene caso regresar a la Luna y que hay que irse directamente a Marte. Difiero de ambas posiciones, sin duda respetables.

Sí ha habido muchos avances en astronáutica, principalmente trabajando en la órbita terrestre: haciendo miles de experimentos científicos en la microgravedad; construyendo estaciones espaciales a base de módulos, como la soviética Mir y la actual Estación Espacial Internacional; desarrollando los primeros vehículos reutilizables, como el transbordador espacial y las actuales cápsulas del momento, como la Crew Dragon de SpaceX y la Starliner de Boeing. Y, obviamente, estos avances han ido acompañados de innovaciones en automatización, robótica, nuevos materiales, mejores sistemas de comunicación, computadoras y procesadores; y lo más importante: ha habido mejoras para garantizar, dentro de lo posible, la seguridad y comodidad de los astronautas.

La Luna tiene mucho potencial y atractivo para desarrollos tecnológicos y trabajos de investigación. Es necesario aprender a usar los recursos naturales “in situ” para fabricar estructuras, con el apoyo de la robótica y las impresoras 3D, que le permitan sobrevivir a los humanos en un ambiente sumamente hostil, con intensas radiaciones y frecuente impacto de micrometeoritos. Las observaciones astronómicas desde la Luna también tienen mucho futuro, al quedar eliminada la absorción y la difracción de la luz a través de capas atmosféricas como en la Tierra. Y también suena lógico que nuestro satélite natural sea un paso obligado o escala técnica antes de incursionar en el espacio profundo, ya sea hacia Marte o más allá del cinturón de asteroides.

Me parece que el nuevo Programa Artemisa de la NASA para regresar con seres humanos a la Luna en la nueva cápsula Orión y lograr el descenso de la primera mujer, tentativamente en 2024, es muy acertado.

Rodolfo Neri Vela

Asimismo, el ensamblar y operar un portal orbital o “Gateway” alrededor de la Luna servirá para incrementar los conocimientos sobre la fisiología humana y los efectos de la radiación por exposiciones largas a la ingravidez, antes de arriesgarse a enviar hombres y mujeres hacia Marte en apasionantes y a la vez muy peligrosos periplos. Un paso a la vez… Primero hay que resolver un asunto y después otro, como decía mi querido y sabio padre.

En su opinión, ¿cuáles serían los principales adelantos en nuestra vida cotidiana derivados de los viajes espaciales?

Todo ser humano en la Tierra está conectado con el espacio, muchas veces sin pensar en ello. Gracias a los programas espaciales tenemos información en tiempo real alrededor del mundo; mejores materiales para fabricar autos, aviones, aparatos domésticos, calzado deportivo, prendas para bomberos, militares y policías, prótesis y aparatos médicos de diagnóstico que sean pequeños y confiables; comprendemos mejor nuestra ubicación en el Universo; podemos predecir y seguir la evolución de los fenómenos meteorológicos, salvando vidas y bienes materiales. La lista es interminable.

Por Alberto Círigo