Estados Unidos vs China Guerra de Titanes

Estados Unidos vs China Guerra de Titanes

Estado Unidos vs China es el conflicto que ha trascendido el carácter binacional para afectar a buena cantidad de países, entre ellos México.

“Fuerzas políticas estadounidenses están poniendo a China y Estados Unidos al borde de una nueva Guerra Fría”, advertía hace poco el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, al referirse a la tensión entre ambos países.

Sin el menor tacto diplomático, el funcionario apuntó que los norteamericanos están infectados por un “virus político” que los incita a “desprestigiar a China”, y hasta culparla de no sólo de expandir intencionalmente la COVID-19, sino de haberla creado.

Es el más reciente capítulo del Estados Unidos vs China, un conflicto entre dos grandes potencias, que son al mismo tiempo grandes motores económicos, de ahí que todo el mundo esté al pendiente de su evolución.

Conflicto reciente

“El distanciamiento de Estados Unidos y China surgió en tiempos recientes. Todavía en la década de los ochenta del siglo pasado, los norteamericanos veían a los orientales como aliado estratégico”, señala señala Adolfo Laborde, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac.

En ese momento, los norteamericanos alentaron la inserción de los chinos en la comunidad internacional, respetando su decisión de tener una economía relativamente abierta con un sistema político unipartidista.

El país asiático lo aprovechó y, para principios del siglo XXI, ya se le consideraba una potencia en ascenso.

Poco después se ganó la percepción de ser “el nuevo rico que redefinirá el orden internacional”, explica Enrique Dussel Peters, coordinador del Centro de Estudios China México (Cechimex) de la Facultad de Economía de la UNAM.

Este panorama desilusionó a los norteamericanos sobre todo porque se dieron cuenta de que “el país asiático ni se convertiría en una economía de libre mercado, ni optaría jamás por una democracia parlamentaria”, ironiza Dussel.

Fue entonces cuando la clase política estadounidense comenzó a verlo como amenaza para su supremacía global. La prensa comenzó a hablar del Estados Unidos vs China.

Socio aprovechado

De mero receptor de inversiones estadounidenses, China pasó a ser su mayor socio comercial, con la balanza a su favor. De acuerdo con Adolfo Laborde, al arranque de 2016, el déficit comercial anual de Estados Unidos frente al país asiático alcanzó 365,700 millones de dólares.

“Existían varias razones para explicar este desequilibrio, pero inició la campaña presidencial estadounidense. El entonces candidato Donald Trump la simplificó en una sentencia, los chinos son desagradecidos y abusivos”, señala el académico de la Universidad Anáhuac.

Trump prometió aplicar una solución tajante. Fue electo y la puso en marcha.

El gobierno estadounidense impuso un gravamen de 15 % a las importaciones de ropa, herramientas, productos electrónicos y otros productos de China.

Fue correspondido por Beijing que aplicó nuevos aranceles a la soya, el petróleo crudo y productos farmacéuticos de Estados Unidos.

Enfrentamiento y tregua

Este intercambio de sanciones comerciales se convirtió en una verdadera guerra comercial que lleva más de dos años.

También dio pie a negociaciones en las que, aparentemente, Estados Unidos terminó por imponer condiciones.
El pasado 15 de enero los socios disgustados firmaron un pacto comercial que ambos calificaron de tregua valiosa.

El coordinador del Cechimex asegura que el documento comprometió a China a comprar, durante dos años, 200,000 millones de dólares más.

A cambio, Estados Unidos redujo algunos de los aranceles y prometió que no impondría más.

Pendientes importantes

“Lo que no hizo el Pacto fue atacar las causas que dieron origen a la guerra comercial. No abordó los subsidios de China a las industrias nacionales ni su firme control sobre las palancas fundamentales de su economía pujante”, señala Laborde.

Para el académico esto pone en evidencia lo poco significativo del triunfo estadounidense.

A continuación señala que el conflicto Estados Unidos vs China no ha terminado. “Podrían pasar muchos años antes de que se resuelvan los pendientes.

Hasta entonces, los consumidores y las empresas estadounidenses seguirán comprando menos mercancía china.

En tanto, la relación comercial bilateral, motor estratégico para el crecimiento económico global durante décadas, se debilitará todavía más, lo que podría resultar peligroso en un momento de contracción generalizada de la economía mundial.

Trabajo hormiga

La prudencia china frente a Estados Unidos debe ser vista como “parte de una estrategia en la que la confrontación declarada no les resulta para nada redituable”, indica Enrique Dussel.

A partir de ese razonamiento, el coordinador del Cechimex evalúa la decisión del gobierno chino de relajar las restricciones a las empresas extranjeras en las industrias financiera y automotriz en su territorio.

Así como su compromiso de poner un alto a los intentos de las empresas chinas de obligar a sus socios extranjeros a revelar importantes secretos comerciales más confidenciales.

En cuanto al comercio, la posibilidad no poder impedir el encarecimiento de sus mercancías en Estados Unidos lo ha llevado a buscar nuevos mercados y rutas de intercambio terrestres y marítimas en todos los continentes.

Solamente en dos tareas muestra total intransigencia: los subsidios gubernamentales a distintas industrias para garantizar su expansión y el control de la economía por parte del Estado.

Beneficio para México

¿Qué tanto beneficia a nuestro país el Estados Unidos vs China? México tiene la posibilidad de vender más a su socio norteamericano, pero no lo hará por arte de magia.

“Para vender más necesita producir más y para lograrlo debe atraer más capitales”, insiste Adolfo Laborde.

De hecho, el país recién quedó fuera del ranking de los 25 países más atractivos para invertir, así lo deja ver el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa 2020 preparado por la consultora AT Kearney.

Los analistas de la firma advirtieron que ni el nuevo T-MEC pudo retener a México en el selecto grupo.

Señalaron además, que el país ha perdido atractivo debido a decisiones en materia de inversión en infraestructura tomadas por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Insistieron también en que México necesita incrementar su oferta exportadora. De otra manera no será capaz de atender la demanda de bienes en Estados Unidos.

“Y no se trata solamente de voluntad para quedarse con los espacios que dejen los chinos, México requiere de armar agendas y estrategias que detecten áreas de oportunidad”, señala Dussel Peters.

Para el coordinador del Cechimex el panorama es sombrío porque el Estado mexicano no está haciendo nada para mejorar su afianzar su posición comercial.

Intercambio a la baja

En 2019, con todo y el Estados Unidos vs China, el intercambio bilateral sumó casi 560,000 millones de dólares, lo que colocó al Gigante Amarillo como el tercer mayor socio comercial de la superpotencia.

Mientras los norteamericanos convirtieron a México en su primer socio comercial, China hizo lo propio con la Unión Europea.

¿Arma letal china?

El país asiático posee 1.13 billones de dólares en títulos de deuda estadounidense, lo que lo convierte en el mayor prestamista foráneo para los norteamericanos.

Sin embargo, no puede deshacerse de ese dinero porque impactaría negativamente a su propia economía.

Consulta el reportaje completo en tu revista Contenido, edición julio 2020.

Por Pedro C. Baca

Fotos Pxhere