Tips para que tu perro no sufra durante la cuarentena

Tips para que tu perro no sufra durante la cuarentena

Tu perro igual que tú ha visto alterada su cotidianidad por el confinamiento, pero puedes ayudarlo tomando unas sencillas medidas.

En muchos países se ha detectado que nuestros compañeros perrunos tienen comportamientos extraños derivados de la larga etapa de contingencia.

Mientras unos están felices por tenerte 24 horas a su alcance, otros parecen sentirse amenazados por ti. ¿Por qué pasa esto?

Expertos en comportamiento animal indican que se trata de una reacción lógica porque el perro puede sentir tu incomodidad y ansiedad ante lo que está sucediendo.

Además, si para ti es necesario adaptarte a nuevas formas de trabajo, de entretenimiento y de relajación; imagina que para ellos puede resultar raro tenerte todo el día en casa y, para colmo, sin poder salir.

Lo que sugieren tanto veterinarios como especialistas en comportamiento animal es cuidar los siguientes aspectos:

¡Mimos para tu perro!

Paseo:

Si tu perro está acostumbrado a salir a pasear puedes sustituir la actividad por otras muy divertidas como juegos o ponerle retos como esconderle carnazas y ponerlo a buscarlas. También puedes esconder un poco de alimento y premios para que fortalezca su habilidad olfativa.

El baño:

A no pocos perros les encanta la sensación después de un buen baño. Se recomienda que al menos los bañes una vez al mes; utiliza agua templada y para aplicar el shampoo empieza desde la cola hacia la cara, cuidando siempre de no entrar en contacto con sus ojos, para luego secarlo muy bien.

Si percibes olor desagradable en sus orejas es posible que sea la humedad del cerumen, así que puedes limpiarlas con una gasa con agua oxigenada o con ceruminolítico veterinario. De nuevo, asegúrante de secarlo muy bien y si tienes una terracita o patio limpio y con sombra déjalo un rato ahí para que le dé el aire.

Cepillado:

Si tu perro tiene el pelo largo, cepíllalo diario; para pelo medio, puedes hacerlo dos veces cada siete días y para el corto con una vez basta.

El cepillado puede servir como un masaje y un momento de relajación para tu perro, así que intenta que sea placentero para ambas partes. Usa cubrebocas mientras lo acicalas, así evitarás que el pelo entre a tu nariz y presentes síntomas alérgicos.

La alimentación:

Es importante que mantengas sus rutinas de alimentación; pero si tiene menor actividad física es posible que no coma las mismas cantidades. No te preocupes, simplemente reduce la ración.

Sana distancia de ti:

Para el perro también puede ser desgastante tenerte encima todo el día. Dale su espacio para jugar y comer solo. Puedes tenerlo cerca de ti mientras trabajas, pero no le pongas demasiada atención.

Comportamiento adecuado:

Checa su comportamiento, demasiada cercanía puede ser síntoma de que tenga dolor articular. Obsérvalo y mantente en comunicación con su veterinario de cabecera.

Terapia canina:

En estos momentos tener un perro puede ayudarte a sentirte acompañado y darte estabilidad. A tu animalito nunca le vendrá mal una muestra prudente de afecto.

Busca momentos también para jugar, para sentir el latido del corazón de tu perro y verás cómo puede ser muy terapéutico.

Por Pedro C. Baca

Con info de Federación Canófila Mexicana

Fotos Pxhere