Los polémicos «asistentes cívicos» italianos contra el coronavirus

Las autoridades italianas examinan la posibilidad de crear un cuerpo de «asistentes cívicos», con 60,000 voluntarios, para combatir la propagación del coronavirus en Italia, una idea que genera polémicas en la península. 

La propuesta fue lanzada por el ministro para los Asuntos Regionales, Francesco Boccia y el alcalde de Bari, Antonio Decaro, y tendría como objetivo ayudar a los ancianos, a las personas solas y aisladas con sospecha de contagio, además de controlar que se cumplan las nuevas normas en los espacios públicos para evitar infectarse.

Los «asistentes cívicos», que serían remunerados, podrían ser reclutados con el mismo mecanismo de la Protección Civil, una organización que gestiona con eficacia a nivel nacional miles de voluntarios para hacer frente a todo tipo de catástrofes.

«En esta nueva fase es necesario contar con personal para gestionar el acceso a los parques y mercados, que contabilice el número de personas que entran y salen de los espacios públicos y capaz de explicar las nuevas reglas en las playas cuando sean abiertas», explicó Decaro. 

Mientras la idea es aceptada por buena parte de los alcaldes, preocupados por un nuevo brote del virus que ha causado hasta ahora más de 32,000 muertes y paralizado al país por dos meses, varias personalidades han manifestado sus críticas ante la creación de un cuerpo con autoridad para controlar los movimientos de la población. 

«¿Cómo podemos pensar que 60,000 personas, que nadie sabe cómo ni para qué han sido entrenadas, van a comenzar a recorrer Italia diciéndole a los italianos qué hacer en base a reglas que nadie entiende? ¿Es normal o legítimo eso en un país democrático?», reaccionó en twitter Carlo Calenda, ex ministro y líder del pequeño partido Azione (Acción). 

«Este país no necesita asistentes cívicos. Necesita ministros que sepan ser ministros, administradores que sepan administrar», comentó por su parte Matteo Orfini, parlamentario y ex presidente del Partido Demócrata (PD, centro-izquierda), actualmente al poder. 

«¿Contratar a una gran cantidad de asistentes cívicos sin ninguna habilidad para controlar nuestra forma de vida? Es una idea de la ex Alemania del Este», conocida por el control policial ejercido sobre sus habitantes, resumió Anna Maria Bernini, representante de los senadores del derechista Forza Italia (FI), el partido de Silvio Berlusconi. 

Artículos Relacionados