¿ Insomnio por culpa del confinamiento?

La preocupación por el coronavirus, la poca actividad física realizada a lo largo del día o dormir hasta muy tarde, son algunas de las causas que provocan insomnio.

Para contrarrestarlo es recomendable practicar ejercicio una hora antes de dormir, evitar cenas pesadas y el uso de celulares al menos una hora antes de dormir.

Expertos aseguran que el insomnio es de los principales problemas que tiene la gente durante este confinamiento.

Adaptarse al teletrabajo en una sociedad poco o nada acostumbrada a esta forma de trabajo ha sido la única opción para muchos empresarios y profesionales como medida de contingencia ante la crisis sanitaria por Covid -19, que vive el mundo. No hay más opción. Trabajar en casa no es ahora una herramienta de conciliación sino un recurso para la supervivencia. Esto es: o cerrar o intentarlo, advierte Mar Sabadell profesora de Estudios de Economía y Empresa de la Universitat Oberta de Catalunya.

La experta ofrece consejos psicológicos en este confinamiento:

Afronta la situación positivamente, entender y aceptar el confinamiento como una actividad imprescindible para nuestra salud y la de la sociedad. La queja bloquea, no soluciona. Nunca cuidar de los demás y de uno mismo había sido tan importante… ¡Quédate en casa!

Establece rutinas, actúa con previsión, estableciendo un horario y diferentes hábitos. Nos aportará orden y un propósito ante la situación peculiar que vivimos. Aprovecha para hacer una lista de cosas pendientes y hacerlas o inicia nuevos retos o aficiones. Sin olvidar las rutinas de higiene, especialmente si algún miembro de la familia ha de salir a trabajar.

¡Infórmate, sí; sobre informarte, no! Hay que escoger medios de información contrastados y reservarles sólo unos momentos concretos del día.

Conéctate virtualmente con los demás, tenemos limitado el espacio pero hoy hay muchas formas de seguir conectados con los demás. Se puede llamar por teléfono, hacer videoconferencias incluso de grupo y conectarse a través de las redes sociales. Somos seres sociales y seguiremos.

Habla, sobre todo si estás confinado solo, ello puede ayudar a paliar el insomnio.

Sigue un estilo de vida saludable: ejercicio físico, dieta saludable y dormir lo suficiente. Evita alcohol y las drogas.

Favorece la comunicación familiar, crea y mantén la sensación de equipo: con momentos de placer y de deber, de estar juntos y separados. La convivencia continua y prolongada puede generar tensiones. Una programación conjunta ayuda a la gestión del día, pero también el ser flexibles en los límites.

Gestiona las preocupaciones,  céntrate en la razón altruista y colaborativa de la cuarentena. Puede ser una situación que se alargue en el tiempo, de forma que es mejor plantear objetivos centrados en el día a día. Puedes examinar tus preocupaciones intentando ser realistas y recordar todo lo que puedes hacer para afrontar la situación. Piensa en lo que puedes hacer y no lo que te gustaría cambiar.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu

Fotos: Pixabay

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