COVID-19: contagio económico global

¿Qué tan preparados estamos en nuestro país para los efectos económicos derivados de este contagio de Covid-19?     

                               

En la década de los noventa, con la crisis financiera de México, se hizo famoso en el mundo acuñar el “Efecto tequila”, “zamba”, “pampa”, para expresar el “contagio” que experimentaban los mercados globales por la debacle en algún país, por pequeño o grande que fuera.

La última se observó en 2009 con la quiebra de Lehman Brothers y condujo a la Gran Recesión Global de la que el mundo apenas se reponía una década después. Hoy, el Covid19, originado en China comienza a ser descrito como el “Efecto Dragón”, porque desde la segunda economía del mundo, se comienza a originar un contagio con impacto en las economías globales. ¿Qué tan profundo será?… ¡está por verse!

De acuerdo con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad por sus siglas en inglés), el efecto de la pandemia de Covid19, más allá del incremento en gasto catastrófico en salud pública e investigación clínica que ha provocado, tendrá un efecto importante sobre la economía mundial por el costo, evaluado para las 10 primeras semanas de expansión, cercano a los 50,000 millones de dólares. Europa es la más afectada seguida por Asia, con pérdidas por más de 15,000 millones de dólares como región.

La razón se origina en las medidas de contención del virus para evitar su propagación dentro y fuera de China, medidas draconianas especialmente en Wuhan, como el cierre total de la actividad económica de esta provincia y de los principales centros de producción de manufactura de ese país, que es hoy por hoy, el principal proveedor de componentes de manufactura en el mundo.

Una caída o interrupción en la producción de manufactura en alguna parte del mundo, tiene un efecto multiplicador en otras economías del globo porque se interrumpen las cadenas de comercio y suministro.

La primera empresa global que comenzó a reportar caída en ventas fue Apple, y le siguieron armadoras como Fiat Chrysler o Hyundai, incluso el gigante del comercio electrónico Amazon, porque la duración del proceso de contención del virus en China primero y su expansión a un ritmo mayor en otras naciones, ha acabado con los inventarios de partes (que normalmente implican 30 o 40 días de suministros), y cancelado los embarques en los puertos de altura donde la recepción de barcos chinos ha caído más del 30%.

Las compañías globales carecían de una visión clara del riesgo que podrían tener al concentrar una gran parte de sus compras o manufacturas en China o en un país en particular.

El estudio de la Unctad muestra por región y por país, el impacto estimado por el contagio de la interrupción de esas cadenas de suministro. México es la economía número 15 del mundo, con cerca del 40% de apertura comercial, y el costo del coronavirus por industria se muestra en la gráfica anexa. El monto total es de 1,369 millones de dólares al cierre de febrero pasado, por lo que para estos momentos debió haber crecido.

En resumen, debiéramos estar preparados en México para el impacto que tendrá el virus en términos económicos porque pudiera haber sectores perdedores y ganadores, y esta posibilidad si es aprovechada con políticas públicas que estimulen sectores afectados, para atraer la manufactura de suministros a México, donde el único tema real que existe es que el costo de la logística se ha ido a las nubes por el efecto que tiene el aumento exponencial de la delincuencia sobre el transporte de mercancías y personas.

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