Así entrena “online” el Royal Ballet de Londres

Una de las compañías de ballet más reconocidas del mundo ha tenido que adecuarse a los tiempos marcados por el COVID-19.  Así se mantienen en forma sus bailarines.

Foto: Christophe SIMON / AFP

A la estrella argentina del Royal Ballet, Marianela Núñez, la separan más de 11,000 kilómetros  de Londres, sin embargo, pese al confinamiento, sigue entrenando con sus compañeros mediante sesiones en línea.

Marianela Núñez, de 38 años, es una de las bailarinas principales de la renombrada compañía británica, donde durante dos décadas ha interpretado primeros roles en obras como Romeo y Julieta, El lago de los cisnes o Giselle.

La bailarina decidió regresar a su país, previo al cierre de las fronteras británicas ante el temor por el COVID-19. Tomó esta decisión pese a que sabía que a su llegada a Argentina debería ponerse en aislamiento durante dos semanas, una especie de cuarentena que todavía no le deja ver a su familia. Pero asegura estar agradecida porque «en momentos como este es importante estar con los seres queridos».

Adaptarse a los nuevos tiempos

Mientras pasa su cuarentena, escucha música -es una apasionada de la pianista Martha Argerich- e intenta aprovechar el tiempo después de «una pausa» tras 10 años sin vacaciones y «realizar las tareas que siempre me quedan pendientes».

Lo fundamental para ella es no perder la forma de nivel artístico. El gran reto es hacerlo fuera de las salas de ballet y de pilates.

No hay que olvidar que el gobierno británico ordenó desde el 20 de marzo el cierre de todos los teatros, junto a otros lugares públicos.

Pero «mi teatro, la Royal Opera House, y el Royal Ballet, a los que ya extraño muchísimo, se han organizado para que todos hagamos clases online desde nuestras casas pero juntos» y «gracias a la tecnología podamos estar todos conectados», explica la bailarina.

Trabajar en grupo pero separados tiene una fuerte carga emotiva. «El primer día se me escaparon unas lágrimas de la emoción que me causó cómo todos juntos estamos haciendo lo posible para pasar por esta adversidad», reconoce.

«Realmente está siendo un momento de adaptación enorme, donde a veces uno siente que tiene la calma necesaria para afrontar la situación y hay otras ocasiones en las que te vas envolviendo en preguntas que ahora son imposibles de responder, y claro, esto genera mucha ansiedad», afirma.

Como otros bailarines, Marianela está pensando en organizar alguna iniciativa en las redes sociales pero no quiere desvelar detalles.

De momento, en Instagram ha colgado un par de videos, el último ellos sobre su trabajo de puntas, con la irrupción de un inesperado espectador.

En el plano personal, «pienso en mi reencuentro con mi querido teatro, con el escenario, con las salas de ballet, mis colegas, el público», dice. «Con mi pasión: la danza».

Info y fotos AFP

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