Los adoradores de Donald Trump

Ante el inminente arranque del proceso electoral en el que busca reelegirse, el presidente Donald Trump se jacta de contar con la lealtad de por lo menos cuatro de cada 10 conciudadanos y todo indica que no exagera, así que vale la pena revisar de quiénes se trata.

(Photo by Brendan Smialowski / AFP)

Este mes arranca en Estados Unidos la contienda electoral para renovar su Poder Ejecutivo y parte de su Congreso, además de escoger gobernadores. Será un periodo ríspido que sacará a relucir la marcada división entre quienes respaldan o repudian el liderazgo del presidente Donald Trump.

Lo paradójico es que muy probablemente no será un proceso altamente competitivo por la diferencia de fuerzas entre unos y otros rivales. Mientras los opositores al polémico magnate buscan con desesperación liderazgos que no sólo resulten atractivos para clientelas muy específicas, cuyas demandas llegan a chocar con las de otras, los partidarios del hombre del ingobernable copete rubio se declaran “maravillados con él”.

“Este escenario permite entender por qué si hoy se realizaran los comicios Trump tendría 60% de posibilidad de ganarlos, inclusive cuando está por enfrentar juicio político por abuso de poder y obstruir al Congreso”, explica María de los Ángeles Franco, académica de la Facultad de Estudios Superiores Aragón de la UNAM.

Según Franco, Trump ha sido hábil para seguir conectado con su base electoral y mostrarle las acciones que va tomando para “hacer grande a Estados Unidos otra vez”, como rezaba su lema de campaña.

Entre sus maniobras se cuentan desde destruir “acuerdos comerciales desastrosos” como el TLCAN, generar empleos con el retorno de empresas locales que producían en el extranjero, imponer sanciones a “la voracidad china” e impedir que oleadas de “bad hombres”, migrantes indocumentados provenientes de Latinoamérica, ingresen en la superpotencia.

Recordemos que fueron 62,984,825 estadounidenses quienes hicieron ganar a Trump en las elecciones presidenciales de 2016. Esa multitud no conformó un bloque homogéneo, pero distintos análisis académicos de aquel proceso sostienen que uno o varios de los siguientes cuatro factores pesaron en su decisión: 1. Su rechazo a la entonces candidata demócrata Hillary Clinton, a quien vieron como el rostro de la clase política lejana e insensible; 2. La oposición a una vía para dar ciudadanía a indocumentados, actitud que no implicaba odiar a los migrantes; 3. El apoyo a la prohibición migratoria a los musulmanes; 4. La percepción de que la situación económica había empeorado en tiempos recientes.

pxhre.com/13/FEB/2020

Motivos reales

Es común que los seguidores de Donald Trump sean presentados como supremacistas hostiles, racistas violentos, nacionalistas intolerantes y aislacionistas intransigentes. Contribuye a verlos de esa manera su adhesión entusiasta a los planteamientos más extremistas y prejuiciosos de su líder.

La internacionalista Franco apunta que existen trumpistas con tales características pero insiste en que la realidad estadounidense es más compleja. “Dada la repercusión que tiene la política doméstica de aquel país para el resto del mundo, comenzando por México, debemos conocer el perfil y los motivos de ese electorado, simplemente para saber cómo confrontarlo y lograr que prevalezca el sentido común”, señala.

Con ese razonamiento coincide Silvia Núñez García, académica del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (Cisan) de la UNAM, quien ha estudiado a la clientela del inquilino de la Casa Blanca. “Hablamos de una constelación de electores en la que caben conservadores moderados y radicales, opositores a la migración indocumentada, cristianos que rechazan el aborto y el respeto a la diversidad sexual”, señala.

El trumpismo cobija a hombres y mujeres blancos de clase trabajadora y poca educación, la mayoría no tiene título universitario, sin oportunidades reales para avanzar en la escala social, pero al mismo tiempo atrae a miembros de las élites inconformes con la carga fiscal, partidarios de achicar lo más posible el tamaño del gobierno, restringir servicios sociales y estimular la iniciativa individual. Ambos sectores se sienten completamente distanciados de la clase política tradicional y ven con simpatía cómo el magnate presidente la viene avasallando.

Para ellos, Trump es como una especie de redentor, no sólo porque les da voz y humilla a quienes nunca se preocuparon por escuchar sus inquietudes y demandas, sino porque ha reconstruido el liderazgo estadounidense en el mundo, es decir, lo felicitan por su geopolítica evidentemente agresiva.

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Por Pedro C. Baca

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