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¿Sabes cuáles son los principales sueños de los mexicanos?

Enero resulta buen momento para hacer una planeación sobre las metas, aspiraciones y deseos. Aquí le decimos cuáles son los anhelos más recurrentes, es decir los sueños entre los habitantes de nuestro país.

 

Más allá de cuestiones oníricas, de cosas irreales o sin fundamento, los proyectos, sueños, deseos y esperanzas de los mexicanos son bastante concretos y realistas. Si bien, coinciden nuestros entrevistados, algunos anhelos persisten de generación en generación, otros empiezan a despuntar influidos por la presencia de las nuevas tecnologías, herramientas de comunicación y por el entorno global.

De acuerdo con César Luis Cárdenas Varela, experto en Sociodemografía y maestro por la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la UNAM, el mexicano tiene la preocupación de preservar más su salud y su empleo por sobre otras cuestiones, lo que generalmente libera sus principales deseos. Ya después vienen otros objetivos: prosperidad económica, formación y conservación de la familia, seguridad y bienestar; todo ello conforma el cúmulo de las preocupaciones más importantes.

“Me da la impresión de que el mexicano vive una situación de mucha incertidumbre sobre el futuro, no tiene muchas cosas de dónde agarrarse y eso determina la tónica de sus deseos y anhelos”, dice Varela.

Para conocer con detalle estos sueños se necesita entender al personaje en cuestión. “Hay que partir de cómo se siente el mexicano promedio: se trata de un ciudadano con una autoestima baja, sin embargo, cuenta con un alto sentimiento de felicidad. Podría haber una contradicción, ve al extranjero como ídolo pero se siente muy orgulloso de su origen y muy feliz de estar en México.

Su segunda contradicción es que ve su entorno mal (gobierno, situación de la economía y seguridad) pero se sigue sintiendo feliz”, explica a Contenido Roy Campos, presidente de Consulta Mitofsky, quien desde hace al menos 17 años desarrolla la encuesta ¿Cómo se siente el mexicano?, que se publica a principios de año y donde analiza estas cuestiones.

Los motores

Comprender la felicidad del mexicano cuando vive dentro de un entorno complicado o francamente malo significa adentrarse en aquellas cosas que él valora, en sus satisfactores. ¿De cuáles hablamos? El también analista político Campos detecta tres: familia, porque “le genera un sentimiento de felicidad”; salud, “algo que ‛tumba’ al mexicano es que cualquier miembro de la familia esté enfermo”, y las amistades, “no cuántos amigos tiene sino el nivel de felicidad que alcanza al estar con ellos”.

La familia se convierte en un eje sobre el cual giran muchas de las ilusiones, sueños y deseos de la gente de México, apunta en entrevista Claudio Flores Thomas, socio y vicepresidente de Lexia Insights Solutions, que junto con la encuestadora Gaussc, elaboraron en 2011 el estudio El mexicano hoy: sueños y aspiraciones. En 2018 publicaron una versión actualizada y una serie de ensayos en la revista Nexos.

“Este estudio revela la gran importancia que la familia tiene para los mexicanos. Sigue siendo nuestro gran marco de referencia; muchos de los sueños y aspiraciones tienen que ver con ese entorno y da un sentido de identidad. Pero tiene otro correlato, un lado negativo: si bien nos preocupa mucho y tenemos expectativas respecto de su bienestar, lo familiar está muy poco conectado con el resto del país, pareciera que México se acaba donde se acaban mis lazos de consanguinidad, es decir, ‛mi familia es mi patria’, ‘mi familia es México’”.

Esto explica por qué nuestra sociedad tiene poca participación comparada con otros países, pues sus ciudadanos no son miembros ni de asociaciones de vecinos, colonias, alcaldía, ciudades o estados, profundiza el sociólogo Flores Thomas. “Revelamos que somos liberales salvajes porque creemos muchísimo, tenemos una confianza absoluta en nuestra propia capacidad para salir adelante, pero no como sociedad ni país. Creemos que si nosotros le echamos ganas y le ponemos energía seremos capaces de lograr casi cualquier cosa, pero colectivamente desconfiamos de cualquier esfuerzo, lo cual es una paradoja terrible porque tenemos una fe absoluta en el individuo y una desconfianza total en el colectivo, en la sociedad”.

Lee el artículo completo en la edición impresa de tu revista Contenido del mes de enero.

Por Alberto Círigo