Mira cómo funciona la «diplomacia panda»

El oso panda además de ser una especie icónica de China se han convertido en un elemento clave para reforzar  los lazos diplomáticos con otros países.

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Según Joseph Nie, profesor de Harvard y especialista en relaciones diplomáticas, el oso panda es una especie de la realeza para China. El gigante asiático ha utilizado a este animalito en peligro de extinción como una moneda de cambio, que busca expandir sus relaciones diplomáticas con los países donde se recibe a una cría de este ejemplar.

Recientemente el zoológico de Berlín dio a conocer la noticia sobre el nacimiento de unos gemelos panda en sus instalaciones: los primeros nacidos en cautiverio en ese país. Debido a que, en caso de gemelos, las hembras sólo crían a uno de ellos, los especialistas germanos y expertos chinos decidieron a apoyar en la crianza a Meng Meng, la madre.

Mao Zedong, el fundador del Partido Comunista de China, comenzó a utilizar estos osos para establecer diálogos políticos con otras naciones; los pandas se convirtieron en un tesoro que les permite ir a préstamo a distintos puntos en el mundo.

Factor de unión

Esta «diplomacia panda» desde entonces ha ayudado a reforzar lazos diplomáticos con otros países, pues se presume son un factor clave no sólo para mantener relaciones diplomáticas fuertes, sino para concretar todo tipo de arreglos en los sectores más diversos. Así lo deja en evidencia un estudio de la universidad de Oxford, publicado en la revista Environmental Practice, que detalla que “en los últimos cinco años los préstamos de estas adorables criaturas coincidieron con un aumento de acuerdos comerciales en las áreas de tecnología y otros recursos”.

México es el único país en Latinoamérica que cuenta con pandas nacidos en cautiverio que no pertenecen a China, desde que en 1975 llegó la pareja de Yingying y Pepe al Zoológico de Chapultepec. En este país se consiguió por primera vez un nacimiento de panda fuera del Gigante Oriental. La pareja es aún la más prolífica en el exilio tras haber engendrado a siete cachorros, de los que sobreviven cuatro..

Shuan Shuan y Xin Xin, pertenecientes a las penúltimas generaciones de pandas en nuestro país, son los dos únicos pandas en el mundo que no pertenecen a China.

A mediados de los ochenta Beijing cambió sus reglas debido a que los animales estaban en peligro de extinción. A partir de entonces los ejemplares que salen de China o que nacen en el extranjero siguen perteneciendo al gobierno chino, ya que están en préstamo a cambio de dinero para programas de conservación y reproducción del oso panda en China.

Por M.O.

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