La ciencia te dice por qué quizás no cumplirás tus propósitos de 2020

Te decimos en qué parte del cerebro está la clave para lograrlo y cómo hacerlo.

Investigadores del Instituto del Colegio Marista para la Opinión Pública, de Poughkeepsie, New York, revelaron que, en 2012, cuatro de cada 10 estadounidenses planeaba empezar el año nuevo con una lista de propósitos a cumplir. Sin embargo, 12 meses más tarde, solo el 10% lo consiguió, un patrón que probablemente te resulte familiar ya que, las cifras son similares en el mundo.

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¿Por qué ocurre esto?  Aquí te lo contamos.

La clave para completar un propósito de año nuevo —o no— está en la fuerza de voluntad. Como todo proceso neurológico, ésta tiene una base científica en la corteza prefrontal del cerebro.

Otro estudio relevante sobre los propósitos es el elaborado por los especialistas del Instituto de Tecnología de California. Éste analiza la importancia que tienen la fuerza de voluntad y el autocontrol en la toma de decisiones.

Para esos procesos,  las regiones implicadas son el córtex prefrontal ventromedial y el córtex prefrontal dorsolateral. La primera se activa al tomar cualquier decisión, mientras que la segunda actúa sobre la anterior y regula el autocontrol, es decir, la parte lógica y racional se impone sobre la primitiva, la más impulsiva.

De acuerdo con los expertos, cuando esto falla y la parte dorsolateral es incapaz de controlar la ventromedial, la toma de decisiones se “invalida”, lo que puede deberse a situaciones patológicas, que impide el autocontrol.

Así, podemos concluir que el secreto para cumplir con nuestros propósitos de año nuevo está en lograr que un lado de la corteza se imponga sobre la otra pero, ¿cómo? A continuación te damos algunos consejos respaldados por los especialistas que pueden ayudarle a tu cerebro a conseguirlo.

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¿Cómo puedes conseguirlo?

Los investigadores de la Universidad de Iowa y Alexander Fedorikhin de la Universidad del Estado de Washington, parece que tienen las repuestas tras publicar los resultado de su estudio en el Journal of Consumer Research, que consistió  en poner a prueba a un grupo de voluntarios pidiéndoles que recuerden un número de siete dígitos y, a continuación, elegir entre comer una rebanada de pastel o una pieza de fruta. Los participantes eligieron el postre. No obstante, si las mismas personas memorizaban solo dos cifras, preferían la fruta.

Concluyeron, que si la actividad previa en el cerebro modula y condiciona la actividad de la corteza dorsolateral, la cual de la regulación del estrés, las emociones, el hambre y el cansancio. Cuánto más ocupada está tal parte, más difícil es para la contraria modular y controlar un hábito.

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Algunos claves de los expertos

Repetir, repetir y repetir

La mejor manera de adquirir o cambiar un hábito es repetirlo una y otra vez. ¿Por qué? Porque esto es lo que te permitirá separar la fuerza de voluntad del objetivo.

La repetición es en 66 días. Una vez completado este periodo, el hábito estará integrado y podremos enfocarnos en otras actividades.

También aconsejan para facilitar la tarea. En lugar de hacer una larga lista de propósitos, escoge dos o tres. Establece metas específicas, es decir, en lugar de pensar en adelgazar piensa cuántos kilos quieres perder. Concéntrate en la recompensa para mantenerte motivado. Comparte tu propósito con tu familia o amigos para recibir apoyo y ánimos.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu

 

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