¿Qué pasa cuando nos morimos según los tibetanos?

La sabiduría del budismo tibetano explica todo sobre el momento de la vida a la muerte.

El maestro budista Eduardo Herrera es director del Centro Himalaya y maestro autorizado de la red internacional de Centros de Budismo Bodhi Path para México y Latinoamérica. El especialista en las culturas del Himalaya, con posgrado por El Colegio de México  y,  traductor de la lengua tibetana, nepalesa y china y la estudiante Michele Viesca Gold, de tanatología budismo tibetano explican cómo conciben la muerte en el budismo tibetano.

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La muerte es considerada una oportunidad para despertar. El misterio tremendo para el budismo no es la muerte sino es el despertar  que es desdibujar la identificación de un “Yo” ilusorio basado en emociones destructivas o emociones perturbadoras. Si, evidentemente la muerte no es un fin, es simplemente un cambio de estado y, considera la tradición budista que al morir entonces la mente entra en un estado de de construcción, y después de 30 minutos de fallecer, la energía de la mente abandona el cuerpo, que es lo que podemos llamar conciencia y, es en ese momento puede experimentar el estado de la realidad, explica el experto.

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Y, ¿qué sucede con el cuerpo al morir ?

El Tíbet es un altiplano que está ubicado a cuatro mil metros de altura, sin árboles que sirvan de combustible para cremar, por tanto, un lama realiza el ritual del Phowa, que significa la transferencia de la consciencia. Esa práctica está descrita en El Libro tibetano de los muertos, que ofrece la guía de viaje.

En el Tíbet, el cadáver reposa en casa con sal para absorber los fluidos. Luego, el cuerpo es llevado a algún cementerio o destasadero tibetano. En ese espacio hay un lama encargado del ritual también responsable de destazar el cuerpo, que es una ofrenda para los seres despiertos pero también para las energías.  Los buitres son llamados por una trompeta y, en una hora comen el cuerpo. El cuerpo es ofrecido como símbolo de que es descartable. Es un acto de generosidad,  que ayuda a que la mente en los estados intermedios a no apegarse. Debido a la gran bendición y poder del Phowa, que asevera que en el momento de la muerte uno no será torturado por el sufrimiento y la confusión. Los ojos mirarán al espacio y, a medida que la conciencia abandone el cuerpo, éste se relajará permaneciendo como inmerso en un sueño.

El beneficio de esta práctica milenaria es la obtención de la más completa y pura iluminación. Inclusive aquellos que posean karma desfavorable, a través del poder del Phowa podrán purificar sus tendencias negativas y asentar las bases para renacer en un reino de conciencia superior, comenta el especialista.

El siguiente paso es moler los huesos y confeccionar pequeñas figuras de arcilla.  Lo importante es que, al hacer esas prácticas no se considera muerta a la persona por siempre, es una especie de examen. Es ayudar al ser querido a purificar el karma negativo y dirigirse a un renacimiento adecuado. «Ahora, tu vives esto en tu mente, es cómo un sueño, si tu te aferras a las proyecciones esto conduce a un renacimiento no deseable. Dirígete hacia esa luz, para salir de la ilusión», señala el experto.

El budismo considera que hay karma. En otras palabras, el objetivo no es llegar a un cielo sino desanudar la cuerda ilusoria de la identidad y, eso se le llama despertar a la mente de la ilusión de la identidad.  No vas a llegar al cielo, ni con un Dios.  No es un paraíso eterno, ni la condena eterna o infierno.  El cielo y el infierno están en la mente del individuo. Si  purifica sus procesos cognitivos transforma su experiencia entonces no se aferra sino que trasciende esas nociones simbólicas. La mente despierta puede ayudar a otros a liberarse de esa ilusión de estar apresado.

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¿ Cómo viven los dolientes tibetanos la muerte de un ser querido? 

El deudo sufre la pérdida. A todos nos une el dolor, el resquebrajamiento, el rompimiento, toda despedida es morir un poco.  Es sano que te duela porque corre sangre por nuestras venas que compartes con otros. Un budista considera que es una pérdida irreparable pero relativa. Ya no voy a tomar el café con esa persona, pero da lata en otra vida. El  sufrimiento hay que repararlo. No puedes vivir con una herida abierta, señala el especialista de budismo tibetano.

Tanatología del budismo tibetano para sanar un proceso de duelo

La estudiante de tanatología Michele Viesca Gold del Centro Himalaya recomienda:

  • Conocer la mente es la mejor manera para el sufrimiento. Todo lo que expresa y cómo es en realidad.
  • No aferrarse sino estar abierto a todos los aspectos de la mente.
  • Atrévete a sentir, y no te impongas un guión a seguir.
  • No evadas el dolor.
  • Hay una expectativa de cómo se tiene que vivir el proceso de duelo. Si alguien muere se espera que duela, que éste triste. No obstante, si una persona sufrió abuso sexual de un familiar y muere,  para ella pueda ser una súper liberación.
  • Aprende a conocer tu mente, conocer tus emociones y los patrones sin esa carga social y personal.
  • Que el dolor respire y, no sentir culpa.
  • No es necesario llorar si no quieres.
  • Un familiar puede acompañar al deudo. Es aceptar. Darle el espacio de sentir, expresar y, no reprimir.
  • No es un problema tuyo. Todos estamos en esa experiencia humana y cada uno lo expresa de acuerdo a su memoria, experiencias y aprendizajes.
  • Buscar acompañamiento tanatológico.
  • No te aísles.
  • El doliente puede acompañar desde la felicidad y con los ojos del corazón.
  • Sé amable contigo.
  • Sé bondadoso contigo y con el prójimo.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu

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