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La industria de los tutoriales web

En internet se puede encontrar información acerca de cómo hacer casi cualquier cosa; el concepto de “hágalo usted mismo” o tutoriales  se posicionó en el gusto de millones de internautas. ¿Qué los hace tan especiales?, ¿quién está detrás de ellos?, ¿cómo funcionan?

Basta con realizar una búsqueda en Google con la frase “¿Cómo se hace…?”, para que el poderoso explorador arroje cerca de 1,550,000,000 de resultados en 0.48 segundos. Esto se conoce como “tutoriales”, que no son herramientas nuevas, pero han cobrado un enorme auge en los últimos años con la popularización del internet. Hoy son cada vez más las personas que indagan cómo hacer una cosa u otra y, por ende, el número de creadores de contenido explorando el horizonte del “hágalo usted mismo” crece conforme esa demanda.

Alfredo Rivera se define como un “mil usos”, es técnico laboratorista y conductor de Uber, sin embargo, desde niño ha estado en constante aprendizaje sobre los temas más variados para realizar reparaciones en el hogar. Ha conseguido aprender sobre albañilería, plomería, electricidad y “una que otra receta de cocina”. Si bien su experiencia con los tutoriales no comenzó en el mundo digital –dice en entrevista para Contenido–, ya encuentra grandes ventajas en el uso de computadoras, tablets y celulares.

“Cuando era niño y adolescente eso del internet no era muy común, yo me fijaba cómo el plomero arreglaba el baño o cómo el de la luz venía y arreglaba un foco que no prendía, y ahí fui aprendiendo. Había cosas que no estaban a mi alcance o me daba miedo, por ejemplo, no sabía cómo soldar y temía quedarme ciego”, cuenta entre risas.

Luego, con la llegada de plataformas digitales como YouTube “la cosa cambió, casi cualquier duda que tengas la puedes resolver en internet, lo difícil a veces es encontrar las cosas para hacer el procedimiento, pero enseguida encuentras otro donde no te piden lo que te hacía falta en el otro”, detalla.

Rivera recuerda muy bien que lo primero que arregló viendo un tutorial en internet fue una fuga de las llaves del baño. Aunque cambió toda la pieza, le encantó la experiencia de hacerlo él mismo y a la mitad del precio de lo que un plomero le cobraría. Para Alfredo, arreglar sus cosas representa un gran beneficio que internet trajo consigo, pero para hacer un tutorial –y que funcione–se requiere de distintas implementaciones técnicas y reunir ciertas características. “No sólo es contar cómo se hace; los más funcionales te enseñan con fotos y videos, esos son los que más llenan”, explica el entrevistado.

El origen

Se podría decir que los tutoriales, o conjuntos de instrucciones para realizar una tarea particular, son tan antaños como la comunicación misma. ¿Cuántas veces no nos hemos sorprendido preguntándole a alguien con cierto conocimiento cómo hacer algo que nos genera duda? O, por ejemplo, aquella frase que se acuñó más o menos en la década de los setenta cuando varios productos como revistas, enciclopedias, fascículos e incluso programas de TV pregonaban en sus cabezas el “Hágalo Ud. mismo”.

En internet, un tutorial remite a una especie de curso breve y de relativa profundidad que enseña los fundamentos principales para poder utilizar cualquier producto o sistema, o a las maneras de realizar una tarea compleja o sencilla de forma muy específica.

En entrevista para Contenido, la doctora en Administración Clotilde Hernández Garnica, de la UNAM, define los tutoriales como “un conjunto de instrucciones que ofrece una persona que tiene –o no– una experiencia o conocimiento de algo en específico y que se interesa en comunicarlo o compartirlo”, definición con la que coincide el académico de la Universidad Panamericana Daniel Ortiz Otegui, quien complementa: “Es un documento escrito, en foto o video, que puede o no estar en la red pero que reúne instrucciones para aprender por tu cuenta”.

La palabra deriva del inglés, se trata de un neologismo que a su vez proviene del verbo en latín tueri –que significa observar, dirigir, proteger–, que suele utilizarse en el ámbito de la informática y las aplicaciones móviles, pero que ha acabado extendiéndose a cualquier sector o disciplina. Un ejemplo de ello es que ya se utiliza en blogs o en canales de YouTube, donde los sitios web que más éxito tienen son los que ofrecen, precisamente, tutoriales.

Miles de usuarios de la red buscan diariamente indicaciones sobre cómo realizar una reparación eléctrica, cómo armar su propio asador, cómo cocinar o cómo preparar determinados platos de comida. Porque sí, las recetas gastronómicas también son una forma de tutorial, quizá de los primeros que conocimos en libros o que recibimos de nuestra familia: el paso a paso de cómo preparar un plato.

Un tutorial normalmente consiste en una serie de pasos que van aumentando el nivel de dificultad y entendimiento. Por este motivo, favorece seguirlos en su secuencia lógica.

En los últimos años han tomado fuerza los videotutoriales y fototutoriales, mucho más útiles para los usuarios. Es sabido que en YouTube –la plataforma de Google– este tipo de contenidos se encuentran en los más buscados.

Por norma general, los tutoriales deben seguir un orden lógico, de modo que la complejidad vaya aumentando una vez que se van cumpliendo pasos. Los primeros son los más sencillos y básicos, y los últimos requieren de esa habilidad que se va adquiriendo mientras se van completando las etapas previas.

Así, se podría afirmar que los tutoriales tienen por objetivo dirigir el aprendizaje de los usuarios que los consultan, igual que los libros de instrucciones pero en donde estas se ordenan de forma más lógica y comprensible.

Los más buscados

“A los tutoriales se llega por conocimiento”, opina la especialista Hernández Garnica y para que existan tiene que haber dos partes: una con el deseo de adquirir nuevas habilidades y alguien con cierto nivel de herramientas que puede compartir algo sobre un tema en particular.

Por su parte, el maestro Daniel Ortiz divide las búsqueda de tutoriales en dos grandes campos: “Hay quienes desean aprender algo académico, como realizar operaciones matemáticas, aprender un idioma o expresarse mejor en público; y los que desean realizar tareas manuales, como reparaciones en el hogar, revisión de vehículos, etcétera”.

Lo anterior, aunado a los altos costos de los centros educativos presenciales y la creciente cantidad de cursos digitales para aprender sobre cualquier cosa, desde computación hasta todo un oficio nuevo, ha creado una oportunidad sin precedentes para los profesionales y emprendedores que quieran aprender por su cuenta.

Saber nuevas habilidades y sumar talentos de manera consistente es básico para adaptarse al ambiente laboral actual, el cual está en constante evolución. Crece el número de personas con títulos universitarios que no se desempeñan en el campo que estudiaron y están trabajando en una área en la que recibieron una oferta laboral o en algo que ellos mismos aprendieron a hacer.

Sea que esté buscando cambiar de giro o que simplemente quiera aprender nuevas habilidades como pasatiempo, la capacidad de hacerlo nunca ha sido tan conveniente ni tan poderosa parece hoy en día.

En los números se evidencia lo anterior, el crecimiento de los tutoriales en YouTube se ha hecho evidente de manera exponencial en todas las categorías posibles. Desde la clásica receta de cocina, hasta cómo reparar la tubería de casa. Lo que antes se consultaba en extensos manuales o incluso requería un cierto grado de especialización, ahora se puede aprender de forma rápida y dinámica desde plataformas de video como la mencionada, al igual que Vimeo, y páginas como e-How o Wiki-How. “La apuesta de las marcas por el formato ‘tutorial’ genera buenos resultados. Crear contenido útil y práctico es la forma de conectar al cliente con la empresa”, explica la doctora Clotilde Hernández, y más cuando se hace uso de youtubers que ayuden a conectar con esa audiencia a través de “un lenguaje directo y de forma original y creativa; ese es el reto”, asegura Daniel Ortiz.

Para 67% de los millennials, YouTube representa una fuente de conocimiento donde pueden encontrar tutoriales sobre cualquier tema. Y la inmensa mayoría tiene una opinión mejor de aquella marca que le ofrece la información que necesita a través de este tipo de formatos, según el estudio de Google Why you should lean into how-to content in 2018 (que en español podría ser Por qué debería apoyarse en el contenido de “cómo hacer” en 2018).

Esa misma fuente afirma que siete de cada 10 usuarios de la plataforma de video la utilizan para buscar ayuda cuando tienen un problema con el trabajo, el estudio o sus aficiones. Cuando la pregunta se cambia al aprendizaje, el porcentaje crece más aún: 86% utiliza YouTube normalmente para aprender cosas nuevas.

 

“El tener una persona que conecte con la audiencia es clave para una buena comunicación, y en el entorno del video, mucho más. En este sentido, YouTube es la plataforma idónea para crear esa conexión entre la marca y el público”, opina el maestro Daniel Ortiz.

 

Los sentimientos que estos videos generan en el espectador son igualmente importantes, según se explica en datos del mismo estudio. La mayoría se siente “preparada para la tarea o la actividad” (46%), más inteligente (41%), inspirada (39%) o motivada (36%). “La publicidad y las marcas tienen aquí una gran oportunidad. Los videotutoriales son la categoría a la que sus espectadores prestan más atención”, dice la doctora de la UNAM; más aún que a los videos de gaming o los fragmentos de programas.

En definitiva, el crecimiento de los How-to es una gran oportunidad para que las marcas consigan una imagen de practicidad. La visión que los potenciales clientes tienen de los productos los diferencia por excelencia y lo prácticos que estos demuestren ser.

¿Cómo se hace?

Si bien es muy importante en los tutoriales que quien lo realice esté preparado en el tópico a tratar, “actualmente ya no es un requisito que sea un especialista, las facilidades de internet provocan en ocasiones mayor desconocimiento”, advierte la docente de la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM.

El maestro Daniel Ortiz agrega que hay todo tipo de tutoriales y no todos parecen útiles. “Si buscas en la red cómo tomar agua, seguramente te va salir un tutorial para hacerlo, quienes navegan en la red deben aprender a distinguir los tutoriales buenos de los malos”, afirma.

El hecho de que cualquier persona busque adquirir conocimientos, destreza y habilidades, sea cual sea la disciplina (moda, informática, belleza, cocina, manualidades) ha sido motivo para que muchos usuarios vean en este fenómeno una posibilidad de generar ingresos.

Además según el estudio mencionado Por qué debería apoyarse en el contenido de “cómo hacer”, los espectadores no sólo buscan repasar las habilidades que ya tienen, sino que también esperan adquirir otras completamente nuevas. Al menos así lo deja de manifiesto 86% de la población que consume ese tipo de videos en YouTube.

Son muchos los canales en esta plataforma especializados en tutoriales. Su contenido genera en esa red decenas de miles de visualizaciones y a partir de ahí pueden conseguir ingresos por la publicidad insertada. Y no sólo canales en esta plataforma y en Vimeo, también en páginas web y blogs que se conectan con perfiles en las redes sociales donde el objetivo es crear una comunidad de seguidores y suscriptores que se mantengan atentos a todo el contenido que se va subiendo.

Aunque el éxito de los tutoriales en internet es muy elevado, no resulta sencillo llegar a una amplia audiencia. El truco parece fácil en exceso: enseñar lecciones básicas sobre productos, servicios o cómo realizar tareas que sean útiles y que los usuarios vayan a absorber y compartir a través de la red. Sin embargo, lo más importante para generar un buen impacto en un mundo tan viral como el de YouTube es saber enganchar al target o cliente objetivo desde el primer segundo.

Pero para lograrlo hay que mostrarse convincente, cercano y respetuoso con los usuarios. Si hablamos de videotutoriales, ya se refirieron sus claves líneas arriba, pero si acudimos a tutoriales con contenido escrito es crucial atender aspectos relevantes como el dinamismo en la escritura, la coherencia y la fluidez de los comentarios. “Depende a qué público te dirijas y las necesidades que tienen dichos sujetos”, comenta el especialista de la UP.

¿Cuál es el secreto para ganar dinero con los tutoriales? Para los especialistas la respuesta resulta paradójica, pues además de lo enlistado, el truco para empezar a hacer dinero con tutoriales útiles en internet es, precisamente, no buscar hacer dinero, sino ir tras una forma de exposición o publicidad: los tutoriales buscan exponer un producto, para darlo a conocer y para que los posibles compradores sepan cómo se usa, resumen los especialistas.

Hacia el futuro, los consultados por Contenido avizoran una “profesionalización” de los generadores de estos tutoriales en internet; mientras los consumidores serán cada vez más exigentes y querrán aprender más y mejor. Así que más allá de ser una moda en internet, los tutoriales podrán inscribirse en una revolución o una modificación importante en la forma de aprendizaje y en la resolución de problemas de diferente naturaleza.

Por Mario Ostos