Te puede interesar

#ÚltimaHora Falleció Jorge Vergara

Cada vez menos catalanes buscan su independencia, revela encuesta

La Asociación Mundial de Ligas de Futbol crea un comité contra el racismo

Gastronomía mexicana: 10 destinos para degustarla

Nopal en penca.

La gastronomía mexicana enamora a todos. En cada lugar adquiere tan peculiares como deliciosas características que la hacen única y incitan a viajar para disfrutarla.

Más aún cuando está próximo el Día Nacional de la Gastronomía Mexicana, programado para celebrarse el próximo sábado 16 de noviembre. Significa un buen momento para recordar que desde 2010 nuestra cocina tiene el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Todo esto vincula al contexto histórico, la identidad, creatividad, trascendencia y diversidad de cada platillo, mediante sus sabores, aromas y sensaciones únicas en el paladar.

De norte a sur, cada una de las 32 entidades federativas cuenta con comida típica que forma parte de su orgullo cultural. Habla también de la oferta para turistas nacionales y extranjeros que tienen muy buenos incentivos para sus recorridos.

Para que te animes a viajar y degustar la gastronomía mexicana, Clickbus, plataforma online que ofrece boletos de autobús para más de 40 mil rutas hacia 300 mil destinos, te sugiere diez lugares cuyo primer enorme atractivo es su cocina.

Nuevo León por su cabrito:

El cabrito asado es un alimento representativo del noreste mexicano.

Se trata de una cría de cabra que no supera los 40 días de edad, por lo que se alimentó sólo de leche. La preparación de su carne requiere sal y especias ligeras, mientras se asa en brasas con una varilla ensartada. Esta combinación hace que su sabor sea suave. La puedes acompañar de guacamole, frijoles “charros” o refritos y una bebida fresca, como la cerveza.

Toma nota: los expertos señalan que de las cuatro partes de un cabrito preparado (riñonada, piernas, paleta y pecho), prefieren la riñonada por tener mayor proporción de grasa.

Querétaro por su nopal en penca:

A través de este platillo entrarás en contacto con la enigmática cultura otomí, capaz de aprovechar los recursos naturales de su árido entorno, como el nopal, para enriquecer su alimentación.

A un nopal grande lo rellenan con pedacitos de nopal picados, jitomate, ajo, cebolla y chiles. Algunas variaciones incluyen filete de res, pollo, chorizo y hasta mariscos.

Elemento adicional al delicioso sabor de este sencillo y nutritivo preparado es su alto contenido de fibra, lo cual garantiza una muy buena digestión.

Campeche por su pan de cazón:

Este manjar nace de ingredientes típicos mexicanos: tortilla, frijol y chile, con el toque protagónico del cazón. Probarlo es una experiencia obligada en tu visita a Campeche, ubicado en el sureste de nuestro territorio.

Campeche es reconocido por su extensa oferta de pescados y mariscos. En cuanto al pan de cazón, puedes encontrarlo en restaurantes o diversos puestos callejeros, acompañado de una rica salsa “tamulada” hecha en molcajete.

Guerrero por su pescado a la talla:

El pescado a la talla es posible encontrarlo en diversas ciudades del país, pero la receta tradicional es defendida y preparada con excelencia por los guerrerenses.

Tradicionalmente, el huachinango se prepara con mayonesa, chile guajillo, cebolla, condimentos y hierbas como el tomillo, el ajo y el laurel.

Puede ser asado a las brasas con una vara atravesada por la boca. O bien, abierto como “mariposa” y dispuesto en una reja de metal sobre carbón ardiente. Cuando está listo te lo sirven acompañado de arroz y ensalada fresca. ¡Buen provecho!

Quintana Roo y Yucatán por su Tikin Xic:

Es un guisado de pescado al estilo quintanarroense y yucateco. Es vistoso por la salsa de achiote, preparado en jugo de naranja, semillas de annatto y sazonado con comino, clavo y pimienta negra.

La salsa es típica de la península de Yucatán y el pescado se cocina sobre las brazas entre cáscaras de coco. Una verdadera delicia de la gastronomía mexicana.

Si tienes dudas sobre el significado de su nombre, Tikin Xic podría traducirse como “aleta de pescado seca”, aunque al probarlo reconocerás que lo jugoso es su característica principal.

Colima por sus sopitos:

Alrededor del país es posible encontrar versiones distintas de este platillo, identificado con los sopes y las pellizcadas. Todos llevan diversas carnes y complementos como frijoles pero los sopitos picados son representativos de Colima, en el occidente de México.

Son tortillas de maíz pequeñas, acompañadas de carne molida, lechuga, queso, jitomate o rábanos y bañados en una salsa de tomate que les da su toque característico.

Para completar tu cena pídete una agua fresca de Jamaica, guanábana o lima.

Estado de México por su chorizo verde:

Este ingenio gastronómico inició en Toluca, la pintoresca capital mexiquense y da muestra de la convergencia entre la cocina española y la prehispánica.

La combinación de los embutidos de carne de cerdo con el chile serrano, el cilantro, tomatillo, espinaca, pepitas, laurel, cilantro y orégano, permite tener una variedad de color verde y delicioso sabor.

Las maneras de prepararlo son diversas, pero destacan los llamados molcajetes que incorporan salsa verde, queso asado, aguacate y otros ingredientes regionales.

También están las tortas, sobre todo las que preparan en un emblemático establecimiento en el Centro Histórico de aquella ciudad.

Huasteca potosina por su zacahuil:

La definición es sencilla: “un tamal colosal” y procede de la Huasteca que corresponde al oriente del estado de San Luis Potosí.

Se prepara con masa de maíz martajada, cocinada con manteca de cerdo y relleno de chiles molidos, especias y proteínas como pollo, carne, pescado o una combinación de todas.

Al ser tan grande, en ocasiones se añade la carne de un guajolote entero. Su cocción se hace entre hojas de plátano, amarrado con mecate e introducido en un horno de leña, de preferencia bajo tierra.

Su preparación toma entre 10 y 12 horas, después de lo cual disfrutarás de un sabor único junto a muchos comensales, pues este platillo monumental es digno de compartirse.

Oaxaca por sus tlayudas:

Estas deliciosas ofrendas al paladar tienen su origen en el estado sureño. Se trata de tortillas de maíz de 30 centímetros de diámetro o más, cocidas hasta que el agua se evapora, dejándolas quebradizas.

En el Valle Central de Oaxaca se acompañan con manteca, quesillo, frijoles, tasajo asado, aguacate y salsa, pero las recetas contemporáneas agregan camarones, chapulines u hormigas chicatanas.

Si te hace falta una razón más para degustarlas, conviene saber que estas opciones de la gastronomía mexicana son parte del acervo oaxaqueño y mexicano declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial, por la UNESCO.

Michoacán por su  sopa tarasca:

Esta deliciosa sopa es típica del pueblo purépecha. Sus componentes son tortilla, frijoles, queso y salsita de jitomate. Una combinación sencilla pero deliciosa.

Se acompaña con crema fresca y epazote picado. Si visitas Michoacán y en particular el Pueblo Mágico de Pátzcuaro, es un plato imprescindible que no te puedes perder.

En conclusión

Viajar para degustar un platillo en específico es una experiencia incomparable. Los conocedores insisten en que se puede saber mucho de un lugar a través de los alimentos que ofrece.

En la oferta culinaria, se expresan cultura, tradiciones, ingredientes típicos del lugar y la sazón regional. Qué mejor pretexto para hacer tu maleta y lanzarte a un cómodo viaje por carretera.

Por Pedro C. Baca

Con info y fotos cortesía de Icomm