domingo , septiembre 22 2019

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Hay gente que duerme con los ojos abiertos y este es el motivo

Muchas veces hemos visto a chicos o a personas adultas dormir con sus ojos abiertos. Y ahora sabemos por qué. Te lo contamos.

Quizás hayan visto alguna vez, o tal vez conozcan a alguien que duerma con los ojos abiertos.

A este fenómeno se llama “Lagoftalmos nocturno” o “Lagoftalmía” y se trata de una afección ocular que imposibilita que la persona cierre por completo sus párpados cuando duerme.

El problema es que, además, impide que los ojos estén debidamente humectados durante la noche pudiendo afectar severamente la salud ocular de la persona que la padece.

Si los ojos no están cerrados como corresponde, las lágrimas no pueden humectar ni limpiar las corneas, por lo que los ojos quedan desprotegidos.

Por lo general, esta afección se da más en los niños, pero a ellos no le afecta tanto como a los adultos.

Este problema se puede dar por distintas razones, pero para simplificarlo podemos dividirlos en dos tipos:

Lagoftalmo paralitico:

El nervio facial es el encargado de trasmitir la información nerviosa al músculo que se encarga de cerrar los párpados (orbicular).Cuando este nervio se ve afectado por cualquier causa (parálisis facial, tumores, traumas, enfermedad cerebro-vascular, etc) el músculo pierde fuerza impidiendo el cierre total de los párpados.

Lagoftalmo mecánico:

ocurre cuando la función nerviosa del músculo es correcta, pero algún factor externo impide el cierre.Tal es el caso de cicatrices en los parpados o la conjuntiva, retracción palpebral, exoftalmos o laxitud palpebral entre otros.

Lamentablemente esta afección no se puede prevenir excepto aquellos que ocurren por retracción palpebral tras una cirugía de blefaroplastia a través de la piel o por cicatrices de otras intervenciones quirúrgicas.

En principio, lo importante es detectarlo para saber si este implica algún riesgo para la visión y el ojo, y así instaurar el manejo adecuado.

Cuando el lagoftalmos es muy leve y genera pocos o ningún síntoma o signos de sequedad, el tratamiento consiste básicamente en lubricar la superficie ocular para evitar complicaciones futuras.

En casos de lagoftalmos sintomáticos y de mayor grado, aparte de la terapia lubricante, se puede llegar a recurrir a la corrección quirúrgica.

Según el grado de exposición y de la función residual del músculo orbicular en el párpado superior o inferior, se determina qué tipo de procedimiento se debe seguir.