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El deMente de Ari Telch

Él admite sin rodeos que fue tratado para superar el trastorno bipolar 2, “uno que no tiene psicosis pero que se la pasa a todo dar en la manía y con depresiones severas”. En su recorrido personal para entender de qué demonios se trataba y poder librarse del padecimiento para llevar la vida más o menos bien, se dotó de tal cantidad de información sobre los padecimientos del cerebro que al final decidió armar una obra de teatro, que llamó D’Mente, en la cual refiere a manera de comedia no sólo su padecimiento, sino los muy distintos que tienen sin saberlo millones de personas en el mundo.

D’Mente trata de explorar de manera divertida y por momentos dramática, varios de los trastornos con los cuales más de uno acaba identificándose. El guion –escrito por el propio actor y Alfonso Cárcamo– fue armándose con datos y estadísticas, con investigaciones y testimonios en el campo de la mente. “No soy psiquiatra pero me metí a estudiar, debido a que es verdaderamente complejo el campo del cerebro, no sólo por la química que ocurre en su interior –eso está quedando en el pasado a la luz de las nuevas investigaciones–, sino de la expresión de los genes”, dice Telch a Contenido.

 

¿Quiere ser pedagógico Telch con su obra para explicar ciertos desórdenes? “No, yo quiero que te rías. Si el conocimiento te cae como consecuencia, a todo dar. Pero lo importante es que te identifiques o reconozcas a aquellas personas con quien vienes al teatro o al que está en tu casa, que puede ser tu mamá o tu hermano, y hallen algún tratamiento”.

No es raro que alguien pueda sentirse divertidamente aludido en la obra. Ello debido a que “37 de cada 100 personas padecen, padecieron o van a padecer una enfermedad mental”, informa Telch. Describe que existen 400 trastornos mentales, pero muy poca gente se trata a tiempo.

Sigue activo

Telch aseguró a Contenido que su padecimiento no lo marginó del todo del mundo del espectáculo. “Sigo haciendo televisión y cine, pero menos seguido, pues yo mismo hago mis cosas. Padezco ansiedad sí, un poco más alta que los demás y se me dificultan ciertas cosas, pero no soy imposible ni mucho menos”.

Actores y gente del espectáculo internacional como el malogrado Robin Williams, el repuesto Robert Downey Jr., el rehabilitado Charlie Sheen, el ahora abstraído Jim Carey o la cantante que recién salió de una clínica Britney Spears, “tienen manías o depresiones pero seguro tienen trastorno bipolar. Pero eso sucede con muchos otros más, y no conocemos qué está pasando con ellos”, dice Ari, de 56 años.

Algo que saca en claro el talentoso actor es que de ser necesario hay que acercarse a los métodos científicos. “Tenemos que perderle el miedo al médico psiquiatra –dice–.Porque si alguien estudia a 100 sujetos que padecen depresión, y encuentra que 90% coincide con ciertos síntomas, y se desarrolla un medicamento para paliarlo, ¡estás sacando al menos al 50% del problema!”.

 

La obra, producida por la hermana de Ari, Verónica Telch, se presenta en el Teatro Milán, ubicado en Lucerna 64, colonia Juárez, en la CDMX.

Por José Ramón Huerta