domingo , septiembre 22 2019

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¿Qué se siente tener un ataque de pánico?

Una persona que sufre un ataque de pánico también siente a veces que va a sufrir un infarto o a perder el control por completo. Un ataque de pánico puede causar terror.

Según la organización benéfica Mind, una persona que sufre un ataque de pánico también siente a veces que se va a desmayar. Además de sentir que va a sufrir un infarto o a perder el control por completo. El doctor Antonis Kousoulis, de la Mental Health Foundation, explica que el problema está más extendido de lo que parece. De las 2200 personas encuestadas por esta organización, la cuarta parte de ellas aseguraron que habían sufrido algún ataque de pánico. La estadística es aún más grave: una de cada tres personas.

Los ataques de pánico son la reacción de lucha o huida del organismo, pero llevada al exceso.

A medida que la persona que sufre estos ataques intenta llevarle más oxígeno al cuerpo, su respiración se acelera. También el organismo libera hormonas como la adrenalina, que aumenta el ritmo del corazón y pone los músculos en tensión.

Los ataques de pánico se dan más a menudo entre mujeres que entre hombres. A veces comienzan antes de los 25 años, aunque suelen sufrirlos las personas de 30 años en adelante. Mucha gente sufrirá ataques de pánico por distintos motivos, con distintas formas de manifestarse y durante periodos de tiempo variables. Algunas de esas personas los sufrirán con regularidad y para otras será un suceso aislado.

Con la gestión y el tratamiento adecuados, algunas personas dejan finalmente de experimentarlos. “Muchas personas han sufrido un ataque de pánico en algún momento de su vida, lo cual no es un problema de salud mental por sí solo”, explica Kousoulis.

No obstante, sí que es un problema con el que algunas personas tienen que lidiar de por vida, en cuyo caso los ataques de pánico y el temor abrumador a sufrirlos se llegan a convertir en síntomas de un trastorno de ansiedad.

Los ataques de pánico pueden durar entre 5 y 20 minutos.

Aunque a algunas personas los síntomas les duran hasta una hora y pueden incluir latidos fuertes, sensación de inconsciencia, sudores, náuseas, dolores de pecho.

La sensación de no poder respirar, extremidades temblorosas, boca seca y sensación de desconexión con el cuerpo están presentes.

No todo el mundo es consciente de que está sufriendo un ataque de pánico

Por ello es tan importante ser conscientes de los síntomas y buscar ayuda de algún profesional. La gente puede tener desencadenantes específicos o sufrir un ataque de pánico sin un motivo concreto.

El número de ataques que puede sufrir una persona depende de la gravedad de su trastorno

Algunas personas sufren uno o dos al mes; otras, varios a la semana. Anxiety UK subraya que los trastornos de ansiedad a largo plazo a menudo consisten en el “miedo a tener miedo”. La gestión de los síntomas tiene una importancia crucial a la hora de mantener a raya los ataques de pánico.

La Mental Health Foundation explica que lo más útil es probar una combinación de cosas que alivien el estrés. Hacer ejercicio regular, comer bien y moderar la ingesta de cafeína, alcohol y tabaco, son de ayuda. Terapias complementarias, como el yoga y la aromaterapia, también ayudan a relajar la mente y el cuerpo.

Las terapias psicológicas que trabajan los pensamientos, sentimientos y conductas pueden ser útiles.

La terapia cognitivo conductual llega a ser “muy efectiva”.

Sirve para controlar temores y a hallar mecanismos de control. Esta terapia se centra en cómo piensa la gente, en cómo afecta esto a tus sentimientos y, en última instancia, a tu conducta y la de los demás.

Aunque la medicación es un camino poco habitual para las personas que sufren ataques de pánico aislados, quizás sea un tratamiento válido para los casos más graves y los diagnosticados con trastornos de pánico.

Se recomienda medicar a quienes tienen un problema de salud subyacente o complementario o para controlar los síntomas más peligrosos de un ataque.