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¿Qué diablos es el neoliberalismo?

Condenado y defenestrado de la nueva realidad nacional, el liberalismo, el programa intelectual más exitoso del siglo XX se niega a morir.

En su discurso de toma de posesión el presidente Andrés Manuel López Obrador realizó una condena al modelo económico neoliberal del que dijo –aunado a la corrupción–, sólo trajo crisis a México en los últimos 36 años, de ahí que argumentara la validez del cambio de régimen político y el inicio de su llamada “Cuarta Transformación”.

En el Palacio Legislativo de San Lázaro, López Obrador explicó: “En cuanto a la política económica aplicada durante el periodo neoliberal, de 1983 a la fecha, ha sido la más ineficiente en la historia moderna de México. En este tiempo la economía ha crecido en 2% anual…. Lo digo con realismo y sin prejuicios ideológicos: la política económica neoliberal ha sido un desastre, una calamidad para la vida pública del país”.

Para nadie fue sorpresiva esta postura del nuevo gobernante pues ya desde su etapa como candidato presidencial se había lanzado contra el neoliberalismo y los llamados neoliberales en sus escritos. Un botón de muestra puede ser su libro de 278 páginas, 2018 la salida, publicado por editorial Planeta en 2017.

Aunque en ese mismo ensayo López Obrador reconoce que este sistema se aplica en casi todo el mundo advierte que “lo peculiar o lo característico de México es que este llamado ‘nuevo paradigma’ fue utilizado de parapeto para llevar a cabo los robos más grandes que se hayan registrado en la historia del país”.

Nuevo trato

A últimas fechas la noción de neoliberalismo se ha alejado de su esencia y se utiliza para denostar y atacar al adversario, olvidándose de los contextos en que nació este movimiento intelectual. Por ello, en Contenido nos dimos a la tarea de consultar a diversos investigadores para ahondar en este concepto.

El Diccionario de la Real Academia Española (RAE) señala que es una teoría política y económica que tiende a reducir al mínimo la intervención del Estado mientras el académico e investigador Fernando Escalante Monsalvo, en su libro Historia mínima del neoliberalismo establece que este resulta ante todo un programa intelectual que comparten no sólo economistas sino sociólogos, filósofos y juristas, “una ideología en el sentido más clásico y exigente del término –no necesariamente peyorativo. Diré más: es sin duda la ideología más exitosa de la segunda mitad del siglo veinte, y de los años que van del siglo veintiuno”.

Para hablar y entender el neoliberalismo parece necesario establecer el contexto en que nace, la década de los treinta del siglo pasado, cuando un grupo de intelectuales entre los que se cuentan Friedrich von Hayek, Milton Freedman, Karl Popper o Henry Hazlitt, entre otros, buscaban una alternativa entre el liberalismo y el socialismo. En realidad, consideran los estudiosos, fue un movimiento revolucionario que reaccionó a la llamada Gran Depresión y lo que se llamó el New Deal que tuvo por finalidad sostener a la población más pobre, cambiar los mercados financieros, hacer más dinámica la economía de Estados Unidos, reforzar los alicaídos principios liberales y levantar un frente ante el fascismo y el comunismo.

No fue sino hasta la década de los sesenta cuando emerge como una gran alternativa ante los tropiezos del llamado Estado de Bienestar en Europa. Sus partidarios se tornaron especialmente críticos ante el Estado, los burócratas, la autoridad, sindicatos, los partidos e hicieron una encendida defensa del mercado, contraponiendo al hombre común frente a las instituciones burocráticas.

De acuerdo con Christian Salazar Montiel, coordinador de gestión de la Dirección en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán, desde los años sesenta se venía discutiendo tanto en política como en economía la intervención o no del Estado en estos asuntos.

Como producto de la reconstrucción de la Segunda Guerra Mundial se requería que los Estados, a través de herramientas, pudieran ayudar a reconstruir las diferentes economías después de la guerra; una vez que estas se ven beneficiadas, se presenta un Estado de Bienestar, que tiene la obligación de brindar la mayoría de satisfactores a la personas.

Sin embargo, refiere Salazar Montiel, a finales de los setenta el modelo se agota porque los sindicatos y la burocracia del Estado comienzan a cometer excesos, a exigir contratos y demandas más allá de los que una empresa puede costear por ser del Estado, aunado a un aumento en la corrupción.

A todo ello se suma el descrédito del modelo keynesiano y, según describe Fernando Escalante en su referido libro, “el neoliberalismo articula esa crítica, vieja de muchas décadas, en un programa intelectualmente coherente, que se resume en la defensa del mercado”.

Al caracterizar más al neoliberalismo se dice que este acentúa políticas de libertad económica y de mercado a partir de una conducción técnica y no política del Estado, donde la competencia y la regulación juegan el papel más relevante para equilibrar las distorsiones de los mercados.

Modelo prestado

En México, el modelo neoliberal inicia en el sexenio del presidente Miguel de la Madrid, el cual “trata de corregir el rumbo y los problemas que se generaron de la estatización absurda con López Portillo: llegamos a tener más de 1,600 empresas del Estado –entre ellas bares o cines– que eran improductivas y era irracional que las tuviera el Estado”, señala Luis Carlos Ortega, maestro en Estudios Internacionales por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y profesor de la Facultad de Estudios Superiores Aragón.

Durante el sexenio lopezportillista se optó por la intervención estatal tras el descubrimiento de los pozos petroleros, que seguían dándole dinero al gobierno para que pudiera emprender estas actividades. En su momento se dijo que habría que estar preparados para “administrar la abundancia”. Pero cuando el precio del petróleo cayó sobrevino una crisis económica que le tocó encarar al presidente Miguel de la Madrid, quien hubo de ajustar el tamaño del Estado, empezando por vender algunas empresas con el propósito de sanar las finanzas y la pesada carga que enfrentaba el gobierno.

¿Cómo llegó a implantarse el neoliberalismo en nuestro país? No había demasiadas alternativas para reactivar un economía deprimida, y después de crisis recurrentes se tomó la decisión de abrir la economía para intentar reactivar el crecimiento, algo que se consiguió hasta cierto punto. No obstante, “el problema es que en México se intentó adaptar la economía al modelo, no hubo una gran discusión para implementar el modelo y se intentó que la sociedad se adaptara a él, sin generar una transición para adaptar a la sociedad, educar y preparar al sistema productivo para orientarlo hacia nuestra propia realidad; eso no pasó y es la causa de que nos quedamos atorados en algunas regiones”, explica el doctor José Luis de la Cruz Gallegos, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico A.C.

Al sexenio Delamadridista siguió el de Carlos Salinas de Gortari, a cuya política sus críticos la llamaron “neoliberalismo salvaje” debido a la estrategia económica que estableció y cuyas líneas de acción fueron apertura a las importaciones, para hacer más competitivos a los productores nacionales, y privatización de las empresas paraestatales que tuvieron resultados buenos y malos.

Los posteriores gobernantes (Zedillo, Fox, Calderón y Peña) continuaron con la política neoliberal, algunos con altibajos pero sin superar la barrera de 2% en crecimiento anual del Producto Interno Bruto.

Precisamente a esto se debe la fuerte crítica realizada por el presidente López Obrador a dicho modelo económico. Ya que, de acuerdo con sus cifras, durante 40 años la economía creció en promedio 5% anualmente y durante el llamado Milagro económico mexicano, la economía repuntó al 6% sin inflación ni incremento en la deuda pública.

Dos gobiernos posteriores a esa etapa de “bonanza”, de 1970 a 1982, también entregaron buenos números, un crecimiento a una tasa del 6% anual, sólo que tuvieron graves desequilibrios macroeconómicos, es decir, con inflación y endeudamiento. “En cuanto a la política económica aplicada durante el periodo neoliberal, de 1983 a la fecha, ha sido la más ineficiente en la historia moderna de México. En este tiempo la economía ha crecido en 2% anual”, estableció el mandatario.

Lamentablemente, señala el doctor De la Cruz, “a diferencia de otros países donde la apertura hacia un modelo neoliberal se manejó con políticas complementarias que atendían la agenda interna –es decir, no nada más se liberalizó la economía, los mercados y se fue hacia la privatización, sino que se buscó tener una política industrial que generara empresas nacionales propias como ocurrió en Corea, Japón y en la propia China– en México el sistema se dio de manera ortodoxa, siguiendo el ‘libro de texto’ y todas las recomendaciones que se hacían en el Consenso de Washington”.

Inflación sexenal

José López Portillo                                  35.7%

Miguel de la Madrid Hurtado                   86.7%

Carlos Salinas de Gortari                                   15.9%

Ernesto Zedillo Ponce de León              22.6% *

Vicente Fox Quesada                               4.44%

Felipe Calderón Hinojosa                                   4.27%

Enrique Peña Nieto                                  4.19%

*Tras el llamado “error de diciembre”, la inflación saltó de 7.07 a 51.97%. Luego Zedillo logró reducirla hasta 8.98% en 2000.

¿Qué nos falta?

Los expertos consultados por Contenido hacen un balance y sin apasionamientos reconocen que no pueden generalizarse las bondades o los pecados del neoliberalismo. No todo es malo o bueno, existen ejemplos exitosos y rotundos fracasos.

Christian Salazar Montiel señala que le parece excesiva la crítica del presidente López Obrador hacia este sistema, “más cuando lo que sucedió en México no es exactamente una implementación ortodoxa del modelo neoliberal… tiene razón en señalar la corrupción que se generó a raíz de las medidas neoliberales pero el neoliberalismo no necesariamente es un mal, al contrario, puede reducir la corrupción del Estado, ayudar y beneficiar al desarrollo de la sociedad a través de la libre empresa”.

Para el investigador no debe olvidarse que en nuestro país, antes del modelo neoliberal ya había un alto grado de pobreza, desempleo, corrupción, crisis económica, y se trató de corregir los problemas con la implementación de este modelo que trajo también más excesos y corrupción.

Expertos coinciden en que la ejecución del neoliberalismo fue “con el librito”, faltó adaptarlo a la realidad mexicana, hacia una suerte de tropicalización. “Se hizo de lado el interés nacional”, algo que no sucedió en otros países, como Corea del Sur, Chile, Estados Unidos y Reino Unido. “Uno de los principales problemas que tiene México es copiar modelos que no se apegan a la realidad de su sociedad, de su sistema económico… Nuestro país a diferencia de Corea del Sur no supo, no entendió muy bien cómo se estaba comportando el escenario internacional actual”, evidencia el académico Ortega.

Si queremos darnos un ejemplo, continúa Ortega, si comparamos los índices de crecimiento entre Corea del Sur y México, podemos darnos cuenta que hace 50 años el país asiático tenía un ingreso per cápita que apenas representaba la tercera parte del de México; hoy está muy por encima de eso, Corea es una de las economías más importantes del mundo en términos macro y microeconómicos.

¿Qué hicieron ellos? Sus gobiernos autoritarios forzaron la modernización de sus países dando apoyo irrestricto a los empresarios, sin tener compasión por la suerte de sus trabajadores. “Ciertamente fue un proceso cruel pero necesario”, admite Ortega.

José Luis de la Cruz acepta que México debía tener vínculos con otras naciones e ir hacia un modelo de menor participación del Estado donde le dieran las condiciones al sector privado para operar, con una liberalización financiera pero entendiendo que el modelo neoliberal debía atender la agenda social, económica y política de México, cosa que no aconteció, pues el país se abrió ortodoxamente. Conceptos como la soberanía, las cuestiones políticas, de desarrollo social y educativo se supeditaron hacia conceptos netamente económicos.

No hay que olvidar, coinciden los entrevistados, que los países exitosos en la apertura económica y en la liberalización han tenido al concepto de su interés nacional como una realidad.

En el caso mexicano, como ya lo escribió el periodista Armando Ayala Anguiano, en estos años “se probó de todo, desde el desarrollo compartido de Luis Echeverría y la administración de la abundancia de José López Portillo, hasta el liberalismo social de Carlos Salinas de Gortari… lo que no se ha intentado es gobernar con honradez”.

Según el doctor De la Cruz el país no tiene mucho tiempo y requiere de un acuerdo político incluyente que rompa con este ciclo de crecimiento de sólo 2%. “Estamos en el momento, en un cambio de época en el país, ahora habrá que observar que tenga dirección”.

Características del neoliberalismo

*El Estado debe generar buenas condiciones (de existencia y funcionamiento) para el mercado.

*Prioridad a la libertad económica sobre la libertad política.

*El mercado es la expresión concreta de la libertad.

*Superioridad técnica, moral, lógica de lo privado sobre lo público.

Fuente: Historia mínima del neoliberalismo

 

Ideas comunes

*Privatización de activos públicos (empresas, tierras, servicios).

*Liberalización del comercio internacional.

*Liberalización del mercado financiero y del movimiento global de capitales.

*Introducción de mecanismos de mercado o criterios empresariales para hacer más eficientes los servicios públicos.

Fuente: Historia mínima del neoliberalismo

 

Hechos que desencadenaron el neoliberalismo

Década de los treinta

Un grupo de intelectuales, como Friedrich von Hayek, Milton Freedman, Karl Popper y Henry Hazlitt, esbozan características del neoliberalismo.

1970-1974

El primer ministro británico Edward Heath declara estado de emergencia cuatro veces.

1972

Inicio del caso Watergate en Estados Unidos.

1973

Crisis petrolera y publicación del libro Archipiélago Gulag de Alexander Solzhenitsin.

1974

La Asamblea General de la ONU pide el establecimiento de un nuevo orden económico mundial.

1975

Retiro de las tropas estadounidenses en Camboya.

1975

Chile echa a andar el modelo neoliberal en América.

1976

Muerte de Mao Tse Tung.

1978

China adopta las primeras medidas de liberalización económica.

1979

Margaret Thatcher se convierte en primera ministra del Reino Unido.

1981

Ronald Reagan se convierte en presidente de los Estados Unidos.

1989

Caída del Muro de Berlín y simbólicamente el bloque económico socialista.

 

 

Expansión del Producto Interno Bruto (PIB) por sexenio

José López Portillo                                               6.5

Miguel de la Madrid Hurtado                  0.3

Carlos Salinas de Gortari                                   4.0

Ernesto Zedillo Ponce de León              3.3

Vicente Fox Quesada                               2.2

Felipe Calderón Hinojosa                                   2.2

Enrique Peña Nieto                                  2.0

 

 

Ventajas del neoliberalismo

*El mercado debe atender la mayoría de las necesidades que tengan las personas.

*Fomenta la competitividad.

*La libre competencia disminuye los precios de las mercancías.

*Promueve la libertad económica de las personas para que pongan sus propios negocios y empresas, con ello se combate el desempleo.

*Adelgazamiento de la burocracia.

*Reducción de salarios y gasto corriente.

*Mayor crecimiento de las exportaciones.

*Mayor inversión privada.

 

 

Desventajas del neoliberalismo

*Si no se regula con un Estado fuerte, se cae en excesos de mercado.

*Si hay pobreza esta se agudiza.

*Los beneficios del Estado los recibe quien más gana.

*Se hace más evidente la desigualdad económica.

*Las ganancias se concentran en pocas manos.

 

Liberalismo sin adjetivos

No hay que olvidar, de acuerdo con Armando Ayala, que el llamado liberalismo, nació en el siglo XVIII y pugnaba por dar toda la libertad posible a los empresarios, tener un gobierno sometido a la vigilancia de una prensa sin censura ni cortapisas y encargado de brindar seguridad y justicia, además de promover la educación e impulsar el desarrollo de ferrocarriles, caminos libres y puertos. Este liberalismo sin adjetivos hizo posible la Revolución Industrial, que puso a Inglaterra a la cabeza del mundo en materia de prosperidad económica, y aunque parece haber causado dolor a los trabajadores, que por mucho tiempo quedaron desprotegidos y sujetos a la explotación patronal, dejó bastantes libertades para que se organizaran en sindicatos y los obreros adquieran conciencia de su enorme poderío hasta alcanzar por su propio esfuerzo un aceptable nivel, sin deberle favor alguno a la burocracia.

 

Por Alberto Círigo