domingo , septiembre 22 2019

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Los gatos no son antisociales, el problema eres tú, dice la ciencia

La discusión eterna sobre si los perros o los gatos son mejores, muchas veces, termina siendo favorable a los perros por causa de la mala fama que los gatos tienen. Muchos consideran que los felinos son tan independientes de los humanos al punto de ser antisociales.

Pero a pesar de esa creencia, la ciencia se ha interiorizado en el tema y ha logrado confirmar que los gatos no son antisociales en absoluto, y que si crees eso, eres tú quien tiene un problema. ¡Te contamos de qué se trata!

¿Los gatos son antisociales?

Muchas actitudes de los gatos, sobre todo cuando tienen que ver con su independencia, suelen ser confundidas con una característica lapidaria para los felinos: ser antisociales. Pero, gracias a un estudio de la Universidad Estatal de Oregón, Estados Unidos, se ha descubierto que los gatos, en verdad, esconden una gran ansiedad por interactuar con las personas.

De hecho, según la investigación, los gatos suelen compartir mucho más tiempo con aquellas personas que les prestan más atención, en lugar de las que deciden ignorarlos. Es decir, la «culpa» de que los gatos demuestren no querer estar con nosotros es solamente nuestra, por poner esa distancia primero.

El estudio consistió en dos experimentos: en uno se usaron 46 ​​gatos, la mitad en un refugio y la otra con dueños y hogares. Los mininos fueron colocados en una habitación con un extraño sentado en el suelo. Por dos minutos, la persona ignoró a los gatos y, durante otros dos minutos, tenía permitido llamar a los felinos por su nombre y acariciarlos si se acercaban.

El otro experimento consistió en usar sólo gatos domésticos, y se hicieron las mismas pruebas. Lo que se concluyó es que, en promedio, los gatos pasaban mucho más tiempo cerca del humano cuando se les prestaba atención, es decir, eligen estar con quienes los eligen a ellos.

Los investigadores le adjudican esa distancia a la creencia, errónea, de que los gatos son más independientes que el resto de los animales y que no disfrutan de la compañía humana. Así que a la hora de pasar el rato con un felino, deberíamos actuar de la misma manera que lo hacemos con un perro, por ejemplo.

Claro, también es cierto que cada gato es un mundo, al igual que cualquier otro ser vivo, y que hay variaciones en sus personalidades, pero en términos generales, sólo necesitan atención para abrirse con las personas.

A veces, dar el primer paso puede ser difícil, sobre todo cuando el gato no parece estar muy dispuesto a socializar. Pero los investigadores aseguran que es parte del proceso, y que el acercamiento es posible y placentero para ambos cuando se demuestra interés.