Te puede interesar

Evo Morales: ¿Llegó el final?

¿Están bebiendo más las mexicanas?

Generación Afore: Vivir para trabajar o trabajar para vivir

El juguete hoy. ¿Con qué juegan los niños?

 

Todo evoluciona, incluso la forma de divertirse. Los juegos y juguetes que los más pequeños utilizan para su entretenimiento no son los mismos que antaño. ¿Sabe cuáles prefieren los infantes de hoy?

 

Elías Palafox es padre de dos pequeños de siete y cinco años. En esta época en la que Santa Claus y los Reyes Magos se surten de los juguetes preferidos por los infantes y los papás fungen como mediadores, ha observado que las fuentes de diversión de los niños han cambiado radicalmente.

Y no sólo porque los juguetes han evolucionado de una forma “asombrosa”, sino porque los niños de ahora apuntan sus preferencias a lo que se puede considerar como herramientas tecnológicas, cuenta Palafox.

De tal forma smartphones, tablets, computadoras, consolas de videojuegos, drones y otros artilugios tecnológicos encabezan la lista que Palafox tiene que hacer llegar a Santa Claus y los Magos de Oriente para que, a más tardar, el 6 de enero dejen los presentes al pie de árbol y nacimiento.

Disputas que forman alianzas

Pero vayamos por partes, pues para los nostálgicos de los juguetes tradicionales no todo está perdido. Si bien es cierto que los tecnológicos han superado en gusto a los juguetes clásicos, también es importante destacar que se trata de una disputa que no siempre logra ganar la tecnología. Un claro ejemplo de esto ocurrió en 2017, cuando durante el Buen Fin –temporada de grandes descuentos en distintos productos en nuestro país– los juguetes tradicionales se colocaron por encima de los electrónicos.

Durante la campaña que impulsa el gobierno federal para incentivar el consumo, en noviembre, la industria de juguetes fue la que registró la mayor alza, al contabilizar un aumento de 17% en sus ventas frente al año anterior, según un estudio de la agencia investigadora de mercado NPD México. De acuerdo con esta firma, 60% del incremento del sector se debió principalmente a las ventas en tres categorías: juguetes para exteriores, muñecas y juguetes infantiles y preescolares.

Así lo confirma en entrevista para Contenido Ismael Mata, director de Desarrollo de Clientes de la empresa NPD México sobre los juguetes preferidos por los niños mexicanos: “El muñeco de acción y las muñecas se han mantenido durante años, y ahora se ha agregado el juguete infantil y el preescolar”.

Según este experto, “los juguetes y el juego son importantes, ya que contribuyen al desarrollo intelectual, emocional y físico desde la infancia”, sin embargo, en esta industria se sigue dependiendo de la estacionalidad –aunque el segmento de peluches siempre se mantiene vigente–, los juguetes más buscados se ajustan a la temporada. Por ejemplo para el Día del Niño, vacaciones de verano y Semana Santa los juguetes más solicitados son aquellos que se utilizan en el exterior.

No hay que olvidar, señala Mata, que las figuras coleccionables también han tenido su auge en los últimos años gracias a los programas de televisión, películas o series. “Cuando sale una película afecta favorablemente a la industria del juguete, pues cuando aparece un superhéroe todos los fabricantes que tengan algún producto de él verán disparadas sus ventas”.

Las cifras de NDP muestran cuáles fueron los juguetes preferidos durante la temporada 2017-2018, del 8 de octubre al 6 de enero, considerada como la mejor época para esta industria. Las ventas crecieron 8.2% contra la temporada pasada; peluches, muñecas, coleccionables, videojuegos, así como kits tecnológicos –desde drones hasta gadgets– fueron los favoritos y los más adquiridos durante el periodo ya mencionado.

Tal informe deja entrever la forma en que los tecnológicos y los tradicionales funcionan en fechas recientes a manera de dupla, es decir: el juguete preferido es aquel que combine aspectos tecnológicos sin dejar totalmente de lado lo clásico.

Artículos de la película infantil en turno, Barbie, Transformers, Hot Wheels, Lego, Monster High, Furby y Nerf son algunas de las marcas de juguetes “tradicionales” que los niños mexicanos prefieren actualmente, de acuerdo con un estudio realizado por Walmart y que reunió la opinión de 754 padres y niños mexicanos; estos datos también se relacionan con la coyuntura. La tienda de Lego que recién abrió hace unos meses en nuestro país, ha posicionado a los coleccionables en un puesto privilegiado en territorio nacional.

Ismael Mata, director de juguetes y deportes de NPD, dijo a Contenido que la tendencia actual es elegir aquellos que son sensoriales, “los que puedes manipular con tus manos y vuelven a su estado original son los preferidos por los pequeños en 2018”, revela.

Mientras la venta de juguetes tradicionales aumenta anualmente entre 3.0 y 3.5%, las tablets y gadgets crecen entre 8.0 y 9.0%. Algunos dispositivos usan imágenes de películas o caricaturas para lograr mayor empatía con los niños.

Foto: Pxhere

Socialización e interactividad

En la otra cara de la moneda dispositivos tecnológicos como las tablets empiezan a ganar un terreno importante en las cartas dirigidas a Santa Claus y a los Reyes Magos. “Mientras las ventas de los juguetes ‘tradicionales’ aumentan en 3.0 o 3.5%, las tabletas electrónicas crecen entre 8.0 y 9.0%”, revela NPD México. Esta situación ha provocado que muchas jugueterías incluyan estos dispositivos en sus catálogos, especialmente los de marcas como Apple o Samsung.

Algunos padres de familia opinan que la opción anterior no es muy buena idea. Elías Palafox se encuentra en este grupo. Para él, los juguetes típicos incentivan la imaginación y promueven la socialización con otros niños, en tanto los electrónicos alejan a las personas al vender la falsa idea de la compañía virtual. No obstante, los jugueteros han optado por desarrollar dispositivos que tengan características de ambos mundos; otros han desarrollado aplicaciones para tablets y smartphone que permiten interactuar con el juguete tradicional mediante la manipulación tecnológica.

Para el directivo Mata, los artículos tecnológicos no son juguetes como tal, aunque sí reconoce que smartphone, tablets, cámaras y otros dispositivos han ganado un lugar importante en la industria del entretenimiento y ocio, pero no en los juguetes como tal. Para él, un juguete es “aquello para el entretenimiento de niños, jóvenes o adultos que se puede manipular y es tangible, que permite la interacción y que no se trata sólo de alguna aplicación”.

La tecnología puede usarse para multiplicar la creatividad de los niños, no para aislarlos, opinan jugueteros. Por ejemplo, Imaginarium, empresa española con presencia en 30 países que durante 2016 consolidó un smartphone que tiene la función de tablet, pero que tiene la capacidad de introducir el tema de la impresión 3D donde el pequeño puede crear su propio juguete.

La propuesta de su dispositivo, en comparación con otros equipos tecnológicos que intentan reunir tales características, es que cuenta con un sistema de control para que los padres conozcan y limiten el tiempo de uso, además de seleccionar con quién puede comunicarse a través de la tablet, que cuenta también con programas exclusivos basados en contenidos educativos.

La industria del juguete en México enfrenta la problemática desde hace muchos años: el sector sigue dominado por grandes trasnacionales como Hasbro o Mattel, por lo que uno de los recursos que tienen los jugueteros del país para no sucumbir ante esta y otras amenazas, como la piratería, es invertir en innovación y tecnología.

Una forma de hacer frente al gran reto que representa la tecnología es la experiencia, como lo hace la empresa británica Hamleys, recién llegada al país, la cual ofrece un servicio para que los niños interactúen con peluches gigantes, vendedores vestidos de guardabosques y otros elementos ambientados con distintos escenarios como puede ser una pista de autos o una casa de muñecas gigante.

Por otro lado, la mexicana Distroller siguió la misma fórmula: atraer clientes a través de la experiencia. Por ejemplo, una enfermera que recibe a los niños y genera una dinámica para atender a “muñecos enfermos”. El objetivo es generar un vínculo entre el juguete y el niño, para después sugerirles adoptarlos y finalmente hacer la compra.

La industria juguetera mexicana en este contexto de retos en las últimas tres o cuatro décadas ha visto morir a muchas empresas. Otras han sido absorbidas por transnacionales pero también hay las que prevalecen y gozan de plena vigencia.

A finales de la década de los ochenta había unas 320 empresas jugueteras establecidas en México, de las cuales 95% eran nacionales; actualmente la Asociación mexicana de la industria del juguete (Amiju) agrupa a sólo poco más de 100 compañías, aproximadamente la mitad de ellas de origen extranjero o que conservan su nombre mexicano pero cuyo capital ya reside en otro país.

Ciertamente es complejo sobrevivir en el mercado actual. La industria en México debe encarar la competencia que implica un mercado abierto. Apenas a principios del año pasado, cuando se comenzaba a hablar acerca de los acuerdos del nuevo tratado comercial entre Canadá, Estados Unidos y México, los jugueteros hacían un llamado para proteger la producción y frenar la proliferación de aranceles que impidieran el fin del juguete mexicano.

Así, además del desafío de los juguetes electrónicos como medios de entretenimiento, hay otro factor no menos importante: los cambios en el público meta, un mercado más exigente. Los usos y costumbres de las personas se modifican por los avances tecnológicos; las estructuras de entretenimiento son diferentes, los niños ya no son como antes y la industria del juguete, enfocada en ellos, debe cambiar de igual manera.

Según datos de la Secretaría de Economía, los artículos que más exporta México son juegos o surtidos de construcción (como los Lego), juguetes con ruedas o impulsados por baterías. Los que más importa son de construcción, triciclos, juguetes inflables, consolas de videojuegos y juguetes sin rellenar (no peluches) que representen animales o humanos.

Hoy cerca de 65% de los ingresos de la industria juguetera está repartido entre los jugadores más grandes del sector, que son empresas extranjeras como Hasbro, Mattel y Lego, y el resto de las ventas se distribuye en las más de 100 empresas nacionales e internacionales, según datos de la Amiju.

Los desplazados

Pese a la unión que tienden a hacer los juguetes tradicionales y los nuevos desarrollos tecnológicos, lo cierto es que ha habido desplazados que se habían mantenido en el gusto del mercado durante mucho tiempo, si bien no como la estrella, sí como un complemento que acompañaba al juguete de moda en turno.

Tal es el caso de los balones, figuras de acción, muñecas o bicicletas, las cuales han visto mermada su venta hasta en un 50%. En la lista de deseos se ubican en número uno los gadgets, dispositivos como tablets, smarthphones, cámaras de mano, audífonos inteligentes, entre otros.

Las bicicletas, que durante años figuraron como el juguete estrella en la cartita decembrina, también han sido desplazadas por los juguetes tecnológicos. Durante los últimos seis años la producción de estos vehículos se vio reducida a la mitad. Si bien las bicicletas se pusieron de moda, lo hicieron en un sector poblacional más adulto, que ven en ellas un medio de transporte más que un entretenimiento.

Sin embargo, y de manera general, explica Ismael Mata, hay algunos juguetes clásicos que permanecen en el gusto de chicos y grandes, “como las figuras de acción, las muñecas tipo Barbie, los coches a escala y bloques armables; son juguetes que muchos niños siguen pidiendo y que otros no tan niños los siguen prefiriendo. Porque ese es otro nicho interesante: los juguetes para adultos”.

Foto: Pxhere

No es cosa de niños

Atrás ha quedado el tiempo en el que el mercado de juguetes estaba exclusivamente dedicado a los infantes, con la evolución tecnológica se amplió el rango de edad de quienes adquieren juguetes. Un amplio sector de la sociedad participa en la categoría de productos llamados “juguetes para niños grandes”, explica Mata.

Aquí caben desde los tradicionales coleccionables como figurillas de Star Wars, Lego o muñecos de acción “retro, así como los drones, tabletas de diseño, smartphones de última generación o scooters con un pequeño motor híbrido, que funciona con gasolina o corriente eléctrica.

El 40% de la población mexicana oscila entre los 15 y 35 años y es el que adquiere juguetes por gusto, o bien regala a sus hijos o familiares de menor edad. La producción y venta de juguetes considera el espacio que estos ocupan, ya que los millennials (que ya alcanzaron los 18 años de edad) suelen vivir en espacios pequeños como departamentos, donde no pueden tener artículos para el ocio de gran volumen.

Los adultos, al igual que los infantes, tienen una amplia oferta. En este caso tema aparte son las consolas de videojuegos, que acaparan buena parte del sector del entretenimiento en nuestro país. Las ventas anuales que reportan dejan entrever que el público mexicano está dispuesto a invertir en tecnología para la diversión, y su demanda incluye los dispositivos más recientes y de vanguardia.

¿Hacia donde irá la tendencia de consumo los siguientes años, con la llegada de los hijos de la generación millennial y Z, es decir la generación Alfa? El tiempo lo dirá. Lo seguro es que la industria, como la del retail (modelo de venta minorista) o la de los restaurantes, deberá migrar a modelos de venta cada vez más atractivos y orientados a la comodidad de los clientes. Las ventas en línea se postulan como un poderoso escaparate para el juguete, tanto tradicional como tecnológico.

Es un hecho que innovar resultará una tarea primordial para los jugueteros. “Ofrecer algo diferente a los niños, cuyos gustos están en constante cambio, es lo que permitirá a la industria del juguete permanecer vigente”, determina Mata.

Con todo, se avizora a corto plazo una coexistencia del juego que implica la convivencia de los usuarios con aquellos dispositivos que satisfagan las nuevas habilidades de interacción. Los padres estarán con la disyuntiva de qué tipo de juguetes deben proporcionar a las niñas y niños para su sano desarrollo.

 

Los juguetes más pedidos a los Reyes Magos

1970: pelota NERF

1971: Mastermind

1972: UNO

1973: Shrinky Dinks

1974: Dungeons and Dragons

1975: Othello

1976: Magna Doodle

1977: Star Wars

1978: Hungry Hippos

1979: Rosita Fresita

1980: Cubo Rubik

1981: Lego

1982: Stompers Truck

1983: Cabbage Patch Kids

1984: Transformers

1985/1986: Teddy Ruxpin

1987: Pelota Koosh

1988: Nintendo

1989: Game Boy

1990: Tortugas Ninja

1991: Super Nintendo

1992: Barney

1993: Talkboy

1994: Power Rangers

1995: Beanie Babies

1996: Elmo cosquillas

1997: Tamagotchi

1998: Furby

1999: Pokémon

2000: Scooter y Teksta, el perro robot

2001: Bratz y Bob el constructor

2002/2003: Byeblades, auge de las Bratz

2004: Robosapien

2005: Xbox 360

2006: PlayStation 3

2007: Nintendo DS e Iggñe Piggle del Jardín de los sueños

2008: Nintendo Wii y Tapete de baile de High School Musical

2009: Zhu Zhu Pets y Go Go Pet Hamster

2010: iPad y el DVD de Toy Story 3

2011: LeapPad

2012: Nintendo Wii U y figuras de Skylanders Giants

2013: Elmo grandes abrazos; regresa el Furby

2014: Muñeca Elsa, Frozen

2015: BB-8 y el sable de luz de Kylo Ren de Star Wars

2016: Nes Classic Mini

2017: Hatchimals Surprise/ Nintendo Switch

2018: Línea de juguetes de Spiderman y cámaras de mano

Fuentes: Hasbro Game, Walmart y archivo.

 

Por Mario Ostos Chávez