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Las 1,573 especies animales en riesgo de extinción agradecen la labor de estos vigilantes mexicanos, sin embargo, todavía falta mucho en el rescate de la biodiversidad de nuestro país.  

foto: Pxhere

 

México, por su posición geográfica, es el cuarto lugar a nivel mundial de los 17 países más diversos en el mundo: “Posee todos los ecosistemas y climas del planeta y 12% de las especies animales conocidas”, afirma el ingeniero Gustavo López Mendoza, gerente estatal de la Comisión Nacional Forestal (Conafort) de la CDMX.

No obstante, en los últimos años 1,573 especies de animales han sido catalogadas en riesgo; las malas políticas gubernamentales y la voracidad son responsables pero también se suma la pobreza.

El primer desastre ecológico –explica Gustavo Ortiz, médico veterinario especialista en fauna silvestre– vino por la llamada “revolución verde”, política de los años cincuenta que destruyó terrenos forestales y selváticos por apostarle al cultivo.

El segundo desastre ocurrió en la década de los ochenta, cuando se apostó por la ganadería que demandaba amplios terrenos de pastizales así como la producción de animales de granja, destruyendo el hábitat de especies nativas, menciona el experto Ortiz.

En el año 2000 finalmente se creó la Ley General de Vida Silvestre pero se lanzó sin reglamento. Los grupos ecologistas pujaron por la veda y luego la prohibición de caza de animales, y se criminalizó a los habitantes que por muchos años se habían alimentado y vivido de la venta de animales silvestres. Pero como la demanda no cedía, se favoreció la importación de especies así como la caza clandestina.

La cereza del pastel consistió en la mala fama vinculada a algunas especies como el cocodrilo, que se cazó para “prevenir ataques”. “Los biólogos sabemos que los cocodrilos mexicanos no comen personas, en cambio los norteamericanos, africanos y australianos sí, los cuales se importan para atender la demanda nacional”, afirma Manuel Anzaldo Meneses, miembro del Consejo Mexicano para la Vida Silvestre.

Afortunadamente mexicanos comprometidos con el planeta han alertado y trabajado durante años para salvar a estas especies. La solución que han encontrado ha sido similar e integral: cuidar la riqueza natural (vegetal y animal), pero también la economía y calidad de vida de los mexicanos.

En 1997 se impulsaron las actividades forestales y de vida silvestre y se creó un modelo alternativo e integral: las Unidades de Manejo Ambiental para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA), para la reproducción de especies al tiempo que sirven como destinos ecoturísticos, centros de exhibición de vida silvestre, bancos de germoplasma o centros de investigación. Además de ser una fuente de ingreso para familias del sector rural.

“En México hay 1,722 UMA instaladas en más de 38.5 millones de hectáreas, extensión equivalente al 19% del territorio nacional”, puntualiza Gustavo López Mendoza de Conafor.

Otra variante son los Predios Intensivos de Manejo de Vida Silvestre (Pimvs) para la producción, exhibición (zoológicos), venta y educación ambiental con animales silvestres. “Son manejados por personas físicas o morales responsables para evitar la compra en el mercado negro o la importación de especies que puedan ocasionar problemas”, comenta el médico veterinario Tizoc Morales Salud, presidente de Yócatl, Consejo para la Conservación de la Biodiversidad de los Pueblos Indígenas A.C.

Los centros de investigación y ONG han sido claves. Tan sólo la Fundación Carlos Slim desde el 2010, en alianza con el World Wildlife Fund (WWF), ha apoyado a 27 organizaciones de la sociedad civil mexicana para el desarrollo de 37 proyectos para la preservación de especies amenazadas.

“De esta forma México está cumpliendo con los acuerdos internacionales para la conservación de la vida silvestre, como las Metas de Aichi para la Diversidad Biológica”, enfatiza la Fundación Carlos Slim.

Pese a esto quedan retos: “En 2012 el gobierno destinó 280 millones de pesos para el desarrollo de UMAS; en 2018 el apoyo se redujo a 180 millones de pesos”, denuncia el biólogo Manuel Anzaldo Meneses. Además, comunidades indígenas que se rigen por usos y costumbres al no estar formalizados difícilmente pueden organizarse como UMA y muchos menos recibir recursos.

“Si se deja a un lado a una parte del sistema, entonces por más dinero y trabajo que aporten no va a funcionar” concluye Morales Salud, presidente de Yócatl.

Foto Pxhere

Tipos de peligro

Categoría en riesgo Ejemplo de especies en riesgo
Probablemente extinta en el medio silvestre (E) Lobo mexicano.
En peligro de extinción (P) Lobo cabeza amarilla, totoba, mono saraguato, guacamaya verde y roja, jaguar, mono araña.
Amenazada (A) Águila real, loro yucateco, flamenco americano.
Sujetas a protección especial (Pr) Iguana verde, ballena azul, ballena jorobada.

Fuente: Profepa (www.profepa.gob.mx/innovaportal/v/6580/1/mx.wap/especies_en_categoria_de_riesgo.html)

 

Especies en riesgo

Familia o grupo En NOM-059-SEMARNAT-2010

 

Anfibios 194
Aves 392
Invertebrados 49
Mamíferos 291
Peces 204
Reptiles 443
Total 1,573

Fuente: NOM-059-SEMARNAT-2010

 

Ranking mexicano

México alberga casi 12% de las especies silvestres registradas en el mundo, la mayoría, endémicas:

1° lugar en reptiles: 717 especies.

2° lugar en mamíferos: 500 especies.

4° lugar en anfibios: 295 especies.

6° lugar en mariposas: 52 especies.

11° lugar en aves: 1,150 especies.

10° lugar en primates: 3 especies

 

 

Por Mariana Chávez Rodríguez