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Es mejor hacer regalos que recibirlos

Recibir regalos es algo gratificante. No obstante, esta sensación puede disminuir si la experiencia es demasiado repetitiva. Hay una explicación científica para esto.

Investigadores en Estados Unidos hicieron un estudio donde demostraron que la sensación de bienestar no siempre se mantiene. Cerca de 100 estudiantes recibieron durante cinco días US$5 cada uno, para gastar en un objeto. A un grupo se les dijo que lo ocuparan en ellos mismos y a otro que lo ocupara en donarlo a alguien.

En paralelo, los estudiantes llenaron informes sobre la satisfacción que sentían cada vez que lo hacían. Concluyeron que los estudiantes comenzaron con niveles similares de alegría y satisfacción, pero esos niveles se redujeron en el caso de los participantes que gastaron el dinero en ellos mismos.

Contrariamente a lo anterior, los niveles de satisfacción al final de cada jornada se mantuvieron constantes en quienes donaron el dinero o compraron algo para otro con él. Los psicólogos Ed O’Brien y Samantha Kassirer, explicaron el experimento de la siguiente forma a la BBC:

“Para mantener la alegría a lo largo del tiempo, otras investigaciones pasadas indican que debemos experimentar algo nuevo. Nuestro trabajo demuestra que también importa qué tipo de experiencia eliges. Dar repetidamente puede ser algo que te da más satisfacción cuanto más lo haces”.

El fenómeno es conocido como “adaptación hedónica”. Otra de las conclusiones es que el trabajo voluntario puede tener un impacto positivo en la salud mental. Sin embargo, alguien podría preguntarse si es que dicho trabajo se hace por bienestar propio o porque de verdad se quiere ayudar a otro.