La vida de Elba Esther Gordillo fuera de la prisión

La ex lideresa magisterial, quien el fin de semana pasado fue trasladada de la Clínica MediAccess, en Lomas de Chapultepec, a su departamento en Polanco, es monitoreada con un brazalete electrónico que fue colocado en su tobillo.

Según fuentes consultadas, la pulsera con GPS en el tobillo producirá una alerta si se aleja unos cinco metros de la torre habitacional de 12 pisos. Además, es resguardada por agentes de la Policía Federal Ministerial de la PGR en al menos 2 kilómetros a la redonda del departamento ubicado en la calle Galileo.

Una decena de agentes se encuentra en calles aledañas, como Avenida Campos Elíseos, Aristóteles, Newton y Temístocles. Algunos uniformados y otros vestidos de civil. Funcionarios de la PGR informaron que las medidas de seguridad que la Agencia de Investigación Criminal acordó imponerle a Gordillo Morales durante su prisión domiciliaria, también comprenden recogerle el pasaporte, visas y salvoconductos.

La fundadora del Partido Nueva Alianza es vigilada para que no entable comunicaciones telefónicas o por internet, salvo con personas autorizadas por la PGR, y tiene un régimen de visitas controlado, que incluye familiares, abogados y personal médico. A cuatro años y 10 meses de su captura, acusada de delincuencia organizada y lavado de dinero, Gordillo regresó a su penthouse tras obtener la prisión domiciliaria luego de que el organismo oficial retirara una impugnación que impedía la medida.

 

Así, en cumplimiento de un amparo, el magistrado federal Miguel Ángel Aguilar López le concedió irse a casa. Aunque en la solicitud original «La maestra» pidió trasladarse a su departamento de 700 metros cuadrados en el Club de Golf Bosques de Santa Fe, la PGR determinó que el departamento de Polanco era el que cumplía las medidas idóneas de seguridad.

La prisión domiciliaria la obtuvo la maestra el mismo día en que el Panal aceptó apoyar al PRI en la elección presidencial del próximo año.

Artículos Relacionados