Carles Puigdemont, el hombre que busca independizar a Cataluña

Presidente del gobierno catalán desde enero de 2016, este ex periodista amante de las novelas épicas ha llevado el reclamo independentista a una situación límite que podría terminar en su investidura como primer presidente de la república de Cataluña o su encarcelamiento por sedición y usurpación de funciones.

Puigdemont se autodefine como un patriota catalán.

Carles Puigdemont Casamajó nació el 22 de diciembre de 1962 en el municipio de Amer. Fue el segundo de ocho hijos de un matrimonio de pasteleros que se esmeraron en criarlo como buen católico y patriota catalán. Corrían los últimos tiempos de la férrea tiranía de Francisco Franco en España y estaba prohibida, sino es que penalizada, toda reivindicación cultural de las provincias, como el uso de su idioma local.

Desde su infancia fue muy cercano a su tío Josep Puigdemont, electo alcalde de Amer en los comienzos de la restaurada democracia española. En aquel momento Carles tenía 17 años pero se involucró en la campaña electoral no solo como activista, sino en la redacción de discursos.

REPORTERO NACIONALISTA

Puigdemont se ha quejado del desdén del rey Felipe VI .

Para entonces llevaba meses ejerciendo de corresponsal para el periódico Los Sitios, de Gerona, enviando crónicas futbolísticas y noticias de interés general. Su interés por las letras lo llevó a matricularse en la Universidad de Gerona para estudiar Filología catalana, pero no concluyó, debido a que su trabajo consumía su tiempo.

En 1981 empezó a trabajar en el diario El Punt, donde acabó siendo redactor jefe. Su labor periodística le permitió recabar referencias de la prensa internacional sobre Cataluña, material que dio como fruto la publicación en 1994​ del libro Cata… què? Catalunya vista per la premsa internacional.

En los años 90 viajó por Europa y empezó a trabajar en la aplicación de nuevas tecnologías a la información, lo que se traduciría en la creación en 1999, por encargo del gobierno catalán, de la Agència Catalana de Notícies (ACN).​

Con su esposa Marcela Topor

Casado desde el año 2000 con la periodista rumana Marcela Topor, con quien ha procreado dos hijas, Puigdemont se apartó de la ACN en 2002 para hacerse cargo de la Casa de Cultura de Gerona.

Dos años después retornó al periodismo como director general del Catalonia Today, diario escrito en inglés cuyo objetivo fue difundir la realidad catalana entre los visitantes extranjeros.

COMPROMISO POLÍTICO

Desde su juventud cultivó la idea de que la prosperidad de Cataluña está vinculada a su ruptura con España. Su manera de pensar lo llevó en 1983 a incorporarse a CiU (Convergencia y Unión, en español), formación política de corte nacionalista que en 2006 lo postuló al parlement (parlamento catalán) por la circunscripción de Gerona.

Sin dejar su curul en 2007 encabezó la lista de CiU al Ayuntamiento de Gerona, pero no ganó las elecciones y se mantuvo en la oposición. Cuatro años después volvió a contender y ganó, acabando con la hegemonía de 32 años del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) en aquella comarca.

Reelecto diputado en las elecciones generales celebradas en septiembre de 2015, se comprometió a respaldar la ruta independentista que venía planteando el presidente de la Generalitat, su correligionario Artur Mas, quien, meses atrás, había causado revuelo al organizar una consulta no vinculante para decidir el futuro catalán. Las leyes españolas parten de la premisa de que el territorio nacional es indivisible.

LÍDER DEL MOMENTO

Con Artur Mas, cuyo retiro político lo catapultó al liderazgo catalán.

A pesar del entusiasmo que generaba la propuesta de Mas, no ocurría lo mismo con su liderazgo que fracasó en dos intentos por conseguir su investidura presidencial. Para evitar la convocatoria a nuevas elecciones, el mandatario postuló al diputado Puigdemont para sucederlo. Se trataba de un político francamente gris, pero la maniobra se consumó el 10 de enero de 2016.

El nuevo presidente de la Generalitat manifestó de inmediato su decisión de acelerar el proceso independentista, incluso a costa de colocarse en la ilegalidad, al organizar una nueva consulta, esta vez con carácter vinculatorio, violando la Constitución Española.

El ejercicio se llevó a cabo el pasado 1 de octubre, con la victoria arrolladora del sí (90.18%) de los votos, pero sin la participación de la mayoría del electorado. A las urnas acudió el 43% de los empadronados.

Desde la perspectiva de las autoridades españolas, el líder catalán ha creado una crisis constitucional en la que no existe posibilidad de mediación. Por su parte, Puigdemont ha comentado que no le quedó más alternativa ante la negativa del gobierno central a escuchar los reclamos catalanes, comenzando por un trato fiscal más equitativo.

El panorama empeoró este 27 de octubre cuando el parlement declaró la independencia. El gobierno español respondió con la disolución de los poderes regionales. A partir de ahora, cualquier decisión que tome Puigdemont será a título personal, de otra manera incurrirá en usurpación de funciones, entre otros delitos.

¿Qué camino tomará el ex mandatario? Luchar por su causa desde el exilio. Actualmente se encuentra en Bélgica y posiblemente pida asilo político en aquel país.

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