Tips contra el infarto cerebral

 

El factor clave en una enfermedad vascular cerebral, la segunda causa de muerte en el mundo, es la atención rápida que ayuda a reducir la discapacidad y la muerte.

 

Usted está leyendo este artículo. Si tiene más de 55 años sería conveniente que responda las siguientes preguntas: ¿Sus índices de presión arterial, colesterol y triglicéridos son altos? ¿Padece diabetes? ¿Es obeso? ¿Fuma? ¿No practica ningún ejercicio? ¿Sufre estrés?

Si respondió sí a una o más… ¡cuidado! Los neurólogos del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (Innnmvz) y especialistas de la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular (Amevasc), sostienen que alguien que respondió afirmativamente podría ser un “excelente” candidato para sufrir un infarto cerebral.

La enfermedad vascular cerebral (EVC), popularmente conocida como infarto cerebral, tiene también otros nombres: derrame, embolia, apoplejía o ataque cerebral, y se produce cuando se interrumpe el flujo sanguíneo al cerebro, órgano que necesita oxígeno y nutrientes para funcionar bien; cuando se interrumpe este tránsito debido a un coágulo que bloquea el paso de la sangre o por la ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro, se desatan los problemas.

El neurólogo vascular Antonio Arauz Góngora, de la Clínica de Enfermedad Vascular Cerebral del Innnmvz calcula que “el 87% son infartos isquémicos y 13% hemorrágicos, que afectan los vasos del cerebro, las arterias y las venas. Al dañar las arterias ocurren dos procesos: que la arteria se tape (infarto cerebral) o la ruptura de un vaso (derrame de sangre dentro del cerebro). El accidente cerebral debe considerarse como un problema de salud pública de orden prioritario. El sobreviviente en un alto porcentaje queda con algún tipo de discapacidad, y si le sucedió uno, al siguiente año, podría suceder otro, debido a hipertensión arterial, colesterol y por los vasos dañados”.

 

De acuerdo con cifras del Innnmvz, anualmente se diagnostican entre 120,000 y 150,000 infartos cerebrales; es la tercera causa de muerte en México, la segunda causa de invalidez en el adulto mayor y la segunda causa responsable de demencia. En la última década, según cifras de la Secretaría de Salud, la tasa de mortalidad se ha incrementado a partir del año 2000, particularmente en menores de 65 años, que lo mismo afecta a hombres y a mujeres.

Las entidades de la república con más eventos cerebrovasculares son: Oaxaca (40.2%), Veracruz (39%), Ciudad de México (37.4%), Yucatán (36.6%), y Puebla (30.6 %). Infortunadamente todavía no hay un estudio fiel que detalle factores o índices más precisos.

 

Enfermedad catastrófica

Una mañana de julio de 1969, Irene Flores Ruiz, de 69 años de edad, se comportaba de una manera extraña: no fue capaz de responder a las preguntas de sus hijos y la mitad derecha de su cuerpo parecía petrificada. Tenía la presión alta, sufría de náuseas, vómitos y mareos, y presentaba una leve desviación de la comisura del labio izquierdo. Se sentía desorientada en el espacio y el tiempo, no podía contar del uno al 10; sentía que cada palabra estaba en su mente, pero no la podía expresar. Por fortuna sus hijos la llevaron de inmediato a un servicio de urgencias donde le diagnosticaron infarto cerebral, le administraron medicamentos y los cuidados necesarios hasta que le permitieron volver a su casa.

Irene Flores había sufrido un ataque cerebral pero gracias a la pronta atención y los cuidados posteriores tuvo pocas secuelas: de no tener ningún tipo de control sobre sus pensamientos, habla, vista, su tacto o movimientos motores, poco a poco recuperó su vida normal. Fue como un renacer, ella y sus más íntimos consideran que la persona que surgió curada de ese evento es otra. Esta experiencia cambió su vida y la del resto de la familia. Ahora Irene camina, sonríe, cuenta historias, aunque otras se le olvidaron debido a que en el difícil trance murieron algunas neuronas. Sin embargo, el daño puede considerarse menor. La vida de Irene parece ser normal, regresó a sus clases de catecismo y sigue leyendo libros.

No todos los casos tienen un feliz desenlace como le sucedió a Irene, pues las cifras del Amevasc y el Innnmvz indican que una de cada tres embolias terminan con la muerte del afectado.

Pese a estar catalogada como una “enfermedad catastrófica”, todavía no tiene cobertura médica universal, pero en el Presupuesto de Egresos de 2017, la EVC ya es parte del rubro de “Gastos catastróficos” de la Secretaría de Salud, y cuenta con una partida de dinero etiquetado para hacer obligatoria su atención en los hospitales públicos y privados, que deben contar con médicos capacitados, un Código Ictus (protocolo de detección y atención urgente del paciente con sospecha de infarto cerebral), un equipo de tomografía los 365 días del año y medicamentos específicos.

Cómo salvar nuestro cerebro

Estas cuatro señales son las que indican una alerta y la necesidad de acudir de inmediato al hospital. FAST! (¡Rápido!) es un acrónimo inglés creado por la American Stroke Association y la American Heart Association para alertar a la gente sobre los signos de un ataque cerebral:

F: Corresponde a FACE (cara), indica la tendencia que tiene un lado del rostro a desviarse hacia abajo durante un infarto cerebral.

A: Corresponde a ARM (brazo), indica la posible debilidad de una de las extremidades durante el ataque.

S: Corresponde a SPEECH (habla), lo cual implica problemas de la comunicación oral que con frecuencia se presentan durante el ataque.

T: Corresponde a TIME (tiempo), indica la imperiosa necesidad de llamar al servicio de urgencias si alguien muestra los síntomas del ataque cerebral antes mencionados.

Fuente: American Stroke Association y la American Heart Association.

 

El tiempo es vida

Gracias a que Irene Flores recibió atención oportuna pudo salvar la vida, aunque todavía son pocos los que logran identificar los signos. Muchos pacientes ignoran cuáles son esos primeros signos de un infarto o los minimizan creyendo que desaparecerán. Los expertos dicen que la atención de urgencia inmediata es vital para reducir los daños en el cerebro. De hecho, puede marcar la diferencia entre sufrir una lesión cerebral ligera, una grave discapacidad o incluso la muerte. El síntoma más común es una debilidad repentina en el rostro, un brazo o una pierna, casi siempre en un lado del cuerpo, siempre repentino, que debe ser atendido antes de cuatro horas y media, recomienda el ex presidente de la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular.

Después de ocho horas sin atención, las posibilidades de una pronta recuperación son bajas: los pacientes pueden quedar con parálisis en un brazo o en toda la mitad del cuerpo, o también presentar problemas emocionales y trastornos del habla, en la memoria y el juicio. Algunos hasta quedan en estado vegetativo o mueren; por eso los especialistas advierten con insistencia que cuando ocurra una embolia el tiempo es vital.

 

Siete pasos para oír el corazón

  1. Tomarse el pulso en reposo, sentado o acostado, al menos 15 minutos.
  2. Con el dedo índice y el dedo medio encuentre el pulso en la muñeca del brazo contrario.
  3. Con un cronómetro cuente el número de latidos durante 30 segundos.
  4. Multiplique ese número por dos para determinar cuántas veces late el corazón en un minuto.
  5. Si el resultado se encuentra entre 60 y 100 latidos por minuto, significa que el pulso es normal.
  6. Si los latidos fueron irregulares y el número es superior a los 100 latidos por minuto, puede existir la posibilidad de fibrilación auricular.
  7. Ante cualquier anormalidad acuda con el cardiólogo.

Fuente: Asociación Nacional de Cardiólogos de México.

 

Dieta para el cerebro

Consuma frutos secos, pescados, cereales enteros y aceite de oliva, puede reducir el riesgo de ataque cerebral y desacelerar el envejecimiento del cerebro.

Fuente: Health Coach, Mónica Ivonne Hurtado González. Nutrióloga

 

 

 

Ejercicios recomendados

Saltar la cuerda es uno de los mejores ejercicios para el cerebro pues también fortalece el corazón, quema hasta 20 calorías por minuto y exige coordinación. Se recomienda bailar, caminar y bajar escaleras 30 minutos diarios.

Fuente: Health Coach, Mónica Ivonne Hurtado González. Nutrióloga.

 

DALE

Para saber cómo identificar y qué hacer cuando sospecha que usted, o alguien cercano, está sufriendo un ataque cerebral, puede utilizar los síntomas de DALE, una herramienta desarrollada por la Asociación Mexicana de Enfermedad Vascular Cerebral, A.C. (Amevasc):

Debilidad facial

Adormecimiento, entumecimiento, hormigueo, o debilidad en una mitad de la cara de inicio súbito.

Aflojar un brazo

Pérdida de la capacidad para sostener un brazo o pierna rectos, por unos segundos.

Lenguaje alterado

Pronunciar mal las palabras al hablar o suenan de manera extraña.

 

Entra en contacto

Ante la presencia de cualquiera de estos signos, notificar inmediatamente a los servicios de urgencia.

 

 

(Alejandrina Aguirre)

 

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