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Las veteranas “cheerleaders” de Corea del Sur, un símbolo de longevidad

Saltan y bailan al ritmo del ‘K-pop’ como cualquier adolescente, pero las ‘cheerleaders’ del grupo Cheer Mommy tienen una media de 75 años y los cabellos plateados, símbolo de la longevidad de las mujeres de Corea del Sur. “Porque vengo aquí, no necesito ningún medicamento”, asegura a AFP Oh Geum-nyu, una surcoreana de 82 años, en plena sesión de entrenamiento. “Aunque envejezco por fuera, esto me permite mantenerme joven de corazón”, explica.

Cheer Mommy es un grupo de 30 animadoras que viven en Samcheok, en la costa oriental surcoreana. La media de edad del grupo es de 75 años.

La longevidad en la cuarta economía de Asia no cesa de aumentar. Para las surcoreanas nacidas en 2030, la esperanza de vida podría superar los 90 años, la mayor del mundo, según un estudio reciente de la revista médica británica The Lancet.

¿Las causas? Una mejor alimentación y un amplio acceso a los tratamientos médicos, según los investigadores.

Algunos expertos surcoreanos piensan sin embargo que también puede haber una explicación social.

“Su amor por los encuentros informales y por crear nuevas relaciones personales puede ser una fuente de energía”, estima Chung Soon-dool, especialista en Asistencia Social de la Universidad de Mujeres Ewha de Seúl.

La mayoría de las mujeres surcoreanas de más de 60 años han pasado gran parte de su vida en una sociedad extremadamente patriarcal, donde tenían que quedarse en casa para cuidar a los hijos.

– Crisis demográfica –

No obstante, después de poner fin a sus vidas de ama de casa, algunas de ellas tienen nuevas aspiraciones.

“Cuando acabé de cuidar a mis siete nietos, una amiga me habló de este sitio”, cuenta Ahn Yong-ya, ‘cheerleader’ de 65 años.

Otras deciden centrarse en sus capacidades intelectuales y vuelven a los centros de educación, como Kim Soon-sil, de 88 años, una de las 370 alumnas de más de 60 años de la Escuela de Mujeres Ilsung de Seúl.

Kim creció durante la época colonial japonesa (1910-45). Tuvo que dejar la escuela con 13 años y solo ahora, siete décadas después, puede realizar su sueño de estudiar Historia e inglés.

“Noto cambios en mi estado todos los días, pero si mi salud me lo permite me gustaría ir a la universidad”, asegura.

Para encarar este envejecimiento, el Gobierno ha puesto en marcha una serie de medidas, como la creación de nuevos centros para la tercera edad o el desarrollo de actividades de ocio.

Sin embargo, los expertos temen los costes exorbitantes de tales medidas, en un país en plena crisis demográfica, con la tasa de natalidad más baja del mundo.

– Quedarse en el mercado laboral –

En 2015, unos 6,5 de los 50 millones de habitantes del país tenían 65 años o más. En los próximos diez años, un surcoreano de cada cinco se habrá jubilado, según un informe del centro Statistics Korea publicado en diciembre.

La población activa empezó a declinar en 2016, y, antes de 2065, el número de jubilados será superior a esta.

“La cuestión es saber quién cubrirá los gastos cada vez mayores de la seguridad social”, estima la profesora Chung. “No habría problema si el número de jóvenes también aumentara, pero no es el caso”, advierte.

Para Ha Jung-hwa, profesora en la Universidad Nacional de Seúl, las autoridades tienen que plantearse aplazar la edad de jubilación.

“Es importante que el Gobierno cree nuevas medidas para que los ‘seniors’ que gozan de buena salud y con capacidades sigan más tiempo en el mercado laboral”, considera.

Al principio, Cheer Mommy se limitaba a actuar en Samcheok, pero, hoy en día, estas animadoras participan en torneos nacionales por todo el país, frente a adversarias mucho más jóvenes que ellas.

El grupo no se arriesga a hacer saltos hacia atrás, y también necesitan el doble de tiempo para memorizar las coreografías. Aún así, la entrenadora Yoon Bok-ja está más que satisfecha con sus bailarinas: “Son lentas como tortugas, pero nunca abandonan hasta que no han llegado a la perfección”.

AFP