¿Cómo afecta el estrés a tu cuerpo?

 

Además de ser un detonante que impide, muchas veces y algunas personas, a disfrutar la vida al máximo, la ansiedad afecta el cuerpo y aquí te decimos cómo con información de la experta Lindsay Holmes.

1. Cambia tu voz. Ronca o chillona, la ansiedad provoca espasmos en los músculos de la garganta. Esto da lugar a que la garganta por lo que difícil tragar y esto ocasiona que la voz se haga más áspera, describe el sitio Salud 180.

2. Reacciones hepáticas. Cuando el cuerpo se somete a estrés y ansiedad, el sistema adrenal produce una cantidad excesiva de la hormona del estrés cortisol.

La hormona lleva al hígado a producir más glucosa. Para la mayoría de la gente, este extra de azúcar en la sangre en el cuerpo no ocasiona ningún problema, pero puede ser peligroso para quien sufre de diabetes.

3. Reacciones cutáneas. Ese frío, sudor pegajoso o calentamiento de mejillas enrojecidas, son signos externos del cuerpo de la tensión inmediata; todo se debe a un cambio en el flujo sanguíneo. Sin embargo, a largo plazo, la exposición excesiva a esta reacción tiene el potencial de hacer que la piel envejezca más rápido .

4. Músculos. El cuerpo se «endurece» de forma natural, creando tensión en los grandes grupos musculares; lo que puede dar lugar a dolores de cabeza , rigidez en los hombros , dolor en el cuello e incluso migrañas .

5. Estómago. Cuando el cuerpo experimenta ansiedad no regula adecuadamente la digestión de los alimentos, y en casos extremos puede tener efectos a largo plazo sobre los intestinos y los nutrientes que absorben el cuerpo.

6. Bazo. Con el fin de distribuir más oxígeno al cuerpo para contrarrestar el agotamiento durante la situación de estrés, el bazo descarga glóbulos rojos y blancos adicionales. Su flujo de sangre también aumenta por 300 a 400 % durante este proceso con el fin de preparar el resto del cuerpo para las demandas añadidas.

Existen diferente formas de controlar la ansiedad; ejemplo, realizar un poco de ejercicio o una actividad que te permita relajarte. Sin embargo, es necesario que trates de controlarlo para evitar daños a tu salud. ¡Cuídate!

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