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Consultamos a 12 ciudadanos en diversas partes del globo, quienes muestran su preocupación por el reciente arribo de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, pero también mantienen una esperanza.

 

 

 

 

Vanessa Reaño, periodista peruana en Lima, Perú

Las consecuencias económicas de la política Trump es lo primero que inquieta al ciudadano y a los empresarios. Las dos grandes preocupaciones son: la deportación de migrantes con antecedentes penales –en EU hay 1.2 millones de peruanos, de los cuales 700,000 son ilegales– y el proteccionismo comercial, aunque sin un efecto dramático pues el Perú tiene diversificados sus acuerdos comerciales. La primera reacción en los medios y las redes fue de asombro. No podíamos asimilar que buena parte de la nación estadounidense, que fundamenta su convivencia en principios democráticos de libertad e igualdad, optara por el discurso agresivo y el escenario riesgoso del impredecible Trump. Nos preocupa la hostilidad de quienes comparten su filosofía xenófoba, racista, misógina e individualista. ¿Por qué la primera potencia pagó un alto precio por una esperanza de cambio tan oscura?

 

Alicia de Alba, publirrelacionista mexicana en Houston, Texas

Hay incertidumbre, hoy este es un país mucho más dividido. Cambió la percepción y el sentimiento de la gente: en vez de caminar hacia una sociedad incluyente, la nueva cultura es defender el derecho personal sobre los demás. Muchos de los extranjeros que vivimos aquí legalmente nos sentimos discriminados desde antes del día en que Trump ganó. Él enseñó que odiar, discriminar y ser racista está bien, y es increíble la cantidad de gente que hoy defiende y adopta esos “valores”. Los que no están legales tienen miedo, se sienten inseguros. Los musulmanes la están pasando peor. Los americanos educados que votaron por Trump muestran solidaridad con los sentimientos de “los otros” y se justifican diciendo que votaron por acabar con un sistema de intereses que no protege a todos los estadounidenses. Los que no votaron por Trump están sorprendidos, cautelosos y atentos. Lo más triste es que en todos los grupos hay gente enojada, molesta, agresiva en palabras y hechos. ¿El sueño americano? No existe más.

 

Pablo Quijano, mexicano fundador de Wallpeople.org, en Barcelona, España

A nivel sociedad da la impresión de que en un país como EU todo puede pasar. Más con el triunfo de Trump, un personaje que parece haber sido creado por la televisión americana. Fue una sorpresa, hay mucha desilusión y escepticismo. Aunque la sociedad en Europa es bastante crítica, a su vez parece que vive con muchos miedos por el caso Brexit, el ascenso de la derecha en Francia con Le Pen, el mantenimiento de la derecha con Rajoy en el caso de España y algunos movimientos de extremismo en Alemania y Holanda. Claro reflejo de que se vive con el miedo a cambiar y se prefieren políticas muy cercanas a la derecha. Se ve la llegada de Trump como un futuro incierto en su relación con España, y con Europa, están todos a la expectativa por saber cuales serán sus primeras acciones.

 

José Luis Barros, diseñador mexicano en el emirato de Dubái

En Emiratos la mayoría de la población es de la India y de Pakistán, y esos países tienen fuerte emigración hacia EU. Al haber acá gente de tantas nacionalidades y por la influencia de EU en Medio Oriente, se creó un sentimiento ambivalente: hay muchos palestinos con pasaporte gringo y también saudís, jordanos, iraquíes, iraníes, libaneses que son muy pro Obama (ni hablar de los africanos, que son sus fieles devotos). La mayoría quería que ganara Clinton, y hay desesperanza por el riesgo de que el conflicto árabe-israelí se empantane o se decante a favor de Israel. Lo mismo hay dudas sobre la problemática siria, la de Irak, y toda la zona del golfo en cuanto a ISIS. Hay cierta preocupación en cuanto a Irán, por su gran influencia en Emiratos Árabes Unidos [EAU, Dubái es uno de los siete emiratos], y porque éstos tienen proclividad a alianzas con EU. La influencia iraní se deja sentir muy fuerte, y aunque hay diferencias religiosas por ser musulmanes chiitas frente a la mayoría sunita, no hay discriminación y viven en paz. La preocupación es a nivel político, por el proyecto nuclear de Irán que tiene muy intranquilo a Estados Unidos. Los indios consideran que el plan tributario de Trump –ese de repatriar capitales y traer de regreso las fuentes de trabajo de las grandes compañías– es una locura imposible de realizar, empezando por los call-centers que dan servicio desde India. Los indoamericanos contemplan a Canadá como una opción viable. Los pakistaníes comparten la preocupación de racismo y además, la discriminación religiosa. Por ahora todo se reduce a la expresión Let’s see, “ya veremos”.

 

Mélanie Paultrot, profesora francesa en París, Francia

Muchos franceses ven a Trump como alguien con sonrisa grotesca, el dedo en el gatillo y simplificaciones groseras, sabemos que EU no es eso pero cuando la caricatura de un pueblo gana, es una mala señal para todos. Huele a falsedad e impostura, la Trumpa/trampa funcionó. Fue inteligente y manipuló a las masas desesperadas, esa criatura del sistema ganó haciéndose pasar por el candidato anti-sistema. Ya con la victoria de Rodrigo Duterte en Filipinas se había abierto la caja de Pandora, llena de insultos y de incitaciones a la violencia. Triunfó la ira primitiva, la misoginia, la ignorancia y la vulgaridad. Si hace lo que dice, Trump cerrará fronteras (soló cuando no sea de su interés abrirlas), hará caso omiso de los acuerdos climáticos, olvidará los derechos humanos y la dignidad, humillará a sus vecinos y las minorías que viven dentro de su propio país. Estamos advertidos…

 

Emilia Núñez, comerciante en Dallas, Texas

Llegamos a Estados Unidos con una visa de turista en los ochenta. Había restricciones pero entonces no era tan difícil establecerse en la Unión Americana. Conocí a Arnoldo, mi compañero de toda la vida y quien me dio la residencia en Texas. El tiempo pasó, me asocié con otros migrantes de América Latina, nos hicimos de una popular franquicia de hamburguesas en Dallas, pero desde un día antes de la elección presidencial ya habíamos tenido problemas, personas llegaban al local y nos decían: Go back to your country, stinky mexicans. Quienes atienden las cajas son adolescentes estadounidenses y no sabían qué hacer. Llamamos a la policía y sólo se rieron, nada hicieron. El 8 de noviembre terminó y al día siguiente encontramos una desagradable sorpresa: mi gerente gritaba, histérica: ‘¡Están aventando piedras al local!’. Cuando llegué los agresores ya se habían ido, los cristales estaban rotos y había pintas con mensajes ofensivos. Aunque al principio pensamos en hacer las maletas, aquí es mi casa, aquí están mis hijos y mi vida, soy mexicana y estadounidense y no va venir un empresario loco a decirme que me tengo que sentir mal por eso.

 

Daniel Hopf, estudiante mexicano de licenciatura en Berlín, Alemania

La población alemana tiene un sentimiento de incertidumbre y asombro por los resultados de la elección estadounidense. La gente está preocupada porque muchas cosas no están claras. Trump ha hablado de temas que influyen la vida de millones sin tener un plan conciso e inteligente, lo preocupante para los alemanes es la inestabilidad que podría provocar esa presidencia. Creen que podría afectarlos directamente, ya que declaró que quiere renegociar condiciones con la OTAN y en caso de reconciliarse con el presidente de Rusia, Putin, podría traer inestabilidad. Esta unión Trump-Putin ha preocupado a los jefes de Estado de todo el mundo. Ya su rival, Hillary Clinton, la mencionaba como un ejemplo de la poca preparación del millonario para ejercer como presidente de Estados Unidos.

 

Manuel Girault, estudiante mexicano de maestría en Carolina del Norte

Estoy en uno de los llamados swing states en las elecciones presidenciales de noviembre. Fueron muy cerradas las encuestas, cualquiera podía ganar y al final fue Trump. Estudio mi maestría en Chapel Hill, un pueblo estudiantil pequeño, y aunque el estado votó republicano, Chapel Hill es más demócrata, no se ha alterado mucho el ambiente pero sí se generó un sentimiento de desconfianza y se percibe un cambio en ciertos estadounidenses. Mis compañeros me dicen que se sacaron de onda cuando al hablar con algunos amigos que no se imaginaron que iban a votar por Trump, cuando éste gana empezaron con comentarios racistas y discriminatorios que se tenían bien guardaditos. Hoy parece que ya está bien poderlo sacar porque tienen un líder que lo hace. La mayoría de las propuestas de campaña de Trump fueron duramente criticadas por intolerantes y racistas, pero aun así triunfó.

 

Anthony Lusih, ciudadano de Kenia

Aun cuando enfrentamos grandes desafíos como la corrupción y el terrorismo, Kenia es el núcleo económico del centro de África. Hay acuerdos comerciales con China y hay muchas esperanzas de que el país crezca tanto social como económicamente. Sin embargo, dependemos en gran medida de las organizaciones extranjeras, principalmente europeas y estadounidenses, que dedican tiempo y recursos a ofrecer ayuda humanitaria. Para los kenianos, la mayor preocupación es que las ONG estadunidenses retiren ese apoyo. Los kenianos tememos que el triunfo de Trump sea un reflejo del sentimiento general de Estados Unidos, creemos que él representa las opiniones honestas de sus compatriotas pero no se atrevían a expresarlo abiertamente. Aunque ese triunfo es visto como una gran decepción y fuente de preocupación, nuestra economía depende mucho más del Oriente, principalmente de China. Estamos esperando que pase lo mejor, pero anticipando lo peor.

 

Omar Nassar, reportero egipcio en Estados Unidos

La mayoría de los egipcios, principalmente los que apoyan el gobierno actual, celebran el triunfo de Trump, porque piensan que el gobierno de Obama jugó un papel en la Primavera Árabe y ya que Trump expresó estar en desacuerdo con la política que su país adoptó durante la revolución, puede ser una mejor opción. Pero en EU la posición de la comunidad árabe es de sorpresa e incertidumbre. Nadie sabe bien qué podría pasar en el futuro, sin embargo la comunidad todavía tiene fe en América. A pesar de sus comentarios negativos hacia las minorías, todavía pensamos que es un país de instituciones y que un solo hombre no puede controlarlo todo. Pero mucha gente está preocupada por las políticas migratorias dirigidas a los árabes no sólo en Estados Unidos, sino también en Europa.

 

Lise Zhang, ciudadano en China

Algunos amigos míos estaban tristes, aterrorizados y deprimidos por la noticia, tenían expectativas muy altas de la política estadounidense. Otros se lo tomaron como una broma porque no piensan que el cambio influirá en su vida diaria. Hay mucho escepticismo alrededor del efecto real que la presidencia de Trump pueda llegar a tener en China, sin embargo, las personas que están en movimientos sociales positivos sienten que les afecta directamente, porque es imposible predecir el siguiente paso de EU en lo que concierne hacia Asia Oriental. Una de las mayores preocupaciones es el efecto que las amenazas puedan tener en la economía. La incertidumbre tiene al yuan en una posición muy delicada, en la que su valor se está moviendo simplemente gracias a tuits negativos del presidente electo. Entonces, las opiniones están divididas: algunos piensan que es una amenaza enorme para la sociedad mundial, y otros aseguran que actúa como un tonto, lo que será algo que otros países podrán aprovechar.

 

José María Briones Herrera, párroco en Oklahoma

Tras la victoria de Trum los migrantes han sentido la desesperanza pese que a que sus patrones estadounidenses los animan para que no se preocupen. La gran preocupación de los latinos son los niños porque sus compañeros los molestan diciéndoles: “¿Cuándo te vas a ir?”, o “¡Ya están construyendo el muro!”. Este es el momento para que las organizaciones que trabajan en favor de los migrantes y las iglesias unamos fuerzas. Tenemos que tener esperanza en el sistema de gobierno; porque existe una Cámara y un Senado, y aunque haya mayoría republicana, no todos están de acuerdo con Trump. Hay muchas cosas que el candidato prometió, como en toda campaña populista, pero que son imposibles de lograr. Como humanos podríamos perder la esperanza; pero, ante todo, somos gente de fe y esto nos debe llevar a conservar la esperanza, pues los mexicanos siempre han sido perseguidos por una u otra situación. Lo importante es que los migrantes no tomen decisiones apresuradas: hay que saber esperar.