Lo negativo de excederse con la actividad física

Hacer ejercicios generalmente se considera como uno de los hábitos más beneficiosos para la salud que existen, junto a una alimentación balanceada y buen descanso. Algunas de sus ventajas incluyen la prevención de diversas enfermedades y el alivio de la depresión.

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Sin embargo, el exceso de duración de las prácticas deportivas y la ejecución incorrcta de algunos ejercicios pueden tener consecuencias negativas para el cuerpo y la mente.

Es fundamental presar atención cuando el cuerpo comienza a dar señales en forma de una notoria baja en el rendimiento, ya que al sobrepasar la capacidad de esfuerzo, la frecuencia cardíaca se eleva de manera insostenible. En este sentido, una investigación alemana comprobó en los últimos tiempos que, si bien las personas sedentarias tenían el doble de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco, las que hacían ejercicio diario y en exceso corrían un riesgo mayor de padecerlo.

Entre las consecuencias del exceso de ejercicios se encuentran, en primer lugar, los casos de fatiga crónica, que son uno de los problemas más frecuentes. Esta falta de energía y descanso produce cambios en el metabolismo y puede ser una causa de insomnio.

En segundo lugar, la práctica desmesurada de estas actividades aumenta el riesgo de lesiones tales como fracturas y fisuras. Incluso existe la posibilidad de quebrarse por estrés óseo, debido a la pérdida de masa. También pueden generarse daños en articulaciones y ligamentos.

En cuanto a la pérdida de peso, es necesario controlar que ésta se deba a la quema de grasas y no a la atrofia muscular, que ocurre cuando las fibras de los músculos se desgarran debido al esfuerzo. En estos casos, la recuperación es lenta, lo que termina por debilitar al cuerpo. Este problema puede traer aparejada una pérdida sustancial del apetito.

El ejercicio excesivo no sólo cansa al cuerpo, sino también a la mente. Es por esto que aparezcan cuadros de insomnio. El cuerpo suele interpretar al ejercicio intenso como una actividad estresante, liberando hormonas como el cortisol, que alteran el ciclo normal del sueño.

Las mujeres deben prestar especial atención a su ciclo menstrual, ya que una rutina de ejercicios contundente puede provocar alteraciones como la oligomenorrea (cuando la menstruación se presenta con menor fuerza) o la amenorrea, una ausencia total de sangrado que puede durar meses.

Para saber si se están realizando ejercicios en exceso, la respiración es una herramienta útil. Al realizar demasiado ejercicio el corazón palpita muy rápido, provocando una alteración en la circulación de la sangre. No poder recuperar la respiración tras varios minutos de haber parado es una de las principales señales para saber si el entrenamiento es muy intenso.

Por último, abusar del entrenamiento puede desencadenar una baja en las defensas del organismo. El sistema inmunológico se debilita, lo que expone al contagio de infecciones virales. Patologías que anteriormente aparecían de forma esporádica pueden ser más frecuentes. Dolores de cabeza, tos o gripe son las más habituales.

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