Te puede interesar

Drag: el arte de transformarte en alguien más

La industria de los tutoriales web

México envejece: ¿qué nos espera?

Veganismo: ¿Una ideología saludable?

 

 

Los veganos defienden el respeto a los animales y a la propia salud. Pero, ¿esto puede ser un estilo de vida para todos?

veganos

 

Luis Felipe Rodríguez Contreras, fundador del restaurante-taquería Por siempre Vegana, inició su tránsito hacia el vegetarianismo motivado por razones de salud y estética, pues fue víctima del sobrepeso durante su adolescencia. En 2003 comenzó a sumar a esta dieta una filosofía en la que el valor de la vida animal cobró una singular relevancia.

A partir de eso su vida cambió en más de un sentido. Desde lo general hasta lo particular, porque -según comenta a Contenido- había entendido que el prójimo, los animales, necesitaban y merecían tener derechos. Para él esta creencia es tan fuerte como lo sería para cualquier otro “compartir la mesa con un violador de niños” pues, sostiene, “es impensable no sentir nada al estar frente a alguien que sabes que dañó y violentó la integridad de un ser vivo”.

Este pensamiento podría parecer radical para la mayoría, por lo que el veganismo está presente en el imaginario colectivo más como una tendencia activista, en algunos casos transgresora, que como una ideología encaminada al establecimiento de un estilo de vida saludable que al mismo tiempo sea compatible con el medio ambiente.

En términos de salud, la discusión entre la comunidad científica está dividida. Por ejemplo, se sabe que la falta de vitamina B12, que el cuerpo recibe a partir de los alimentos derivados de la carne roja, provoca en los adolecentes vegetarianos problemas de memoria, depresión física y cansancio extremo. Pero también es cierto que seguir una dieta vegetariana hace que disminuya el riesgo de padecer obesidad y algunos tipos de cáncer.

Es necesario además considerar la forma en que se han procesado los alimentos desde el siglo XX y la forma en que históricamente las diferentes civilizaciones han obtenido sus fuentes de alimentación. En la mayoría de los casos estas dietas incluían vegetales, cereales, leguminosas y diversos tipos de animales.

Entonces, ¿qué es lo que mueve a los vegetarianos para volverse veganos? ¿El ideal de una vida plena y saludable o la necesidad de proteger a los animales con el fin de parar la explotación? Algunos detractores piensan que en realidad no es tan sano ser vegano y que sólo forma parte de una nueva moda.

LA CLASIFICACIÓN

De acuerdo con la asociación mundial Vegan Organization World News, los vegetarianos constituyen entre el 10 y el 12% de la población mundial, y de estos sólo 2% son adeptos al veganismo, según cifras del censo realizado en el ya lejano 2009.

La nutrióloga vegana Martha Esther Hernández López, especialista en biotecnología alimentaria, aclara a Contenido que el vegetarianismo y el veganismo, como en todas las corrientes éticas, abarcan diferentes ramas.

2177749

El vegetarianismo, por definición, implica no comer carnes de res, cerdo o pescado, incluyendo aves; dentro de este grupo existen quienes deciden si aceptan otros productos animales, como huevos, leche o miel.

En la experiencia de Hernández las personas deciden convertirse en vegetarianas por varias razones, entre ellas porque desean promover la conservación del medio ambiente, proteger los derechos de los animales o consideran que una dieta de este tipo es más saludable. También, en algunos casos, abrazan el vegetarianismo por cuestiones de índole estética.

“Lacto-ovo vegetariano”, por un lado, es quien decide incluir en su mesa huevos y productos lácteos. Es el tipo más común de las dietas vegetarianas. Por otro lado, los “lacto vegetarianos” no aceptan carnes ni huevos pero sí productos lácteos de diferentes tipos. También existen los “ovo vegetarianos”, que no comen carnes ni productos lácteos, pero sí huevos. Y, finalmente, están los “abi-vegetarianos”, que no aceptan alimentos derivados de los animales con excepción de la miel de abejas.

ESTILOS DE VIDA

Ahora bien, los veganos que evitan todo tipo de alimento de origen animal, se dividen a su vez en éticos o flexibles, y estrictos. Los primeros, además evitan otros productos derivados de animales, como pieles y cueros, por ejemplo, bajo la premisa de que no están quitando su huella del impacto ambiental, sólo la disminuyen.

Los estrictos, por su parte, no consumen nada que provenga de los animales, y tampoco utilizan productos que en su composición contengan algún ingrediente animal, como algunos efectos de aseo personal, ropa, etcétera.

De acuerdo con la nutrióloga consultada, la principal diferencia entre los vegetarianos y los veganos está en que los primeros son más flexibles a la hora de consumir productos lácteos derivados de animales, pero también en el uso de algunos objetos de vestir como zapatos, ropa o bolsas. Por lo tanto, la diferencia estriba no en una dieta, sino en un estilo de vida y una forma de pensar.

¿POR QUÉ SÍ Y CUÁNDO NO?

Hace unos meses la Organización Mundial de la Salud publicó un polémico informe en el que alertaba que la ingesta de carne roja procesada es causa de que aumente el riesgo de padecer cáncer, siendo Estados Unidos el país que más la consume en el mundo. ¿Eso sería una motivación suficiente para moderar o eliminar su consumo?

La doctora en Ciencias de la Salud Lilia Castro, del Departamento de Salud Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explica a Contenido que cuando una persona es omnívora –que come de todo– y decide cambiar su régimen alimentario a uno vegetariano, “es porque considera que es el que le permitirá mejorar su estado de salud, pero existen muchos factores para garantizar que esa decisión sea eficaz y le brinde los resultados que espera”.

Según la especialista, tal decisión tiene que ver con un cambio que implica determinación, compromiso y conocimiento. “Es importante entender que cada persona tiene características particulares respecto del resto; hay quienes son muy disciplinadas y que cuando deciden restringir algún alimento, lo hacen sin titubear. Y, por otro lado, hay quienes lo intentan pero no terminan de lograrlo, porque en su vida influyen la cultura, los hábitos bajo los cuales fueron criados, la edad, el lugar donde viven, lo que al final resulta una combinación dañina”.

Hay datos que documentan pros y contras de inclinarse sólo hacia lo no animal. Según un estudio de la Academia Rusa de Ciencias, los veganos están mejor protegidos contra ataques cardiacos, por excluir de su dieta casi totalmente el colesterol. Pero también son más propensos a padecer enfermedades óseas, musculares, del aparato digestivo y sanguíneas, principalmente anemia.

Por su parte, la Academy of Nutrition and Dietetics, de Estados Unidos, advirtió en 2009 que de no seguirse la dieta vegetariana correctamente, quien la aplica podría sufrir falta de nutrientes y de vitaminas en su organismo. Si la dieta no es recomendada o supervisada correctamente, puede ocasionar pérdidas significativas de hierro, calcio, vitaminas D y B12. El organismo académico también dijo que tanto la alimentación vegetariana como su versión más radical, son saludables para todas las edades e incluso para mujeres embarazadas.

Sin embargo, Lilia Castro, de la UNAM, considera que “es más saludable una alimentación completa, variada y equilibrada, que incluya los diferentes grupos alimenticios. Y en lo referente a la vitamina B12 es a la que debe prestarse mayor atención, pues se halla en la carne roja y es imprescindible para el funcionamiento neuronal, por lo que quienes no la consumen, deben tomar tal vitamina como suplemento alimenticio”.

La naturaleza es sabia, dice la experta: “Si nos fijamos en la alimentación de los pueblos antiguos, todos incluían una gran variedad de alimentos en diferentes proporciones, tanto de leguminosas como de cereales y proteínas cárnicas”.

PROPORCIÓN Y BALANCE

El hecho de excluir los alimentos de origen animal de la dieta -explica la doctora Castro, particularmente la leche y el huevo- no debería representar un riesgo, siempre y cuando se aprenda a combinar las cantidades adecuadas y otras variedades.

Esta premisa se sigue en establecimientos como el restaurante Por Siempre Vegana, que está en la calle Manzanillo de la capitalina colonia Roma desde 2014. Ofrece un menú “variado y equilibrado, que retoma lo que en particular para el mexicano es común: los tacos callejeros”, en palabras de su propietario. En este espacio el menú funciona como el de una taquería común, sólo que el objetivo es acercar al público vegano y no vegano a un entorno saludable. El menú se compone de alambres de setas, tacos al pastor de trigo y chimichurri, chorizo de soya rojo y verde, y suadero de soya, acompañado de papas, cebollas y nopales. Las bebidas contienen de dos a tres ingredientes y el té helado combina dos sabores.

5-vegetariano

Lo que recomiendan las nutriólogas consultadas es buscar un óptimo balance de ingredientes, con mezclas adecuadas. Es así como la persona podrá recibir los nutrientes que su cuerpo necesita.

Sin embargo, según la experta en biotecnología alimentaria, Martha Hernández, el punto medio entre sacar la carne de la dieta y convertirse al vegetarianismo, debe comenzar con la ayuda de un especialista que evalúe la química sanguínea y encuentre cuáles son los elementos que hacen falta y cuáles los que deben suprimirse. Recomienda “no iniciarse en el vegetarianismo sólo porque a fulanito o fulanita les funcionó X o Y receta, sino hacerlo siempre de la mano de un profesional que te pueda llevar, comas lo que comas, a una dieta equilibrada”.

Sobre su recomendación de cuál sería la edad más adecuada para explorar la conversión al veganismo, Hernández expone que no es tan aconsejable hacerlo durante la infancia. Los niños se enfrentan no sólo a cambios nutricionales, sino sociales que pueden afectarlos en la forma en que se relacionan. Además, al tratarse de una cuestión decisiva e importante, la edad recomendada es a partir de los 18 años, cuando el individuo está casi por concluir su desarrollo físico.

En este sentido, la psicóloga Graziella Zierold, especialista en trastornos de la alimentación, del Centro de Servicios de la Facultad de Psicología de la UNAM, dice a Contenido que “no es recomendable empezar una dieta vegetariana durante la adolescencia, pues en esa etapa es cuando el cuerpo requiere grandes cantidades de vitamina B12, conocida como la ‘vitamina de la energía’, y su carencia provoca cambios en los estados de ánimo, falta de motivación, problemas de memoria y cansancio.

SALUDABLE TOLERANCIA

Luis Felipe Rodríguez Contreras lleva 13 años siendo vegano, Martha Hernández 15 en el vegetarianismo y seis en el veganismo. Ambos son defensores de la causa en activo: vivir una vida libre del consumo de productos derivados de los animales.

En el caso de Luis Felipe, desde el punto de vista moral, el veganismo es, como se refería en el principio de este reporte, “rechazar compartir la mesa con alguien que sabes que dañó y violentó la integridad de un ser vivo. Sin embargo, -admite, más analítico- si lo hiciera, lo haría tratando de entender quién es la persona que cometió tales acciones”.

Para este restaurantero el veganismo, además de aportar beneficios a su salud, cambió la forma en cómo percibe el mundo y cómo se relaciona con él, permitiéndole entender el valor de la vida desde un punto de vista más equilibrado. Reconoce que el veganismo sí es una especie de activismo, puesto que todo está asumido como una ruptura con algo ya establecido, en este caso una forma de obtener y procesar los alimentos derivados de los animales.

“Al mismo tiempo –puntualizó- como en todo activismo, existen diferentes capas y corrientes; habrá quienes opten por aportar a través de pequeñas acciones al cambio y habrá quienes lo radicalicen”.

Para la especialista en nutrición Martha Esther Hernández, elegir una vida libre del consumo animal debería estar sustentada en razones de salud. Empero, es respetable todo tipo de opiniones y creencias, tanto en el plano de su profesión como en lo personal, pues considera que “la tolerancia y el respeto deben ser igualitarios, ya sea que decidas comer carne o no”.

Todo apunta a que seguir una dieta vegana aporta beneficios en algunos ámbitos de la salud, como reducir las posibilidades de sufrir hipertensión, incrementar la cantidad de antioxidantes e incluso mejorar la calidad de los orgasmos y el tiempo de las erecciones; pero también hay evidencias de que no es una receta mágica para todo tipo de organismos, cada cuerpo es diferente y se enfrenta a requisitos nutricionales diferentes.

La comunidad científica aún no se pone del todo de acuerdo sobre si es saludable o no seguir las directrices del veganismo. En lo que sí coinciden las opiniones es en que como todo exceso, una dieta radical puede sobrepasar los límites y si no es seguida correctamente, el estilo de vida vegano puede afectar severamente la vida de quienes lo practican, sin  importar el fin altruista de salvaguardar la “vida animal”.

10 síntomas de que algo no va bien con la dieta vegetariana

  • Cambios de humor.
  • Defensas bajas.
  • Apariencia desgastada.
  • Memoria dispersa.
  • Tics.
  • Cansancio.
  • Cambios en las rutinas a la hora de ir al baño
  • Desmayos.
  • Pérdida de cabello.
  • Bajar o subir súbitamente de peso.

vegano3

8 beneficios de dejar de comer carne

  • Mejora la digestión y hay cambios en las bacterias intestinales.
  • Pérdida de peso al eliminar grasas saturadas.
  • Mejora notable de la actividad sexual.
  • Se reducen los riesgos de padecer cáncer y enfermedades del corazón.
  • Mejora el olor corporal.
  • Piel más sana al aumentar la cantidad de antioxidantes en el organismo.
  •  Mayor energía.
  • Disminución de problemas de presión arterial.

 

[Por Celeste Colin]