Castigo ejemplar para torturadores: Ombudsman

 

El Ombudsman mexicano pidió este martes un castigo ejemplar para los soldados y policías que torturen, luego de las inusuales disculpas que ofrecieron esta semana el gobierno y autoridades militares ante la difusión de un video en el que una mujer es torturada por uniformados.

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«Es importante y hay que reconocer» que hayan pedido perdón, pero también que «se castigue ejemplarmente a los responsables» ante la justicia civil y no solo en el ámbito militar, dijo a la prensa Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Las disculpas del gobierno mexicano vinieron luego de que la semana pasada se difundiera en redes sociales un video en el que una mujer descalza echada en el piso llora mientras es encañonada por un soldado en medio de un interrogatorio y una agente de la Policía Federal la tortura utilizando una bolsa de plástico para impedirle respirar.

En una multitudinaria concentración de soldados en la capital, el secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, pidió perdón el sábado por ese evento ocurrido en febrero de 2015 que «empaña» la labor de los soldados y dijo que los dos militares involucrados se encuentran detenidos.

En tanto, el lunes, la Comisión Nacional de Seguridad también emitió disculpas y dijo que la policía que aparece en el video y otros dos agentes implicados fueron suspendidos.

La Fiscalía General, que asegura que tuvo conocimiento del caso el pasado 5 de enero, dijo este martes que obtuvo las órdenes de detención contra estos cinco uniformados, precisando que ya se ejecutaron en el caso de los cuatro hombres pero que «aún está pendiente de cumplimentarse» la detención de la mujer policía.

En 2015, la CNDH documentó las denuncias de 663 casos de tratos crueles e inhumanos contra ciudadanos así como 879 eventos de detención arbitraria.

Entretanto, en abril de 2015, el gobierno de México se enfrascó en una disputa pública contra Juan Méndez, relator especial sobre tortura de la ONU, quien tras una visita al país calificó esta práctica como «generalizada» entre las autoridades de seguridad.

El gobierno sacó a las calles a los militares a finales de 2006 para combatir a los carteles del narcotráfico, en una guerra que ha dejado más de 100.000 muertos y desaparecidos, así como innumerables víctimas de abusos de policías y militares.

Aunque organizaciones civiles han pedido que los militares vuelvan a los cuarteles, el secretario de la Defensa Nacional advirtió que los militares seguirán operando «hasta los rincones más apartados: en las sierras, las costas, en áreas urbanas y rurales altamente conflictivas».

AFP

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