martes , septiembre 24 2019

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En pleno mes de agosto, la Fundación Adecco ha detectado que muchas personas que buscan empleo, especialmente los que llevan más tiempo en paro, sienten cierta frustración que les impide plantear con serenidad sus vacaciones.

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Convéncete: estás más cerca de tu objetivo. El trabajo que has hecho hasta ahora no ha sido en balde, sino que forma parte del proceso de búsqueda de empleo. Tal vez has sido descartado de entrevistas o no te han llamado para esa oferta que tanto ansiabas. Sin embargo, no has perdido el tiempo, sino que has dado pasos muy firmes que te acercarán a tu objetivo laboral.

Desconecta, al menos 15 días, de la búsqueda de empleo. Piensa que, salvo los contratos propiamente estivales, las empresas posponen sus procesos de selección al mes de septiembre, por lo que agosto es el mes idóneo para tomarse un descanso.

Lee. Es la forma más económica de viajar, transportarse a otros lugares o vivir nuevas experiencias. Ponerse en la piel de otras personas y meterse en historias de ficción ayuda a relativizar, abre nuestra mente e incrementa nuestra capacidad de comunicación y expresión.

Haz deporte, cuantos más días mejor. Favorece el bienestar emocional y la mejoría psicológica a través de la producción de las llamadas “hormonas de la felicidad” o endorfinas. No hay mejor tratamiento anti estrés que el ejercicio físico, así que sólo queda identificar el que más te guste.

Aprovecha para conocer lugares nuevos. No es necesario planificar viajes que supongan un gran desembolso económico: a veces basta con pasar el día en un pueblo de la sierra o en el campo. Lo importante es cambiar de aires y disfrutar de nuevos paisajes y experiencias: todo ello incide en nuestro bienestar y potencia la salud emocional.

Disfruta de tus seres queridos. No permitas que la situación de desempleo afecte a tus relaciones familiares y/o amistosas. Apóyate en los que quieres, dedícales tiempo, escúchales y disfruta de su compañía. No importa la actividad que realicéis: lo importante es estar juntos.

Haz voluntariado. ¿No sabes a qué dedicar tu tiempo en verano? El voluntariado siempre es una buena opción. Infórmate de los proyectos de las asociaciones locales de tu zona y anímate a participar. Conocerás gente nueva, te sentirás bien haciendo una actividad solidaria y, sin darte cuenta, podrás incorporar un valor añadido a tu currículum: el voluntariado dice mucho de una persona y hoy es muy valorado por las empresas.

Planta una semilla. Si es en familia, mejor, pues refuerza los vínculos y la conexión con ellos. Simbolizará tu crecimiento personal y tendrás una nueva motivación diaria: verla crecer, cuidarla y descubrir una curiosa metáfora muy aplicable a la búsqueda de empleo: hasta el más grande de los árboles empieza siendo una semilla.

Plantéate nuevos retos. Una vez finalizado el tiempo de descanso, es importante reactivar la búsqueda con nuevos retos y motivaciones. Aconsejamos incorporar elementos diferentes que rompan la rutina que teníamos antes del verano. Siempre hay algo que podamos hacer para mejorar.

Fuente: Forbes