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¿Problemas para demostrar afecto? Podría ser una enfermedad

La incapacidad para demostrar afecto podría hablar de una enfermedad.
  • En ocasiones una persona cortante podría estar ocultando una enfermedad.

La manifestación y el reconocimiento de las emociones propias están entre las características que distinguen a los seres humanos de muchos de los otros organismos que habitan el planeta, al menos hasta donde somos capaces de comprender actualmente. Sin embargo, existe un trastorno neurológico complejo y no poco frecuente que es capaz de incapacitar a la persona para expresar correctamente sus emociones, este trastorno es conocido como alexitimia.

El término alexitimia proviene de la fusión de los vocablos griegos a (falta), lexis (palabra) ythymos (afecto), lo cual literalmente se podría interpretar como “falta de verbalización de los afectos”. Fue identificado en la década de los 70 por dos investigadores, P. Sifneos y J. Nemiah, quienes detectaron que algunos de sus pacientes presentaban dificultades para expresar sus estados emocionales.

Así, durante los años de estudio, este problema mental ha sido muy bien documentado y se define como un trastorno psicológico caracterizado por la incapacidad de identificar y describir de forma verbal las emociones y los sentimientos tanto en la propia persona, como en los demás. Algunos científicos lo reconocen como una anormalidad, pero no como un trastorno propiamente dicho.

Es común que las personas que padecen de alexitimia sean descritas como distantes y frías por las personas que la rodean, siendo común en ellas la ausencia de habilidades sociales como la empatía.

Por otro lado, es casi universal la dificultad para comprender y responder de manera adecuada a los sentimientos expresados por los demás, todo lo cual puede llevar a estas personas a adoptar posturas o expresiones faciales rígidas e indiferentes casi todo el tiempo.

También es común, al no poder verbalizar sus sentimientos, que aparezcan frustraciones y agresividad hacia sí mismos y hacia los otros, lo cual deriva en otras complicaciones.

El sentimiento de amor, como los demás, también se ve afectado por este mal. No es que la persona no sea capaz de amar, de sentir odio, ira u otro sentimiento, sencillamente sucede que no es capaz de identificarlo.

Por todo ello, es muy difícil que se vinculen en cuestiones afectivas más profundas como suele ser la relación de pareja. Según la Sociedad Española de Neurología, se estima que hasta un 10% de la población mundial padece esta anomalía, que puede ser tratada con una terapia personalizada.

[Con info de ojocientifico.com]