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¡No orines en la alberca! Te damos las razones científicas para no hacerlo

La educación es fundamental para erradicar esta práctica.
  • Al contacto con el cloro, peligrosos gases se crean en el lugar de recreación. 

La idea de nadar en la orina de alguien más es muy poco agradable, quizá pro eso desde que éramos niños, nos insistían con que no lo hiciéramos; ahora, parece haber una buena razón científica para no hacerlo y te la presentamos a continuación.

La razón es que el ácido úrico presente en la orina se mezcla con el cloro para formar nuevos componentes nocivos para la salud: la tricloramina y el cloruro de cianógeno. Ambos pueden causar problemas en los pulmones, el sistema nervioso y el corazón.

Contra las razones anteriores para no orinar en la piscina, se ha argumentado que también el sudor libera ácido úrico. Sin embargo, un 90% de esta sustancia en las piscinas es de la orina. En las encuestas realizadas, una de cada cinco personas admitieron haber orinado en piscinas públicas.

El portal ojocientifico.com, redacta que ambos gases, el cloruro de cianógeno y la tricloramina, avanzan rápidamente, creciendo en cantidad. Los investigadores de la Universidad de Agricultura de China estudiaron los gases durante una competencia de nado, y encontraron que en el correr de un día se duplicaron.

¿Cómo reducir estos gases?

Una de las maneras de reducir estos dos componentes, y al mismo tiempo el riesgo para la salud, es aumentando la cantidad de cloro en la piscina. Por supuesto que esta es la solución más rápida, pero a largo plazo lo lógico sería dejar de orinar en las piscinas.

Muchas personas admiten haberlo hecho, con la excusa de que el cloro mata cualquier componente presente en la orina, dejando el agua limpia. Ahora sabemos que esto no es cierto; no solo no termina con ella, sino que fomenta la aparición de nuevos componentes.

Prohibir el orinar en las piscinas es muy complicado, no es algo que puedas monitorear y generalmente estos sitios son visitados por cientos de personas, por lo que no es posible saber exactamente quién fue.

Aunque es nocivo, todos sabemos además que no es agradable pensar en la orina ajena en contacto con nuestro cuerpo, es poco higiénico, además de peligroso.