miércoles , noviembre 13 2019

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¿Pánico escénico? Conservar la calma no es la solución

El pánico escénico es más común de lo que pensamos.
  • Tranquilizarse podría ser peor al momento de tener pánico escénico

No es sencillo interactuar en público, los nervios son enemigos que no todo mundo puede vencer y aunque la recomendación general es conservar la calma para no perder el control de la situación y paralizarnos del  miedo, esta acción podría resultar contraproducente.

Un estudio llevado a cabo por la doctora Alison Wood Brooks, de la Universidad de Harvard, sostuvo que la emoción ayuda más que la tranquilidad a la hora de actuar ante el público.

En específico, la experta indicó que cuando alguien está ansioso, tiende a fijarse más en los potenciales problemas que podría tener mientras se presenta en un escenario, lo que nos llena de negatividad.

Por el contrario, cuando uno se convence de que está muy entusiasmado y excitado por salir a actuar, el cerebro se concentraría más en las eventuales oportunidades que se podrían dar para hacer la experiencia aún mejor, y envía sensaciones positivas al cuerpo.

Wood agregó que una forma de convencerse a sí mismo que se está emocionado por salir ante el público es repetirlo en voz alta. “Incluso si al comienzo no se lo creen, decir “estoy entusiasmado” incrementa la sensación auténtica de excitación”. sostuvo.

La investigación que determinó esto tuvo tres etapas. En la primera, 140 personas tuvieron que dar un discurso ante una cámara. No obstante, antes de que lo realizaran, a algunos de ellos se les pidió que se dijeran reiteradas veces a sí mismos “estoy emocionado”. Por otra parte, a otro grupo se les pidió que afirmaran estar calmados.

De acuerdo a los resultados, quienes aseguraron estar entusiasmados con la experiencia estuvieron incluso más relajados que los otros durante la experiencia, lo cual les permitió ser más persuasivos con sus palabras.

En otra etapa, 188 hombres y mujeres tuvieron que resolver problemas matemáticos muy complicados. En este caso, se les dividió en tres: a dos grupos se les solicitó hacer lo mismo que a aquéllos del experimento anterior. En tanto, a los terceros no se les pidió hacer algo en específico.

Este caso arrojó que los individuos que se convencieron a sí mismos de que estaban entusiasmados con el examen, registraron en promedio 8% más de respuestas correctas que todo el resto, según informó The Huffington Post.

Finalmente, una tercera prueba incluyó 113 personas, quienes tuvieron que cantar en un videojuego de karaoke. Repitiendo el proceso anterior, el grupo que se concentró en sentirse excitado por ello tuvo 80% más de puntaje promedio que los demás, que permanecieron calmados, enojados, tristes o ansiosos.