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¿Cómo conservaban los alimentos antes del refri?

Hoy es muy fácil, vas al supermercado, llegas a tu casa y las cosas que se echan a perder fácilmente van al refrigerador, o bien si quieres conservar algún guiso durante mucho tiempo, lo metes en esa cajita de bajas temperaturas y listo, pero alguna vez pensaste cómo era la conservación de los alimentos antes de la llegada de este dispositivo tan indispensable?

Bueno, previo a la existencia del refrigerador, la comida se deshidrataba para que durara más. Se untaba con abundante sal y, de esa forma, víveres como la carne podían conservarse.

También se utilizaba la fresquera, una pequeña dependencia del hogar que, antes de la expansión de la energía eléctrica y la popularización de la nevera, era el sistema más común, así como la despensa.

Las fresqueras debían estar en un sitio muy especial, resguardadas del calor del sol y, por ello, orientadas hacia el norte o el este. ¿Cómo eran? Tenían forma de ventana sin cristales, pero con dos puertas construidas cerca del suelo y con barro u hormigón.

En la mayoría, se colocaban dos entradas de aire en la parte superior e inferior para que hubiese un flujo continuo que mantuviese una temperatura baja en el interior de la cámara. Se podían lograr temperaturas de 12° a 16° C, suficientes para conservar las provisiones en buen estado por un período de tiempo.

¿Cómo sacarle el máximo partido a tu refri?

Colocar las carnes, mariscos, pollos y pescados en recipientes, para evitar que sus líquidos se derramen sobre el resto de los alimentos.

Conservar las hortalizas y frutas frescas bien ventiladas, ordenarlas en los gabinetes inferiores, secas y sin bolsas; esto es para evitar la condensación de humedad.

Utilizar recipientes poco profundos y en lo posible trocear las piezas para facilitar el ingreso de frío en las mismas.

Cubrir con papel film los alimentos cocidos o guardarlos en recipientes con tapa para evitar contaminación de sabores.
No llenar en exceso el refri, para que el aire frío circule con facilidad.

Pon en practica estos sencillos trucos a la hora de acomodar sus víveres en el refri, ¡te serán de mucha ayuda!