Te puede interesar

¿Cómo cambia la sexualidad en primavera?

Conoce estos tips para viajar más y mejor

Los infieles según la ciencia

Vacunarse: ¿sí o no?

A pesar de que la vacunación está reconocida como la estrategia de mayor beneficio en la salud pública, existen grupos antivacunas que se oponen a su aplicación. ¿Qué dicen los expertos?

Hace 20 años un estudio del gastroenterólogo británico Andrew Wakefield, publicado en la revista científica The Lancet, sostenía que el uso de la vacuna triple viral (sarampión, paperas y rubéola) estaba vinculado con el autismo.

Con el tiempo se demostró que los resultados habían sido manipulados, por lo que a Wakefield se le quitó el permiso para ejercer como médico. En 2004, una investigación reveló que antes de la divulgación del artículo, Wakefield pidió la patente para una vacuna contra el sarampión que competiría con la triple viral, algo que se interpretó como un conflicto de intereses, pero su creencia fue suficiente para que se formaran en el mundo diferentes movimientos antivacunas que creen que las inmunizaciones provocan daños, razón por la cual se rehúsan a que los menores sean vacunados.

La organización antivacuna Vax Truth en Estados Unidos alega que las sales contenidas son peligrosas, pese a que las agencias de salud de ese país confirmaron que son seguras y sirven para realzar el sistema inmune. Otra creencia es que los niños vacunados son sobrecargados con virus en su cuerpo.

Esta facción ha ganado terreno nada menos que por las declaraciones del ex candidato republicano, hoy presidente, Donald Trump: “No más inyecciones masivas. Los niños no son caballos”, dijo antes de llegar a la Casa Blanca. Sus palabras no se han corregido, a lo que se suma que en esa nación no hay ley federal de vacunación aunque los estados obligan a los padres de los niños a vacunarlos contra algunos padecimientos.

 

Resurgen sarampión y rubéola

En el año 2000 el sarampión endémico fue erradicado en el mundo. Sin embargo, se han presentado casos aislados. El peligro proviene de enclaves de estadounidenses no vacunados, de acuerdo a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades.

En Minnesota, por ejemplo, la tasa de vacunación de niños contra el sarampión, las paperas y la rubéola cayó a 42% en 2014, de 92% en 2004.

En 2015 un brote de rubéola en el parque de atracciones de Disneylandia superó las 100 personas contagiadas de un padecimiento que se creía extinto. Tras esos sucesos el estado modificó sus leyes y eliminó la exención “personal” y “religiosa” para la vacunación, lo que implica en la práctica que los niños sin protección no pueden inscribirse en las escuelas.

De acuerdo con un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los primeros seis meses de 2018 se registraron 41,000 casos de niños y adultos contagiados de sarampión y 37 muertes en el continente.

Las cifras son alarmantes si se comparan con los 23,927 registrados en 2017 y con los 5,273 detectados en 2016 de una enfermedad que se manifiesta por contagio, todo debido al movimiento antivacunas que ha echado raíces. De los casos reportados, 87% no contaba con esquema de vacunación para sarampión.

Entre los 53 países europeos, Ucrania fue la más afectada con más de 23,000 casos. Otros países afectados son Italia, Grecia, Georgia, Rusia, Serbia y Francia, que registraron más de 1,000 infecciones en adultos y niños.

Ante la crisis, el gobierno italiano tuvo que tomar una decisión radical: obligar a los padres a vacunar a sus niños con sanciones que llegan a superar los 7,000 euros para quien no cumpla la norma. Este ejemplo se replicó en Alemania y Rumania.

Los antivacunas

Los militantes antivacunas predican que el sarampión es una enfermedad benigna e incluso beneficiosa. Esas ideas son deliberadamente engañosas y falsas y tienen consecuencias reales, afirma a Contenido Elizabeth Macías Barrera, especialista en enfermedades tropicales de la Universidad Panamericana de España, y directora general de Vacunas y Visas en Viajes.

Aunque el sarampión es curable puede provocar pérdida de audición, ceguera, inflamación del cerebro, neumonía y derivar en la muerte debido a complicaciones serias como meningitis y problemas hepáticos.

El virus, uno de los más contagiosos del mundo, se propaga a través del medio ambiente cuando se tose o estornuda. Se puede prevenir con una vacuna usada desde los años sesenta que defiende al sistema inmunitario, pero el auge del movimiento antivacunas –que cobró más fuerza a finales de la década de los noventa– ha contribuido a un rebrote de la enfermedad en Europa.

En ello coincide la doctora Alejandrina Malacara, directora médica de Sanofi Pasteur México. Para esta especialista el resurgimiento del sarampión en Europa y Estados Unidos por el movimiento antivacuna sí representa un peligro para la salud pública global.

Diversos expertos coinciden en que la bandera antivacuna es una amenaza organizada en esas regiones, compuesta por padres universitarios, movidos por las fake news de las redes sociales, que afirman que los datos sobre la efectividad de las vacunas no son reales. Engañados, los padres eligen no inmunizar a sus hijos porque creen que esas enfermedades infecciosas no son peligrosas sino incluso benignas.

Por ejemplo, de acuerdo con datos de la Universidad de Nueva York más de siete millones de estadounidenses siguen diversos sitios de Facebook que cuestionan las vacunas, mientras que en Brasil hay padres que consultan y se unen a grupos de Facebook y Whatsapp para hablar de sus temores.

Para la doctora Ángeles Gutiérrez, directora médica asociada en Vacunas en el laboratorio Merck Sharp&Dohme (MSD), que por más de 100 años ha elaborado vacunas, las organizaciones antivacunas han tenido un peso muy importante en contra de la salud.

La empresa ha encontrado que esos grupos alegan supuestos efectos secundarios de las vacunas, la seguridad, las dosis y el miedo a que la inmunización exponga al niño a una carga excesiva de sustancias, además de criticar los beneficios económicos para la industria farmacéutica. Por citar un caso, esas organizaciones dicen que la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) causa esterilidad, algo no demostrado. “Lo que sí está científicamente comprobado es que previene el cáncer cérvicouterino”, dice la especialista.

 

El panorama en México

Rodrigo Romero Feregrino, médico y secretario de la Asociación Mexicana de Vacunología, explica en entrevista para Contenido que la situación de nuestro país no necesariamente es tan preocupante pues se cuenta con un esquema de vacunación gratuito, completo y robusto, sobre todo en la edad infantil, cuando se proporcionan 13 vacunas. A partir de la adolescencia se suma la vacuna contra el VPH. Existen otras vacunas adicionales que combaten la varicela, influenza, herpes zoster, hepatitis A y meningococo. “Es importante aplicarlas para no exponer a niños, adultos, ancianos, embarazadas y personas que padecen diabetes, hipertensión, cardiopatías o algún problema del sistema inmune”, sostiene Romero.

La cobertura de vacunación es buena, señala el médico. “Lamentablemente el movimiento antivacuna influye en las madres usuarias de redes sociales que no quieren vacunar a sus hijos, lo que puede colocar a México en riesgo ante el resurgimiento de algún brote como sucede en otros países”, añade.

Las vacunas más rechazadas son contra el VPH y la influenza. De la segunda se dice que una vez aplicada, puede brotar la enfermedad. “Es erróneo. El inmune porta pedazos del virus que protegen del mal”, informa el especialista.

En cambio, resalta Romero, gracias a las campañas de vacunación se pudo desaparecer de la faz de la Tierra a la viruela y otras enfermedades que pueden ser eliminadas y evitar infecciones y sus secuelas de muertes, epidemias y pandemias.

Se logró, por ejemplo, con la poliomielitis, “y así podemos lograrlo gracias a la vacuna de la hepatitis B, la del Papiloma Humano y las que van contra la varicela e influenza”.

 

Viajeros frecuentes

En el Aeropuerto Internacional de Ciudad de México anualmente circulan más de 45 millones de viajeros nacionales e internacionales, pero sólo 10% (4.5 millones) se aplica vacunas antes de viajar, porque piensan que nunca les sucederá algún mal pero se hayan expuestos a pulgas, garrapatas, mosquitos, piojos y ácaros que contagian de enfermedades.

Las inoculaciones protegen a los viajeros de contraer y transportar microorganismos que pueden provocar brotes en su regreso a casa. Ejemplo de esto es el meningococo (Neisseria meningitidis) que afecta al sistema nervioso, causa discapacidad severa y hasta la muerte.

La especialista Macías Barrera, directora de Vacunas y Visas en Viajes, calcula que en el mundo hay más de 500 millones de portadores de Neisseria meningitidis, es decir, personas sanas que tienen la bacteria en la garganta pero no manifiestan síntomas. Generalmente el viajero se aplica la vacuna porque el país lo exige para su ingreso. El gobierno de Arabia Saudita pide la vacuna contra la meningitis en época de peregrinaciones, por nombrar alguno.

Los voluntariados, monjas y religiosos que viajan a Angola, Camerún, Chat, Gambia, Ghana, República del Congo, Guinea Ecuatorial, Etiopía, Kenia, Nigeria, Sierra Leona, Sudán, Sudáfrica, Uganda y Zambia para ayudar a niños pobres, cuidar o ver animales exóticos, se exponen a enfermedades. Debido a eso Macías Barrera sugiere que se apliquen vacunas contra fiebre amarilla, el sarampión, rubéola, paperas, tétanos, difteria, fiebre tifoidea, hepatitis A, y tratamiento antipalúdico contra la malaria.

Un caso particular ocurrió en Venezuela, cuya situación política y económica no le permite al Estado y a la sociedad vacunar de manera adecuada a su población que migra a ciudades brasileñas como Río de Janeiro o Sao Paulo y donde se registran brotes de fiebre amarilla, difteria, tosferina y sarampión.

Aplicar vacunas debería ser parte de las recomendaciones de las agencias de viajes, las líneas aéreas, las embajadas y consulados, donde los criterios no están homologados en los puertos de entrada de los países con el certificado internacional de vacunación de la OMS que debe llevar el viajero, dice la experta.

El futuro de las vacunas

La vacuna contra la influenza aplicada en forma de parche está en investigación, pero se presume que otorgará la misma protección. “El desarrollo será importante, porque el inmunizador requiere de un refrigerador para controlar su temperatura y humedad”, explica Macías Barrera.

Sanofi Pasteur es el líder mundial en la producción de vacunas que previenen contra más de 20 enfermedades infecciosas. Cada año provee de más de 1,000 millones de dosis.

En México este laboratorio cuenta con vacunas para las diferentes etapas de la vida y se encuentra en construcción la planta de antígenos contra influenza más grande de Latinoamérica, con capacidad de producir 30 millones de vacunas contra influenza estacional. En caso de pandemia podría producir hasta 90 millones de dosis. “Y seguimos innovando para mejorar ese inmune”, dice Alejandrina Malacara, directora médica de esa compañía.

No es, desde luego, el único laboratorio que lo hace. Por su parte MSD produce más de 80 millones de vacunas para el mundo en sus plantas de Estados Unidos. Se encuentran investigando una contra el neumococo, para niños y adultos, y otra contra el ébola para los países africanos; un inmune más contra el dengue y infecciones respiratorias, señala la directora médica asociada en Vacunas.

 

¿Y la del VIH?

El especialista Marco Banda Lara, gerente de asuntos médicos de VIH en GSK México, explica que el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) es un desafío científico y de salud pública importante, que hasta ahora se ha controlado con antirretrovirales. Banda advierte que este laboratorio enfrenta problemas para desarrollar líneas de investigación que lleven a una vacuna, debido a que el virus muestra una tendencia desigual en la replicación del material genético, y al no tener una constancia se presentan muchas variantes del mismo.

El virus cambia sus moléculas todos los días en una persona infectada. “Para lograr una vacuna se tendrían que identificar ciertas partes que sean constantes, y no siempre lo son”, informa Banda Lara. Si bien hay algunas investigaciones en el mundo sobre una probable vacuna, todavía ninguna ha garantizado la solución del problema epidemiológico.

Romero Feregrino, de la Asociación Mexicana de Vacunología, recomienda al gobierno mexicano no descuidar la cobertura de vacunas. Incluso sugiere ingresar nuevos inmunes a la cartilla nacional de vacunación, como varicela, hepatitis A y B, herpes zoster, VPH, tifoidea, dengue y meningitis, pues son herramientas seguras para disminuir la mortalidad y morbilidad.

Mientras eso sucede llama a científicos, académicos e industria farmacéutica a mantenerse unidos. El movimiento antivacuna debe ser enfrentado frontalmente y con información confiable.

 

¿Dónde consultar los esquemas de vacunación por grupo de edad?

www.vacunación.org

www.amv.org.mx de la Asociación Mexicana de Vacunología.

Por Alejandrina Aguirre Arvizu