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Triste sexenio. Páginas de Gabriel Zaid

Después de dos sexenios panistas (que lograron la hazaña de sacar al PRI de Los Pinos pero decepcionaron), el retorno triunfal del PRI confirmó la alternancia democrática y asombró legislando reformas importantes. Se dijo que habían vuelto los que sí sabían gobernar.

Foto: Rafael Guajardo pra Pexels

Enrique Peña Nieto empezó con una aprobación ciudadana del 54% (Consulta Mitofsky). Cinco años después estaba en 26%. Había prometido “Mover a México” y firmó ante notario 266 compromisos de su futuro gobierno. El primero fue “Crear la Comisión Nacional Anticorrupción”, que sigue en veremos. Y según Transparencia Internacional, entre unos 150 países, México cayó en el Índice de Percepción de la Corrupción del lugar 105 (2012) al 135 (2017).

Había prometido “disminuir en al menos 50% la tasa de homicidios”. Pero, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, los homicidios dolosos aumentaron 18% de 2012 a 2017: de 59 a 69 diarios en el país.

Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos, las violaciones a los derechos humanos en 2017 alcanzaron niveles nunca vistos. Según el Índice Global de Impunidad (Universidad de las Américas Puebla), México ocupaba en 2015 el cuarto lugar entre los países de mayor impunidad en el mundo.

Según la AMIS, el robo de vehículos asegurados aumentó de 202 diarios en 2012 a 258 en 2018. Según la Condusef, las reclamaciones por fraude cibernético se duplicaron de tres millones en 2012 a 6.5 en 2017.

Peña Nieto llegó al poder a tambor batiente y la tambora continúa. Según Fundar (“El gasto en publicidad oficial de 2013 a 2016”), el gasto aprobado en 2013 fue de $5.5 millardos, el ejercido $8.2 (casi 50% más). En 2016, se aprobaron $4.6, pero se ejercieron $10.7 (más del doble). Todavía no se sabe lo que costarán las fanfarrias de 2018.

De marzo de 2012 a marzo de 2018, el porcentaje de rezagos en la Cámara de Senadores (donde pesa más el PRI) subió de 37% a 98%. Los mayores rezagos: transformar la Procuraduría General de la República en Fiscalía General de la República, nombrar fiscal anticorrupción y una ley sobre propaganda oficial.

Luis Videgaray anunció en 2012 que el crecimiento económico saldría del estancamiento: subiría al 3.5% en 2013 y seguiría subiendo hasta llegar al 5% en 2018, sin inflación. Pero el estancamiento continúa y lo que despegó fue la inflación. Según el Índice Nacional de Precios al Consumidor fue de 3.36% en 2012 y del doble (6.77%) en 2017. Paralelamente, el Índice de Confianza del Consumidor cayó de 99% en diciembre de 2012 a 85% en marzo de 2018.

Según el Banco de México, el precio del dólar subió 51%, de $13.01 al cierre de 2012 a $19.66 cinco años después. A pesar de lo cual la balanza comercial tuvo el mayor déficit del siglo en enero de 2018.

Según Pemex, la producción de gasolina cayó de 437,000 a 257,000 barriles diarios de 2013 a 2017. Pero el robo se cuadruplicó de 2,612 a 10,363 tomas clandestinas. Y el precio de la gasolina Magna subió 53% de $12.13 el litro en 2012 a $18.50 en 2018.

Según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la deuda pública federal se elevó de 37% del pib en 2012 a 46% en 2017. Endeudamiento que no fue para aumentar la inversión pública. Según el inegi, la formación bruta de capital fijo del sector público bajó año tras año.

El gabinete presidencial ha sido inestable. De los 29 titulares iniciales sólo quedan seis. En los otros 23 despachos han estado dos, tres y hasta cuatro titulares. En los puestos menores, hay docenas de cambios por semana.

Tonterías notables: Ridículas, como recibir en Los Pinos al candidato Trump. O el abordaje armado de yates turísticos para ver si habían pagado los 50 dólares de internación. Hipócritas, como el impuesto a los refrescos para salvarnos de la obesidad. Vergonzosas, como ocultar lo sucedido con 43 normalistas asesinados. O aceptar de un contratista la construcción de casas para Peña y Videgaray en condiciones muy favorables. Ineptas, como contratar y cancelar costosamente el proyecto del Tren de Alta Velocidad México-Querétaro. Trágicas, como el Paso Exprés de Cuernavaca a Acapulco con “una durabilidad de más de 40 años” que no duró ni 40 semanas, después de una veintena de muertos en la construcción y dos más al derrumbarse. Tragicómicas, como la toma militar del hospicio de Mamá Rosa que destruyó una obra social admirable.

Pero no todo fue negativo. Las reformas fueron buenas, en términos generales. La creación de empleos, importante. De abril de 2013 a enero de 2018, el desempleo se redujo de 5% a 3.4%, según el inegi. Según el Coneval, la pobreza extrema disminuyó de 11.5 millones de mexicanos en 2012 a 9.4 en 2016.

El sexenio no llegó a los niveles de Echeverría y López Portillo. Fue nada más un triste sexenio.