Importante: Nuestro Aviso de Privacidad ha cambiado a partir del 14 de mayo de 2018, puedes consultarlo aquí: http://contenido.com.mx/aviso-de-privacidad/
facebook@ twitter@ instagram@ youtube@

Te puede interesar

Pregunta clave: Así se definirá el futuro del Aeropuerto para la CDMX

¿Una cura para la miopía?

30 millones de usuarios fueron víctimas de un hackeo a Facebook

Inicio / Actualidad / Juana Cuevas Rodríguez. Parejas de los candidatos presidenciales

Juana Cuevas Rodríguez. Parejas de los candidatos presidenciales

Juana Cuevas Rodríguez es la esposa del candidato presidencial de la Coalición Todos por México. 

“Yo mera” es la frase que Juana Cuevas ha escrito más veces desde que hace un par de meses, su esposo, José Antonio Meade Kuribreña, candidato presidencial de la Coalición Todos por México, la ocupó para afirmar que él es la persona indicada para conducir al país en los próximos seis años. Cuevas lo cree firmemente, no es obra de la casualidad que Meade la defina como “su mejor amiga” y ella lo ha hecho patente acompañándolo a una gran cantidad de actos proselitistas.

Proveniente de una familia de clase media en la que las mujeres fueron mayoría, la señora Cuevas Rodríguez nació el 4 de noviembre de 1967 en la Ciudad de México. A pesar de la condición económica de sus padres, formó parte de la generación de mexicanos que padecieron los frecuentes quebrantos del país en el último cuarto del siglo XX.

Juana quería entender qué pasaba con su país y a mediados de los ochenta se matriculó en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) para estudiar economía, y fue en aquellas aulas, de acuerdo con un extenso reportaje publicado en el sitio web Cuna de grillos, donde conoció a José Antonio Meade, un año y medio menor que ella, con quien compartía varias clases ya que él cursaba la misma carrera.

Pronto se hicieron novios y no volvieron a separarse. En cuanto Cuevas se tituló, en la primavera de 1994, se abocó a preparar su boda. Su enlace religioso (ambos son católicos practicantes) el 25 de junio de aquel año.

La flamante señora Meade no ejerció su profesión, se convirtió en artista plástica. En su familia política encontró a una inspiradora colega, su suegra María, hija del escultor zacatecano José Kuribreña.

En cuanto su esposo concluyó su segunda licenciatura (Derecho, por la UNAM), decidieron viajar a Estados Unidos para que él cursara el doctorado en Economía por la Universidad de Yale. José Antonio lo obtuvo en 1997, el mismo año en que Juana dio a luz Dionisio, el primero de los tres hijos que tienen en común (los otros se llaman José Ángel y Magdalena).

En los siguientes 20 años, Meade hizo carrera en el servicio público, en tanto que Cuevas se especializó en arte popular mexicano y, como artística plástica, expuso sus obras tanto dentro como fuera del país, en algunas ocasiones en solitario, otras al lado de su suegra y de Rosa María Burillo. Algunas de sus exposiciones más concurridas han sido la del Museo Nacional de Historia de Atlanta, la del Instituto Cultural Manuel Toussaint y una en el Centro Libanés de la Ciudad de México.

Experta como tantas mujeres en administrar sus tiempos, sus actividades profesionales no le impidieron atender sus tareas como esposa y madre de familia, así como responsable de cuatro mascotas de la familia (tres perros y un gato).

Ahora que su esposo está en campaña su agenda luce saturada pero se dio oportunidad de contestar por escrito el cuestionario que Contenido le presentó para conocer más de su vínculo con su esposo y sus planes de llegar a convertirse en Primera Dama.

¿Qué la convenció de casarse con José Antonio Meade?

  • José Antonio tiene muchísimas virtudes. Lo primero que me llamó la atención fue su inteligencia. Es una persona capaz de ver un problema, analizar las diferentes opciones y tomar la decisión más adecuada para resolverlo.
  • También me encanta su honestidad y congruencia que se refleja en sus acciones todos los días. Es un hombre que te dice las cosas derecho y como son.
  • Otra cosa que me impresionó mucho es que siempre tuvo muy clara su vocación de servir a México. Desde antes de la universidad, él tenía clarísimo que quería estudiar derecho y economía porque quería ser servidor público.

¿Cuáles han sido los momentos más emotivos de su matrimonio, ya sea por agradables, complejos o trascendentales?

  • Antes que nada, Meade y yo fuimos amigos muchos años, nos contamos todo, nos encanta estar juntos y nos divertimos mucho. Esto nos ha permitido disfrutar todos los momentos en familia.
  • Creo que no es un fecha o un momento en especifico; son muchas vivencias que, después de 23 años de casados, nos han llevado a ser la familia que somos hoy. Pero hay cuatro momentos que nos cambiaron la vida para siempre: cuando nos casamos y cuando nacieron mis tres hijos.

¿Cómo era su vida cotidiana antes de que su cónyuge se convirtiera en aspirante presidencial? ¿Qué ha cambiado?

  • Como servidor público, José Antonio siempre ha sido un hombre muy trabajador y muy comprometido con sus causas. Nosotros como familia, siempre hemos sido parte de su mundo. Mis hijos y yo lo hemos acompañado en sus viajes de trabajo y nos ha involucrado mucho en él.
  • En esta nueva aventura, la familia sigue presente y muy cerquita de él como en los últimos 20 años.

En caso de que su esposo se convierta en presidente, ¿cómo imagina usted su vida como Primera Dama? ¿seguirá algún referente histórico nacional o de otras partes del mundo?

  • El rol de Primera Dama es una oportunidad para servir a México e impulsar proyectos que mejoren las condiciones actuales de las y los mexicanos.
  • Yo voy a seguir igual que todos estos años: trabajando por las causas que siempre he impulsado y apoyando a José Antonio en todos sus tareas.
  • Creo que es importante que cada persona deje su propio huella en cualquier proyecto.

¿Le gustan Los Pinos para vivir seis años?

  • Me gusta la idea de seguir acompañando a José Antonio y a mis hijos en todos sus sueños y proyectos.