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Beatriz Gutiérrez Müller. Parejas de los candidatos presidenciales

Beatriz Gutiérrez Müller es esposa del candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia.

Foto: Archivo Contenido

Congruente con su autodefinición de ser “una persona analítica, poco flexible con sus rutinas, curiosa pero que prefiere externar una opinión hasta que sabe claramente lo que quiere decir”, Beatriz Gutiérrez Müller evita las entrevistas y los eventos públicos que no tengan que ver con literatura e historia, sus dos pasiones académicas, pero cuando realiza alguna acción para alentar a su marido, Andrés Manuel López Obrador, siempre genera reacciones, así sucedió hace unas semanas cuando grabó un videoclip cantando “El necio”, un tema del cantautor cubano Silvio Rodríguez que ella dedica frecuentemente al político tabasqueño.

Nacida en la Ciudad de México en 1969, proveniente de una familia con raíces mexicanas y alemanas, Gutiérrez fue una alumna de dieces desde sus tiempos de primaria a la que le hizo falta un poco de diversión” (comenta en la videosemblanza ¿Conoces a Beatriz Gutiérrez Müller?). Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Iberoamericana (UIA) campus Puebla, logrando finalizar sus estudios en 1998 gracias a la realización de la tesis Regulación del uso de los medios de comunicación en las leyes electorales.

Un año después decidió ampliar sus estudios en Comunicación y comenzó una maestría en Letras Iberoamericanas también en la UIA. La concluyó con la tesis titulada El arte de la memoria en la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España.

Tanto estudio no impidió que la comunicadora ejerciera su profesión como locutora de radio en un programa de complacencias musicales y luego como corresponsal del diario El Universal en el estado de Puebla, además de colaborar para diversos medios audiovisuales como la compañía Argos Comunicación, de la mano del director y realizador Epigmenio Ibarra.

En 2004, ya instalada de tiempo completo en la capital del país, obtuvo una recomendación del intelectual José María Pérez Gay para trabajar de la Dirección de Difusión y Promoción del Gobierno del Distrito Federal hasta convertirse en asesora en materia de asuntos internacionales dentro de la dependencia.

Por las responsabilidades de su nueva encomienda tuvo que tratar directamente con el entonces Jefe de Gobierno, López Obrador, el hombre que a la larga terminaría por cambiarle la vida, ya que hasta ahora Beatriz cree que la “mayor osadía” de su vida ha sido convertirse en esposa de un hombre “con mucho arrojo y atrevimiento” que ella ha llegado compartir.

Dicen los que conocen a la pareja que el amor entre ambos se dio al instante (ver Los cónyuges de los candidatos, Contenido, May. 2012), pero el romance no fue fácil, primero porque cuando se conocieron el líder pasaba por la pena del fallecimiento de su primera esposa, Rocío Beltrán Medina, con quien el tabasqueño había tenido a sus tres primeros hijos: José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo.

Para complicar más las cosas, se presentó la coyuntura electoral de 2006, en la que López Obrador se presentó por primera vez como candidato a la presidencia de México y fue derrotado por seis décimas de punto porcentual por el panista Felipe Calderón, un resultado que el tabasqueño no aceptó y lo hizo encabezar una serie de protestas contra lo que consideró un fraude sin precedentes.

Fue en pleno plantón de Paseo de la Reforma cuando Andrés Manuel y Beatriz decidieron unir sus vidas en una ceremonia privada que se realizó la tarde del lunes 16 de octubre de 2006. Para él fue su segundo matrimonio, para ella el primero.

Seis meses después de la boda, en el hospital de Santa Teresa, ubicado en Lomas de Virreyes, al noroeste de la Ciudad de México, Beatriz dio a luz al único hijo que hasta la fecha tiene con Andrés Manuel, Jesús Ernesto, quien vino a significar un nuevo comienzo en la vida de su padre, quien le consiente todo, “hasta que sea fanático del equipo de futbol América” ha comentado en tono de broma el político tabasqueño.

A partir del nacimiento de Jesús Ernesto, Beatriz se alejó por completo de la vida pública, lo que a mediados de 2010 dio lugar a rumores de un inminente divorcio. La señora de López Obrador no salió a desmentirlos, prefirió esperar hasta la presentación de su libro Larga vida al sol, evento que ocurrió la tarde del 26 de febrero de 2011, y en el que tuvo como invitado especial a su marido.

En los siguientes años sumó a su producción literaria Viejo siglo nuevo: Un país sumido en la miseria y la desigualdad y Dos revolucionarios a la sombra de Madero.

Después de 11 años y meses de matrimonio con el político tabasqueño, Beatriz mantiene su decisión de mantenerse alejada de flashes y reflectores. “Soy feliz tomando mi café en la mañana, llevando y trayendo a mi hijo de la escuela, leyendo algo que me agrada, escribiendo y pensando, la actividad que más me agrada”, ha comentado. En cuanto a cómo sería su desempeño como Primera Dama se ha mantenido el propósito que expresó en 2006: “Si Andrés Manuel gana mi participación será marginal y mi figura absolutamente gris por convicción propia y no por apatía sino porque así debe comportarse el cónyuge de cualquier funcionario”.

Con el tiempo, y la madurez, ha hecho algunas concesiones, como asistir con más frecuencia a mitines y recorridos proselitistas, así como a dejarse fotografiar en situaciones muy cotidianas como “echar novio pobremente” con su esposo, descripción con la que López Obrador acompañó una foto que publicó recientemente en su cuenta de Twitter y en la que ambos aparecen observándose amorosamente durante un atardecer. Sobra decir que la imagen se viralizó.