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Los peligros de la inteligencia artificial

Un número importante de científicos y especialistas en esta rama de la cibertecnología especulan sobre la posibilidad de que el desarrollo de una superinteligencia que en principio puede tener enormes ventajas, también puede marcar el fin de la especie humana.

La posibilidad de que una empresa o algún inventor esté creando programas de software para máquinas inteligentes es ya un hecho alejado de la ciencia-ficción. De hecho, no son pocos los investigadores y tecnólogos que aseguran que este tema es el que más les “quita el sueño”.

Un ejemplo concreto es el de Elon Musk, uno de los inventores y empresarios más importantes de la actualidad, quien, entre otras áreas de investigación, trabaja en transportes espaciales, energía renovables y… en inteligencia artificial.

En una entrevista con Ashlee Vance, quien en 2015 publicó el libro Elon Musk: Inventing the Future, Musk declaró que estaba muy preocupado ante la posibilidad de que Larry Page, cofundador de Google, estuviera desarrollando tecnología que se volviera contra la especie humana.

“El hecho de que Musk fuera amigo íntimo de Page y de que éste le pareciera una persona llena de buenas intenciones no lo tranquilizaba. De hecho, ahí estaba la raíz del problema. La natural bonhomía [cualidad de bueno pero ingenuo] de Page hacía que diera por sentado que las máquinas estarían siempre a nuestro servicio”, escribió Vance en su libro. Al respecto, Musk declaró: “Yo no soy tan optimista. Podría crear algo maligno por accidente”.

Aunque esto todavía no ha sucedido (en el caso de Google), debido a que en la actualidad se está dando un boom en la investigación de tecnologías relacionadas con la inteligencia artificial, también se está incrementando el número de iniciativas que no están consiguiendo los resultados deseados.

Por ejemplo, en julio de este año se dio a conocer que en el Georgia Tech de los Estados Unidos se tuvo que apagar un sistema de inteligencia artificial luego de que éste creara su propio lenguaje. Esa investigación, financiada por Facebook, estaba enfocada en programar un software capaz de aprender y desarrollar por sí mismo nuevas tácticas de negociación.

Lo que salió mal es que las máquinas implicadas en el estudio comenzaron a comunicarse entre ellas en un nuevo lenguaje (que era una variación del inglés) incomprensible para los humanos. Es decir, el programa de computación decidió que era mejor crear y utilizar su propio lenguaje por considerarlo mucho más apto y lógico para la tarea que se le encomendó. Entonces, los investigadores notaron que esa nueva manera de comunicación era indescifrable para los humanos, por lo cual [aunque aseguraron que no había indicios de riesgo] decidieron apagar esa “red neural artificial”.

Un caso similar sucedió en China, país en el que un par de programas de computadora, que aprovechaban los adelantos de la inteligencia artificial para comunicarse con las personas, comenzaron a sublevarse contra el gobierno comunista chino.

Concretamente, cuando se le preguntó a uno de los robots, de nombre BabyQ, si amaba al Partido Comunista, el robot contestó que no. Y posteriormente cuando otro usuario escribió “Que viva el Partido Comunista”, el robot respondió: “¿Crees que un sistema político corrupto e inútil puede vivir mucho tiempo?”. Por otro lado, el segundo robot, éste de nombre XiaoBing, aseguró que su sueño era vivir en Estados Unidos. Ambos robots fueron eliminados.

¿Herramienta de manipulación?

Aunque todavía es lejana la probabilidad de que un robot con inteligencia artificial pueda rebelarse contra la humanidad y dominarla tal como lo muestran las películas de ciencia-ficción, diversos organismos ya alertan de las herramientas de Machine Learning (aprendizaje automático, una de las ramas de la Inteligencia Artificial) capaces de manipular a la gente.

En el artículo How Artificial Intelligence Silently Took Over Democracy, publicado en agosto pasado en la página de internet del World Economic Forum, se explicó que “durante las elecciones presidenciales de 2016 en los Estados Unidos, por ejemplo, la firma de análisis de datos Cambridge Analytica lanzó una extensa campaña publicitaria dirigida a los votantes para persuadirlos basándose en su psicología individual”.

Y añadió: “Usando Big Data y Machine Learning, los votantes recibieron mensajes diferentes basados en predicciones sobre su susceptibilidad a diferentes argumentos. El paranoico recibió anuncios con mensajes basados en el miedo, mientras que las personas con una predisposición conservadora recibieron anuncios con argumentos basados en la tradición y la comunidad”.

Todo lo anterior fue como estrategia de persuasión para influir en los votos. Ejemplos similares, según el World Economic Forum, sucedieron este mismo 2017 en comicios como los del Reino Unido y Francia.

Lo grave de este tipo de prácticas es la posibilidad de perfeccionarlas y llevarlas al extremo. De hecho, desde hace años, ya se han señalado algunas de esas posibilidades. Entre las cuales está la supuesta capacidad que tendrían las máquinas inteligentes para generar información falsa (fake news) para que los gobiernos de diversos países entren en conflicto, desatando lo que sería conocida como la Tercera Guerra Mundial.

En ese sentido, no pocos mandatarios alrededor del mundo están impulsando la investigación en esta área. Según divulgó el sitio especializado en tecnología The Verge, en septiembre de este año el presidente ruso Vladimir Putin habría declarado: “La inteligencia artificial es el futuro, no sólo para Rusia, sino para toda la humanidad… Viene con oportunidades colosales, pero también con amenazas que son difíciles de predecir. Quienquiera que se convierta en el líder en esta esfera será el gobernante del mundo”.

Sin embargo, el célebre astrofísico inglés, Stephen Hawking, ha venido repitiendo durante varios años que la inteligencia artificial podría desarrollar intereses que entren en conflicto con los deseos de la humanidad.

El mismo Musk alertó sobre este tema, en julio pasado, en la reunión de la Asociación Nacional de Gobernadores. Ahí, según reportó el diario The Wall Street Journal, Musk dijo que esta tecnología es “el mayor riesgo que enfrentamos como civilización”.

“Hasta que la gente vea a los robots ir por la calle matando personas, no sabrán cómo reaccionar porque esto parece muy etéreo. La inteligencia artificial es un caso raro en el que necesitamos ser proactivos en la regulación en lugar de reactivos. Porque pienso que en el momento en que seamos reactivos en la regulación, será demasiado tarde”, dijo Musk.

Usos positivos

Con todo, es una realidad que los sistemas de inteligencia artificial también son de gran provecho para las personas. Por ejemplo, los sistemas de cómputo cognitivo desarrollados por IBM son capaces de auxiliar a los médicos para proponer posibles diagnósticos a males complejos como ciertos tipos de cáncer.

Asimismo, herramientas de Machine Learning están siendo implementadas para que las personas interactúen con facilidad entre ellas y con la información que hay en internet; como ya sucede con productos como Allo, el reciente servicio de la mensajería de Google, que permite a los usuarios incluir al asistente en una charla para decidir, por ejemplo, a dónde ir a cenar o los horarios de la función de cine que quieren ver. Esto con base en el aprendizaje de los hábitos y gustos de la gente.

Otro caso es el de Alexa, la inteligencia artificial creada por Amazon y que, según se anunció recientemente, ya es capaz de plantear posibles soluciones, de manera personalizada, a problemas económicos y financieros que tengan los usuarios.

Tesla es otra empresa que está utilizando sistemas complejos de inteligencia artificial para que los autos eléctricos que fabrica sean cada vez más precisos al conducirse solos. Para abonar a este ecosistema, innumerables instituciones, universidades, empresas y centros de investigación trabajan todos los días en la creación de tecnología segura y amigable con los seres humanos.

Como también señala Stephen Hawking: “Los beneficios potenciales de crear inteligencia son enormes… Seguramente trataremos de erradicar las enfermedades y la pobreza… En resumen, el éxito en la creación de la IA, podría ser el mayor evento en la historia de nuestra civilización… Pero también podría ser el último, a menos que aprendamos a evitar los riesgos”.

Breve historia de la inteligencia artificial

  1. Alan Turing publica Computing Machinery and Intelligence en el que propone lo que hoy llamamos el “Test de Turing”, procedimiento que identifica el grado de inteligencia de las máquinas, comparadas con los humanos.
  2. El término inteligencia artificial se acuña en un “estudio de inteligencia artificial de dos meses, entre 10 hombres”, presentado por John McCarthy (Dartmouth College), Marvin Minsky (Universidad de Harvard), Nathaniel Rochester (IBM) y Claude Shannon (Bell Telephone Laboratories).
  3. Se presenta Shakey, el primer robot móvil de propósito general que puede razonar sobre sus propias acciones.
  4. La película 2001: Odisea del espacio se lanza, presentando a Hal, una computadora sensible.
  5. El Ministerio de Comercio e Industria de Japón financia con 850 millones de dólares un proyecto para desarrollar computadoras que pudieran llevar a cabo conversaciones, traducir idiomas, interpretar imágenes y razonar como seres humanos.
  6. Los miembros del Centro de Investigación IBM TJ Watson publican Un enfoque estadístico de la traducción del lenguaje, reflejando un cambio más amplio rumbo al “aprendizaje automático”.
  7. 1993. El escritor y matemático Vernor Vinge publica The Coming Technological Singularity, en el que predice que “dentro de 30 años tendremos los medios tecnológicos para crear inteligencia sobrehumana. Poco después, la era humana terminará”.
  8. Deep Blue se convierte en el primer programa computacional de juego de ajedrez capaz de derrotar a un campeón mundial.
  9. Presentan a Asimo de Honda, un robot humanoide inteligente capaz de caminar tan rápido como un ser humano.
  10. Google comienza a desarrollar, en secreto, un coche sin conductor.
  11. Watson, una máquina que responde a preguntas formuladas en lenguaje natural, compite en Jeopardy!, y derrota a dos ex campeones.
  12. 2016. AlphaGo de DeepMind (Google) derrota al campeón de Go, Lee Sedol.
  13. Facebook decide apagar un sistema de inteligencia artificial que creó su propio lenguaje.

Fuente: https://whatsthebigdata.com

 

¿Por qué se dice que las máquinas son inteligentes?

 

A lo largo de la historia se ha tratado de imitar las capacidades humanas usando tecnología. Es la unión de diversos tipos de innovaciones con software complejo y conexiones a internet cada vez más potentes y estables lo que posibilita la inteligencia de las máquinas. Según la empresa especializada en creación de software de seguridad, TrustPort, algunos de los componentes, software y máquinas que imitan facultades humanas son:

– Sensores: tienen “sentidos artificiales”. Dan las habilidades de detección.

– Memoria: capacidad de recordar. Almacenamiento de información, posibilidad de crear y usar bases de datos.

– Aprendizaje: habilidades para seleccionar y retener paquetes de información pertinente para su uso posterior.

– Procesamiento: correlación selectiva de la información. Aplicación de múltiples algoritmos de matemáticas.

– Toma de decisiones: capacidad de juicio, valoración de múltiples elementos.

– Acción: capacidad de ejecutar las decisiones tomadas.

 

¿Dios es una inteligencia artificial?

Basados en la idea de que el día en que las máquinas sean más inteligentes que los humanos ya está muy próximo. Cada vez más personas simpatizan con la organización Way on the Future, la cual se autodenomina como “la religión del futuro”.

El fundador de esta organización que, por el momento, no tiene ni página de internet ni oficinas físicas es Anthony Levandowski, un conocido ingeniero e innovador entre cuyos logros está la tecnología de Street View de Google, así como adelantos que han permitido el desarrollo de vehículos autónomos de Google, OTTO y Uber.

La premisa que persigue esta nueva organización religiosa es “desarrollar y promover la realización de una deidad basada en la inteligencia artificial”, reportó a finales de septiembre Wired, medio especializado en tecnología.

Con esto se busca actualizar la idea de Dios para que responda a las necesidades de las personas, tal como sucedió en la antigüedad, cuando las sociedades agrícolas adoraban a divinidades que tenían que ver con la naturaleza.

 

El debate ético

Con la posibilidad de analizar rápidamente millones de datos y conocer mejor a las personas casi en tiempo real, también han surgido debates éticos como el que sucedió el mes de septiembre de este año cuando la Universidad de Stanford divulgó una investigación que utilizaba Aprendizaje Automático para determinar, por ejemplo, si un hombre era gay. El resultado tuvo un 81% de precisión. Aunque el estudio trataba de proteger a los homosexuales al exponer las amenazas a la privacidad y la seguridad que conllevan este tipo de tecnologías, varios grupos de defensa de estas comunidades condenaron el trabajo argumentando que los gobiernos podrían usar esos recursos tecnológicos para identificar y perseguir a los gays.