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Laura Barrera, vegana de tiempo completo

Ante la falta de un ABC de veganismo en nuestro país, Laura Barrera decidió escribir este manual que pretende ser de utilidad no sólo para veganos sino también para los curiosos.

Se trata de una de las periodistas de cultura más serias y mediáticas, conductora de radio, televisión y productora que se ha distinguido por la defensa de los animales y, como muchos de su generación, defensora del medio ambiente. Recientemente publicó el libro ¿Vegano yo? (Editorial Diana) donde proporciona detalles pormenorizados de esta faceta, además de sugerir consejos y tips.

Su adherencia al veganismo –un estilo de vida caracterizado por una conciencia que rechaza todo tipo de explotación animal ya sea en la industria de la alimentación, del entretenimiento o con fines científicos–, se suma a una tendencia que en los últimos años ha mostrado cierto avance al menos en nuestro país, de acuerdo con una encuesta de Nielsen (realizada a 30,000 personas en 63 naciones) donde México se muestra como el país con más vegetarianos en Latinoamérica (19%), por delante de Brasil, Perú y Colombia y también el que aloja más veganos (9%).

Su actividad laboral la llevó a realizar investigaciones y reportajes sobre la manera en la que el ser humano se relaciona con los animales –descartando los obvios ejemplos de relaciones afectivas y entrañables– y descubrió muestras de tremenda crueldad, sufrimiento, esclavitud, explotación y experimentación. A esta inquietud se sumó el efecto de una conferencia donde los ponentes expusieron los cambios a las leyes que rigen la protección a los animales. ¿Cómo se dio esta conversión? No fue una cuestión sencilla, explicó en entrevista para Contenido, ya que la comida es un tema delicado pues involucra aspectos emocionales. Laura, como gran parte del 9% de los veganos mexicanos (de acuerdo con la citada encuesta) venía de una tradición más bien carnívora. “No nacemos veganos”, señala y ejemplifica con casos cercanos como el de su abuelo paterno –un hombre propietario de un pequeño restaurante taurino en la colonia Narvarte, amigo de toreros y amante de las corridas de toros– o el entorno familiar que cumplía con las tres comidas tradicionales, que poco o nada tenían que ver con platillos vegetarianos. “Estaba ligada a las emociones, a las historias personales. No quiero negarlas, sino aceptar lo que hemos sido. Uno trata de cambiar cuando encuentra algo que le parece que puede ser positivo”. Si bien al principio causó extrañeza por cierta dosis de clandestinidad, conforme avanzaba en el conocimiento de este estilo de alimentarse, Barrera se fue convenciendo de las bondades del mundo vegano hasta que sin darse cuenta se planteó la pregunta ¿vegana yo? Tenía respuesta afirmativa.

Existen muchos mitos y prejuicios sobre los veganos. Laura Barrera nos advierte: “Hablar de veganismo va más allá de sucesos alimenticios y gustativos”, para ella el tema es mucho más que una dieta, se trata de una reflexión sobre nuestra concordancia con los otros animales. “Tenemos la misma historia, la misma genética y raíz. Por ello se debe buscar cómo nos vinculamos de una manera mucho más armónica. Una visión de conjunto y no solamente una forma de alimentarse”. Sin pretender convertirse en vocera, porque no se trata de cuestiones de dogma ni de fe, Barrera acepta que el tema trae aparejados muchos prejuicios que pueden superarse con información.

La periodista se muestra valiente en este y otros temas, no rehúye la polémica e invita a todos aquellos interesados, sea para cuestionar o polemizar en el asunto vegano, a mantener un diálogo en redes puesto que se trata de un asunto contemporáneo y de reflexión.

Para aquellos que estén sopesando entrar al veganismo, los invita a que lo hagan de manera planeada, con una dosis de reflexión, sin estresarse ya que no es cuestión de hacerse vegano de un día para otro ni de volverse químicamente puro, tampoco de entrar a un círculo cerrado sino de hallar una mejor forma de convivir con el entorno.

 

Qué hacer si se come fuera de casa

  1. Prepare sus propios alimentos, puede hacer sus raciones para varios días.

  2. Hable con el cocinero del restaurante, pregunte si tiene alubias, lentejas, frijoles y combínelos con arroz o cereal.

  3. Trate de hacer siempre colaciones (semillas, frutos secos, almendras, nueces, arándanos).

  4. Si tiene antojos consuma jícama, pepino o jitomate.

  5. Acuda a los negocios que ofrecen comida a domicilio.

 

 

(A.C.)