martes , diciembre 12 2017
facebook@ twitter@ instagram@ youtube@

Te puede interesar

Una sociedad china promete alcohol para toda la vida

Los peligros de la inteligencia artificial

Expaciente anónimo manda durante 57 años postales de Navidad al hospital que le curó

Inicio / CUERPO Y MENTE / Cuidado con la depresión estacional

Cuidado con la depresión estacional

Cuando inicia el otoño también llegan a nuestras rutinas otros invitados, además del aire frío y los árboles color ocre. Así como las hojas caen, nuestro estado de ánimo también se va al piso. Si te sientes triste, desmotivado e incluso depresión, no subestimes tu condición. Es posible que padezcas un caso de trastorno afectivo estacional.

El trastorno afectivo estacional (TAE) es una condición que, como su nombre lo indica, se relaciona con el cambio de las estaciones. También se le conoce como depresión invernal porque es más común durante ese periodo del año. Pero este trastorno puede aparecer en cualquier cambio de estación.

Aunque todavía se desconoce con exactitud la causa detrás del TAE, la teoría más aceptada es que la falta de luz solar impide que el hipotálamo funcione de manera normal. Entre los días nublados, las noches largas y el cambio de horario, recibimos menos sol de lo habitual y esto afecta nuestro funcionamiento.

Sentirte cansado, no tener ganas de mover ni un dedo, dormir como un oso en plena hibernación, estar triste y hasta tener más ganas de comer carbohidratos. ¿Te suena familiar? Esos son los síntomas más comunes de la depresión invernal. Pero en casos más intensos, incluso se presentan pensamientos suicidas.

De acuerdo con el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS), la falta de luz aumenta la producción de melatonina, la hormona del sueño. En cambio, la cantidad de serotonina desciende y eso modifica el estado de ánimo y el apetito. En general, la ausencia del sol afecta al reloj biológico, lo cual altera las funciones del cuerpo.

Para sacudirte el TAE sin esperar a que llegue la primavera sólo tienes que implementar unos cambios en tu rutina. Aprovechar las horas de sol para salir a dar un paseo es esencial. Trabajar o estudiar cerca de una ventana también hará la diferencia. Ejercitarte (como siempre) también será tu aliado, porque estar activo aumenta los niveles de serotonina.

Existen terapias de luz que ayudan al hipotálamo a regular sus funciones. La recomendación es consultar a tu doctor para saber qué tipo de caja de luz sería la ideal para ti y cada cuándo deberías utilizarla.

Recuerda: si consideras que los síntomas del TAE te afectan de tal manera que no logras seguir con tu vida cotidiana o que tal vez tus sentimientos tienen otro origen, visita a un especialista en salud mental.