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Nuevas tecnologías para la salud

No necesitas imaginar un futuro lejano en el que se cultiven órganos o se impriman huesos para trasplantes. Ya no es de ciencia ficción hablar de cirugías con robots o de inteligencias artificiales que ayuden a los médicos. Tal tecnología ya es (casi) una realidad. Conozca lo último en tecnología médica.

 

El ser humano quiere evitar a toda costa la enfermedad y la muerte. A lo largo de la historia ha ido solucionado algunos padecimientos que anteriormente eran tan letales que podían matar a millones de personas en muy poco tiempo, como la gran pandemia de gripe de 1918, que provocó la muerte de alrededor de 40 millones de personas y que ahora es controlada con un tratamiento común de fármacos. Empero, subsisten otras dificultades.

Aunque todavía no hay una “fuente de la vida eterna”, la ciencia y la tecnología se acercan cada vez más al objetivo de mantener sanas o devolverles la salud a las personas. Para ello se han desarrollado soluciones que tienen que ver con aspectos tan complejos como la creación de estructuras óseas en impresoras 3D, el cultivo de órganos o la nanotecnología.

En todo el mundo se realizan esfuerzos al respecto, incluido México, país en el que, por ejemplo, recientemente fue otorgado el Premio Javier Barros Sierra a un grupo de científicos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla que desarrollaron un material sintético para regenerar huesos humanos. Con base en el análisis matemático de la dinámica de regeneración de los tejidos, se creó un compuesto reabsorbible y biocompatible que puede ser producido mediante impresoras en tercera dimensión (3D).

Otros logros en impresiones 3D son la creación de músculos: un grupo de investigadores del Instituto para la Medicina Regenerativa Wake Forest, desarrolló una impresora 3D capaz de imprimir tejido humano a gran escala, por medio de una tinta en la que se mezcla un plástico biodegradable con células humanas, combinación a partir de la cual es posible formar tejidos orgánicos tales como cartílagos, huesos o músculos.

Esta nueva tecnología, según divulgó la revista Nature Biotechnology, genera estructuras lo suficientemente estables para ser implantadas con éxito en roedores. De funcionar en humanos, se podrán crear bioimpresoras (bioprinters) para producir cartílagos y huesos de reemplazo y auxiliar a personas que han sufrido algún tipo de lesión, por medio del uso de células del propio paciente. Sus creadores afirman que los tejidos son capaces de sobrevivir durante varias semanas y seguir creciendo una vez implantados.

 

Huerto de órganos

En cuanto al cultivo de órganos, hay muchos centros y universidades alrededor del planeta investigando en esta área. Un ejemplo destacado ocurre en el Instituto Salk de California, lugar en el que, según reportó la revista especializada Cell a principios de año, se han podido obtener grandes avances en materia de células madre y edición genómica. De hecho, ya han cultivado quimeras de cerdo y de ser humano, con el objetivo de que en el futuro inmediato puedan utilizarse para generar corazones, páncreas, ojos y casi cualquier órgano.

Lo que ya es una realidad concreta es que los avances están en curso y podrá haber beneficios tangibles derivados de investigaciones paralelas. Un ejemplo de esto según divulgó la revista Nature, es lo que biólogos de las universidades de Tokio y Stanford están desarrollando: los científicos demostraron que una de las aplicaciones de las quimeras (en este caso de rata-ratón) podría utilizarse para el tratamiento de la diabetes, ya que los pacientes, al recibir un trasplante, podrían producir su propia insulina. Esto ya se logró en los roedores; falta ver su eficacia en humanos.

Un desarrollo como el descrito no está exento de generar polémica por las implicaciones éticas y hasta religiosas que acarrearían el abuso o la irresponsabilidad al utilizar tales procedimientos científicos. Sin embargo, en su parte luminosa también es bastante esperanzador para muchos diabéticos alrededor del mundo así como para los 16 millones de mexicanos que tienen esta enfermedad. Lo mismo ocurriría con los sensores para detectar diabetes que ingenieros biomédicos de la empresa Apple están desarrollando. Según reveló un reporte de abril pasado de la cadena CNBC, Apple trabaja de manera secreta un sistema de sensores que detecta y monitorea continuamente los niveles de azúcar en la sangre de forma no invasiva.

Supuestamente esta tecnología ha comenzado a utilizarse en algunas clínicas de la Bahía de San Francisco para comprobar su viabilidad. El potencial de esto es que podría poner fin a las típicas pruebas de sangre en las que se pincha el dedo de los pacientes diabéticos para conseguir una muestra. Al ser integrados en dispositivos como el Apple Watch, este tipo de sensores darían al reloj inteligente la posibilidad de monitorear la glucosa en la sangre así como los niveles de oxígeno, el ritmo cardiaco y otros signos vitales importantes.

 

Cirugías robóticas

Otro de los grandes adelantos de la tecnología es la capacidad de realizar procedimientos quirúrgicos utilizando robots. El ejemplo más exitoso es el Sistema Quirúrgico Da Vinci que desde principios de siglo está siendo instalado en hospitales públicos y privados de diversos países. En México, instituciones de salud en Guadalajara, Monterrey, Estado de México y la CDMX ya los emplean para lograr mayor eficiencia en procedimientos de ginecología y cirugía cardiovascular, entre otras. Cabe mencionar que este procedimiento no es autónomo, sino que debe de ser manejado todo el tiempo por un profesional certificado; por esta razón el costo de cada operación es apenas un poco superior al que se paga por métodos tradicionales.

Desarrollos similares más recientes ya cuentan con un mayor grado de automatización en su funcionamiento. En este sentido, a mediados del año pasado, el robot cirujano STAR mostró que fue capaz de manera autónoma de suturar el intestino de un cerdo vivo de manera exitosa. Aunque la máquina todavía requirió de supervisión, representa un avance importante por la complejidad de este tipo de procedimientos. Estos logros fueron publicados en la revista Science Translational Medicine, publicación que destacó que los investigadores indicaron que estos robots si bien no sustituirán a un médico real en lo inmediato, sí podrán en el futuro ser una excelente opción para asistir, por ejemplo, a los astronautas en el espacio, para realizar una operación con precisión cuando no se encuentre alguno de sus compañeros para asistirlos.

Aunado a estos avances se plantea la posibilidad de emplear robots cirujanos a distancia. Ya se han practicado algunas operaciones con éxito, pero una limitación de esto es la infraestructura y la conectividad a internet: se dice que un doctor podría operar desde Tokio, Nueva York o cualquier otro lugar a un paciente que esté a miles de kilómetros de distancia, pero se corre el riesgo de que, entre otras complicaciones, la conexión a internet no sea estable o se interrumpa durante la operación, lo que podría tener un desenlace fatal, ya que este tipo de robots no son todavía capaces de terminar una cirugía por sí mismos.

Mexicanos checan su salud con tecnología

La consultora internacional PwC, reveló en su estudio de finales de junio que un 20% de los mexicanos checa su salud una vez al mes con las nuevas tecnologías. “Sin duda, estamos ante un momento clave que definirá el futuro de la industria de la salud en nuestro país”, señaló José Alarcón, socio decano de PwC México al presentar el estudio “Diez grandes cuestiones de la industria de la salud en México: un enfoque de toda la sociedad”.

“Están surgiendo multitud de iniciativas prometedoras entre las instituciones público-privadas que aumentará la eficiencia del sistema sanitario y favorecerá la investigación y desarrollo de nuevas herramientas de detección y monitoreo de enfermedades o facilitarán el acceso a la atención de nuevos usuarios”, añadió.

La citada investigación muestra que los organismos públicos “están apostando por el desarrollo de opciones de telesalud para prevenir y atender enfermedades crónicas, que podría reducir el gasto en 3,800 millones de dólares y daría acceso a más de 15.5 millones de nuevos usuarios”.

Asimismo, refirió PwC, el uso del Expediente Clínico Electrónico (ECE) cuenta con un amplio margen de aprobación por parte de los usuarios encuestados (81%).

Inteligencia artificial

En el ámbito de las inteligencias artificiales utilizadas en el sector salud, sistemas cibernéticos que “piensan por ellos mismos”, como Watson, desarrollado por IBM, ya comienzan a dar resultados importantes en la materia. En México, el pasado mes de marzo el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, A.C. dio a conocer que especialistas de Watson colaboraron con médicos del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (Incmnsz) para determinar si los tratamientos a 100 casos de los últimos dos años que habían elegido los expertos de ese hospital mexicano, coincidían con el tratamiento propuesto actualmente por la inteligencia artificial Watson.

Según dijo David Kershenobich Stalnikowitz, director general del Incmnsz, durante el seminario “Inteligencia Artificial y el futuro de México”, los resultados de la investigación mostraron una coincidencia de 62% entre los criterios para el tratamiento de cinco tipos de cáncer. Pero ese porcentaje puede mejorar al integrarse mayores precisiones metodológicas. Por ejemplo, Watson fue entrenado (los expertos de IBM utilizan la palabra “entrenar” en vez de “programar”, ya que consideran que Watson es una inteligencia a la cual sólo hay que mostrarle “cómo pensar las cosas”) en los Estados Unidos en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, mientras que la mayoría de los especialistas del Incmnsz se capacitaron en Europa. Otra variable es que Watson consideró tratamientos disponibles en Estados Unidos y algunos de ellos no están en el formulario farmacológico nacional.

Con todo, David Kershenobich declaró: “Creo que la inteligencia artificial nos va a permitir promover la asistencia médica tanto en la dimensión científica como en la técnica (…) Algo muy importante es que no se pretende sustituir al médico, lo que se pretende es que el médico pueda entrar al sistema, tenga toda la información necesaria y pueda utilizar a Watson con criterio para lo que más le convenga”, puntualizó.

Asimismo, para descubrir otros usos potenciales de la inteligencia artificial, la firma tecnológica Intel presentó, junto con el portal chino Alibaba, un concurso para desarrollar un algoritmo capaz de leer las radiografías y otros datos médicos de un paciente y así anticipar los diagnósticos para seguir de cerca la evolución de enfermedades y tumores.

The Tianchi Healthcare AI Competition pretende ayudar a los médicos en la detección de cáncer de pulmón utilizando la inteligencia artificial para analizar imágenes médicas y los nódulos pulmonares y así proporcionar una gran cantidad de datos de tomografías computarizadas de alta resolución. También esta inteligencia artificial podrá ser utilizada para predecir eventuales efectos colaterales de un fármaco, según demostró un estudio realizado en la Universidad de Stanford, publicado por la revista ACS Central Science. El algoritmo logra, a partir de una cantidad mínima de información, formular predicciones sobre la toxicidad o la inestabilidad de un fármaco.

Salud electrónica de habla hispana

La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) inauguró el 28 de junio el primer centro académico especializado en salud electrónica de habla hispana, el eHealth Center. Para su desarrollo habrá una inversión inicial de 1.5 millones de euros durante los tres primeros años. Se prevé que pronto el eHealth Center firmará un convenio de colaboración con el Center for Global eHealth Innovation y con el Institute for Global Health Innovation and Equity (ambos de Canadá) y, colaborará con el Norwegian Center for eHealth Research (de Noruega) para impulsar la investigación en salud electrónica, aplicaciones y ciencia de datos, entre otras.

Nanotecnología contra el cáncer

A todos los avances descritos se suma una nueva investigación llevada a cabo por la Georgia Tech’s School de Atlanta, en la que parece haberse encontrado la manera de frenar la propagación de las células del cáncer. En el ámbito experimental, los investigadores utilizaron la nanotecnología para evitar que las células cancerígenas se muevan, proceso al que llaman “romper las piernas del cáncer”. Si el cáncer no puede moverse no puede hacer su proceso de propagación de la enfermedad (metástasis).

Debido a que las células cancerígenas se trasladan por medio de protuberancias parecidas a piernas (llamadas filopodios), si estas se inmovilizan, se detiene el crecimiento de ciertos tumores. En suma, lo que la nanotecnología logra es obstruir el movimiento de los filopodios de las células infectadas. En este procedimiento se emplean nanopartículas de oro que luego son calentadas con un láser de luz infrarroja para derretir parte de las células malignas y, mediante procedimientos complementarios, eventualmente curar la enfermedad.

Los anteriores son solo algunos ejemplos entre cientos, quizá miles, de los esfuerzos de investigadores alrededor del mundo por devolver la salud a las personas. Sin embargo, por la tecnología que comprenden, cuando estén listos para utilizarse en humanos, los procedimientos podrían ser muy costosos. Entonces, ¿quiénes accederán a estas nuevas tecnologías y tratamientos?

 

¿Medicina elitista?

Los avances médicos en materia de salud se han incrementado exponencialmente en los años recientes pero, ¿benefician a todos? A principios de julio de este año, durante la conferencia magistral “La paradoja de la medicina avanzada”, Judith Domínguez Cherit, jefa del Departamento de Dermatología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán mencionó: “Indudablemente, con el uso de nuevos medicamentos y la tecnología se han logrado grandes avances en la sobrevida de pacientes con enfermedades crónicas, pero también ha llevado a que los pacientes inviertan más en estudios de laboratorio, gabinete y medicamentos para control de efectos secundarios, lo que obviamente hace cada vez más cara la medicina y, por lo tanto, inalcanzable para muchos”.

Al ser así, la especialista agegó: “Se puede pensar que un alto porcentaje de nuestra población no tendrá acceso a ella, de esta forma se podría pensar en introducir el término de medicina elitista o estamos ante lo que se denomina el consumismo médico”.

Según divulgó en un comunicado el Foro Consultivo Científico y Tecnológico, A.C., la doctora Domínguez informó que la mayor parte del gasto de salud es pagado directamente por el paciente en la medicina privada. “Existe todo un reto para tratar de aumentar la sobrevida y que esta sea de buena calidad y a bajo costo. Ya se salvan personas con enfermedades autoinmunes, donde los trasplantes de órganos salvan más vidas, el boom de [procedimientos] biológicos mejora la calidad de vida del paciente; la medicina robótica y la nanotecnología han encontrado un nicho de oportunidad, pero, por supuesto, la medicina no ha avanzado para todos”, concluyó.