facebook@ twitter@ instagram@ youtube@
Inicio / La Historia en Contenido / ¿Cómo surgió el mito de los Niños Héroes?”

¿Cómo surgió el mito de los Niños Héroes?”

 

El número 140 de nuestra publicación, se caracterizó por desmenuzar un mito que acompañó durante años a nuestra historia nacional y que aparecía en los libros de textos oficiales para las escuelas primarias, los Niños Héroes, llamados en su momento “los héroes más limpios de la historia nacional”. El artículo en cuestión pone en entredicho esta invención y demuestra cómo surgió.

El origen se remonta a un episodio que algunos quisieran olvidar la Guerra con Estados Unidos y concretamente la conocida como la Batalla de Chapultepec donde se dio una derrota ¿deshonrosa? para el ejército mexicano. No hay que olvidar que el 9 de marzo de 1847, el general Winfield Scott había desembarcado en Veracruz con 8,000 hombres  y, tras derrotar a fuerzas cinco veces superiores y que tenían la ventaja de operar en terreno conocido, en la madrugada del 13 de septiembre de 1847 inició el asalto al Castillo de Chapultepec.

El castillo estaba defendido por el anciano general Nicolás Bravo y cerca de un millar de hombres, de los cuales más de la mitad huyeron despavoridos a la oír las primeras balas norteamericanas. Hacia las 9:30 de la mañana, los norteamericanos se vieron dueños de la posición. El general Bravo y sus oficiales se disculparon afirmando que el castillo era “indefendible”. Lo curioso es que ni el parte del general Bravo, ni en el de Santa Anna, ni en los escritos de los primeros cronistas de la batalla, se mencionó para nada a los Niños Héroes.

Dentro de los defensores se hallaban el director del Colegio Militar y 63 oficiales y cadetes. Entre ellos, seis que habían muerto peleando: Juan de la Barrera, Francisco Márquez, Fernando Montes de Oca, Agustín Melgar, Vicente Suárez y Juan Escutia, tres más resultaron heridos, y tanto el director como los oficiales y cadetes restantes había caído prisioneros.

La asociación del Colegio Militar, formada todavía por muchos de aquellos dignos alumnos, conmemora cada 13 de septiembre con una solemnísima fiesta cívica a los combates del Molino del Rey y Chapultepec.

Con el paso del tiempo y próximo al centenario, el fervor de los oradores crecía y todo apunta a que el general Sóstenes Rocha dijo que los caderas caídos eran “casi unos niños”, a pesar de que si bien uno de ellos no había cumplido los 14 años, otra ya pasaba de los 21. A esto se sumó la versión de que, al verse perdidos y para no entregarse prisioneros, “los niños” se habían envuelto en el pabellón y se habían arrojado a las faldas del cerro y pronto este culto ganó en intensidad.

Se atribuye al coronel de Infantería Manuel J. Solís un oficio, dirigido al entonces secretario de la Defensa Nacional, para pedir autorización y poder localizar los restos de los Niños Héroes y colocarlos en el monumento que se iba a erigir en Chapultepec.

Durante sus pesquisas Solís encontró en los archivos la noticia de en 1850 una comisión norteamericana vino a México para dar digna sepultura a los norteamericanos caídos en las diversas batallas del Valle de México. Allí surgió la versión de que un soldado norteamericano contó de que cerca de un ahuehuete fueron enterrados seis alumnos del Colegio Militar, cuyos nombres no habían sido revelados.

Cuando fueron a buscar los restos al famoso ahuehuetes no encontró nada, fue hasta años después cuando un albañil refirió haber localizado seis cráneos con osamenta en la falda sur del cerro. Dichos restos se declararon como los  Niños Héroes y depositados en una delas columnas en el famosos monumento, inaugurado en 1952.

Más información en el artículo original  Niños Héroes: un mito en vías de extinción, Contenido, Ene, 1975.

Te puede interesar

La magia de Harry Potter

Los francomexicanos de Veracruz

La invasión norteamericana a Veracruz